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RECICLAJE







 


  ¿QUÉ ES RECICLAR?


Para el público en general, reciclar es el proceso mediante el cual productos de desecho son nuevamente utilizados. Sin embargo, la recolección es sólo el principio del proceso de reciclaje.

Una definición bastante acertada nos indica que reciclar es cualquier “proceso donde materiales de desperdicio son recolectados y transformados en nuevos materiales que pueden ser  utilizados o vendidos como nuevos productos o materias primas”.

Otra definición puede ser la siguiente: “Es un proceso que tiene por objeto la recuperación, de forma directa o indirecta, de los componentes que contienen los residuos urbanos”.
¿Qué se puede reciclar?
Prácticamente el 90% de la basura doméstica es reciclable, por eso es importante que separemos en nuestra casa la basura y los depositemos en los contenedores adecuados. Hay contenedores de papel y carton, materias orgánicas, vidrio, latón, latas de aluminio, latas de hojalata, etc.

Los objetivos del reciclaje son los siguientes:

·    Conservación o ahorro de energía.
·    Conservación o ahorro de recursos naturales.
·    Disminución del volumen de residuos que hay que eliminar.
·    Protección del medio ambiente.

El reciclaje permite:

·    Ahorrar recursos
·    Disminuir la contaminación.
·    Alargar la vida de los materiales aunque sea con diferentes usos.
·    Ahorrar energía.
·    Evitar la deforestación.
·    Reducir el 80% del espacio que ocupan los desperdicios al convertirse en basura.
·    Ayudar a que sea más fácil la recolección de basura.
·    Tratar de no producir  toneladas de basura diariamente que terminan sepultadas en rellenos sanitarios.
·    Vivir en un mundo más limpio.

¿QUÉ ES EL RECICLAR?

* Separar el papel, aluminio, plástico, vidrio y materia orgánica para ser reutilizado.
* Ahorrar recursos.
* Disminuir la contaminación.
* Alargar la vida de los materiales aunque sea con diferentes usos.
* Reducir el 80% del espacio que ocupan los desperdicios al convertirse en basura.
* Tratar de no producir los 90 millones de toneladas de basura que cada uno de nosotros acumula en su vida y hereda a sus hijos.
* Disminuir el pago de impuestos por concepto de recolección de basura.
* Dar dos minutos diarios de tu tiempo para vivir en un mundo más limpio.

Por cada tonelada de vidrio reciclado se salva una tonelada de recursos naturales. El uso de botellas rellenables o retornables reduciría la contaminación en un 20 % ya que el vidrio nuevo es 100% reciclable.


El vidrio se clasifica según su color, entre los más comunes se encuentran el transparente, el verde y el azul. Una tonelada de vidrio reutilizada varias veces como frascos ahorra 117 barriles de petróleo.






Donde reciclar 1

El hogar es el lugar ideal para empezar a reciclar, ya que ..................
Prácticamente el 90% de la basura doméstica es reciclable, por eso es importante que separemos en nuestra casa la basura y los depositemos en los contenedores adecuados. Hay contenedores de papel, materias orgánicas, vidrio, latón, latas de aluminio,latas de hojalata, etc.

Reduciendo notablemente la cantidad de basura que se produce en el hogar, facilitando la recolección de esta. Ya que una persona en promedio produce 2.5 kilogramos de basura diarimente.

Que cosas son reciclables

Reciclaje logoLa cantidad de desechos que son reciclables es enorme,  generalmente asociamos el reciclaje con el papel y el aluminio, pero la cantidad de productos que se pueden reciclar gracias a la tecnologia moderna cada vez se amplia mas.

Tambièn es cierto que existen productos no reciclables que al ser desechados dañan gravemente el ambiente y que generan grandes costos a los gobiernos para la creacion de rellenos sanitarios u otro tipo de depòsitos. por lo anterior se debe tener conciencia y preferir productos con el sello de reciclable.

Reciclaje de latas de aluminio

Latas listas para recliclajeEl aluminio es el más ligero de los metales, su temperatura de fusión es relativamente bajo, tiene miles de usos industriales, médicos y en la construcción. Además, por su ligereza, maleabilidad y por ser neutro, se usa para envases de bebidas y alimentos. Como es muy flexible y ligero, además de que su resistencia permite hacer envases muy delgados, el reciclaje de envases de aluminio es muy fácil para el consumidor, tanto en su separación, su almacenaje y su transporte.

Por ser un material con muchos usos, es posible recliclarlo para varias industrias y no sólo para orientado para la industria refresquera. El envase de aluminio más caraterístico, son las latas de bebida, todos alguna vez consumimos productos envasados en aluminio. Para su reciclaje, sólo hace falta comprimir las latas y almacenarlas hasta tener una cantidad razonable para llevarla al centro de reciclado.

Se puede vender, también se puede donar, eso depende del gusto de cada quien. 

Informacion general sobre las pilas

Nunca se deben tirar al cubo de la basura con el resto de los desechos.

Pilas botón : Pilas que se utilizan en relojes, calculadoras, etc. A pesar de su reducido tamaño son las más contaminantes.   De óxido de mercurio, con un contenido de este elemento de alrededor del 30% de su peso, éstas se utilizan en los relojes de pulsera y calculadoras de bolsillo.
 
De ánodo de litio : No llevan mercurio en su composición y tienen un tamaño ligeramente mayor que las anteriores. Se utilizan para relojes y calculadoras.

De zinc-aire: Con un contenido de mercurio próximo al 1% de su peso.

De óxido de plata : Tienen un contenido de mercurio de cerca de 1% de su peso.

Pilas de petaca o cilíndricas: Contienen menos metales pesados, pero se producen en mayor cantidad. Cuando incorrectamente son tiradas con el resto de los desechos van a parar al vertedero o a la incineradora y  es cuando el mercurio y otros metales pesados tóxicos llegan al medio ambiente y perjudican a los seres vivos. Siguiendo la cadena alimentaria, el mercurio puede afectar al hombre.
Si realizamos una recolección selectiva, las pilas se llevan a una planta de reciclaje donde el mercurio se separa de otros metales y el resto de materiales que constituyen las pilas pueden ser recuperados.
De esta manera, se recicla un residuo peligroso y se evita que pueda contaminar el medio ambiente y perjudicar la salud.

Pilas normales: Salinas de carbón-zinc, también llamadas pilas secas. Tienen un contenido de mercurio inferior al 0,025% de su peso total. Se utilizan para linternas, juguetes y aparatos mecánicos.  Alcalinas de manganeso, con un contenido de mercurio que ronda el 0,1% de su peso total.

Todas son muy contaminantes porque liberan los metales pesados (zinc, litio, mercurio, etc.) que contaminan las aguas y los animales que viven en ellas, por ejemplo los peces.

Además contaminan durante muchos años porque van liberando los metales pesados poco a poco. Pequeñas cantidades de metales pueden contaminar grandes cantidades de agua.
"Hablando de contaminación: una pila de las normales de 1.5 v. puede contaminar hasta 167.000 litros de agua, una pila de botón (mercurio) puede contaminar hasta 600.000 litros de agua.

¡El mercurio es el más peligroso!. Los animales que están en contacto con él lo  acumulan en el organismo hasta llegar a producir malformaciones e incluso  la muerte.

Algunas recomendaciones
:

Reduce el uso de aparatos que utilizen baterías.

Los relojes mejor que sean automáticos y las calculadoras solares.

Los aparatos mixtos (pilas y red) enchúfalos siempre que puedas.

Uiliza pilas recargables. Su uso cuesta hasta 450 veces menos que las normales. Son mas caras pero a la larga durán más.

Evita las pilas-botón,  si tienes que comprarlas, elige las de litio, las de zinc-aire o de óxido de plata, que no tienen o tienen muy poco mercurio.

Para deshacerte de las pilas, deposítalas siempre en contenedores especiales para ellas y en centros de acopio.


reciclaje de papel y carton

EL PAPEL Y CARTÓN
Son innumerables los objetos de consumo que se empaquetan con papel o cartón, de forma que estos materiales representan el 20% del peso y un tercio del volumen de la bolsa de basura. Además, los sobreempaquetados dan lugar a gran cantidad de envoltorios superfluos elaborados con estos y otros materiales.
Aunque son de fácil reciclaje, y de hecho se reciclan en buena parte, la demanda creciente de papel y cartón obliga a fabricar más y más pasta de celulosa, lo que provoca la tala de millones de árboles, las plantaciones de especies de crecimiento rápido como el eucalipto o el pino, en detrimento de los bosques autóctonos, y la elevada contaminación asociada a la industria papelera.
Además, no todo el papel puede ser reciclado, los plastificados, los adhesivos, los encerados, los de fax o los autocopiativos no son aptos para su posterior reciclaje.

Reciclaje basura organica composta

Definición:

Compuestos que forman o formaron parte de seres vivos. Conjunto de productos de origen animal y vegetal.  Con la Materia Orgánica se puede hacer la “COMPOSTA” que es un magnífico abono para la tierra, y además con esto se reducirá tu basura enormemente.  Restos de comida, frutas y verduras.  Cáscaras de huevo  Restos de café  Cenizas  Aserrín, paja  Trozos de madera  Poda del jardín (césped, ramas, hojas, raíces, pétalos, etc.)

CONDICIONES:

NO pongas aceite, o comida muy grasosa.  Evita los restos con mucha carne (ya que tardan mucho en descomponerse).  Cuida que no vaya ningún otro elemento inorgánico (plástico, vidrio, papel o aluminio)

 ¿COMO HACER LA COMPOSTA?  Escoge un lugar en el patio o jardín, de preferencia lejos de la casa o la cocina, y fíjate que le de sol y sombra durante el día.  Destina un bote, hoyo o caja metálica grande (mínimo 1 m3, máximo 1.5 m3) con tapa.  Coloca una capa gruesa (aproximadamente 6 cms.) de aserrín o tierra.

Vierte ahí todos los desechos orgánicos.  Cúbrelos con otra capa de tierra.  Rocía con un poco de agua  indispensable para mantener la humedad) y espolvorea con cal para evitar malos olores.  Se cubre con un plástico, tapa, o capa de tierra. 

Cada vez que integres nuevos desechos orgánicos, o bien a la semana, se revuelve todo con una varilla (es importante para ventilar los materiales) y se repiten los pasos anteriores.  En 3 ó 4 semanas se observará que es difícil distinguir lo que se fue depositando, a excepción de los desperdicios más recientes.

Después de 1 a 4 meses se convertirá en “humus”( es el nombre vegetal de la tierra que se forma por la descomposición de la materia orgánica). Y esto resulta en un abono estupendo con vida, con una gran densidad y variedad de microorganismos que sintetizan enzimas, vitaminas, hormonas, etc. y que repercuten favorablemente en el equilibrio biótico del suelo.

Consejos ambientales:

Aprovecha lo más que puedas de las hortalizas, lava bien las verduras en vez de pelarlas (muchas de ellas tienen la mayor parte de sus proteínas y vitaminas en la cáscara).  No prepares más comida de la necesaria.  Deja un recipiente al lado del fregadero para depositar ahí tus restos orgánicos.  Reparte lo que se pueda entre los animales domésticos o los pájaros que visitan el jardín, terraza o balcón.

Haz tu propia composta, en lugar de utilizar fertilizantes que contienen tantos productos químicos.
Si no tienes jardín, ofrece tus materiales orgánicos a quien lo tenga, o bien comunícate con algún productor de fertilizantes, agricultor o criador de animales o alguien que le saque a estos desechos el máximo provecho. 

La Basura Orgánica, cuando se descompone produce metano, (gas que atrapa la energía solar y provoca junto con otros gases, el aumento de la temperatura global) una molécula absorbe 20 veces más calor que una de CO2. Es el peor gas para el aire.

Además la basura orgánica en los tiraderos a cielo abierto, es foco de infecciones, gusanos y malos olores.  Una política encaminada a reciclar los materiales orgánicos reduce la contaminación y fomenta la producción, reconstruyendo la estructura de la tierra y devolviendo a la naturaleza los nutrientes que le hemos tomado prestados.

Abono orgánico

Sustancia constituida por desechos de origen animal, vegetal o mixto que se añade al suelo con el objeto de mejorar sus características físicas, biológicas y químicas.

Puede consistir en: residuos de cultivos dejados en el campo después de la cosecha, cultivos para abonos en verde (principalmente leguminosas fijadoras de nitrógeno),restos orgánicos de la explotación agropecuaria (estiércol, purín), restos orgánicos del procesamiento de productos agrícolas, desechos domésticos (basuras de vivienda, excretas) o compost preparado con las mezclas de los compuestos antes mencionados.

 

Reciclado de Aceite

• Si el aceite se derrama en el terreno, el aceite usado tiende a migrar dañando microbios y otros organismos pequeños. La pérdida de estos organismos reduce los ciclos de nutrientes y puede afectar la cadena alimentaría.

• El aceite se dispersa en la superficie del agua y luego se deposita en el fondo (como una brea). En ambos casos, plantas, microbios, invertebrados y otros organismos se ven afectados porque el aceite obstruye sus mecanismos de respiración, interfiere con su regulación de temperatura y se acumula en sus tejidos.

• Los organismos contaminados con aceite no pueden ser consumidos por los humanos pero sí por otros organismos. Así pasan los contaminantes a través de la cadena alimentaría, contribuyendo a la degradación ambiental.

• El 90% de los mariscos consumidos por los seres humanos pasan la mayor parte de sus vidas en estuarios, los cuales son bien susceptibles a contaminación por derrame.

• Un sistema acuático puede tardar hasta 20 años en recuperarse de un derrame de aceite.


• Un galón de aceite puede contaminar hasta un millón de galones de agua (el suministro de un año para 50 personas).
• Las plantas de tratamiento de agua se ven afectadas adversamente porque no fueron diseñadas para tratar este residuo potencialmente reciclable.


Reciclado de concreto

Dentro de esta actividad, los materiales factibles de reciclar son los que provienen de demoliciones y desechos de la industria de la construcción (edificaciones, excavaciones, vialidades, urbanizaciones, caminos, etc.)
Es importante recalcar el cuidado que se debe tener de no contaminar los productos a reciclar, ya que para poder llevar a cabo esta actividad, estos deberán entregarse libres de materiales tales como: basura, papel, madera, plástico, textiles y materiales tóxicos.
Materiales que pueden ser recibidos para su reciclaje:
  • Adocretos
  • Arcillas
  • Blocks
  • Tabiques
  • Ladrillos
  • Concreto Simple
  • Concreto Armado
  • Mamposterías
  • Cerámicos
  • Fresado de Carpeta Asfáltica
Materiales que no pueden ser recibidos por Concretos Reciclados para su reciclaje:
  • Basura
  • Orgánicos
  • Aceites
  • Grasas
  • Asbestos
  • Baterías
  • Llantas usadas
  • Papel
  • Plásticos
  • Químicos
  • Tanques de gas
  • Textiles
  • Vidrio
  • Tablaroca
Requisitos para Reciclar
  • Para llevar a cabo la actividad del reciclaje de los desechos de la industria de la construcción y demolición, es necesario contar con una superficie lo suficientemente grande y adecuada, no solo para realizar la propia actividad, sino también, contar con una superficie proporcional para el amortiguamiento del impacto al medio ambiente, áreas verdes, oficinas, talleres, estacionamiento vehicular, caminos de acceso, etc.
  • Es importante separar y almacenar los diferentes tipos de desechos que se reciban de acuerdo a su composición. Esto es, separar arcillas, materiales producto de demolición o sobrantes de construcción, fresados, etc.
  • Se debe contar con riegos de agua por aspersión para la estabilización de polvos. En el caso particular de Concretos Reciclados la actividad se desarrollará en una depresión de 30 m. de profundidad que facilita la precipitación de los polvos dentro de la misma superficie.
  • Los vehículos que transporten desechos de la construcción deberán utilizar rutas que sean las más convenientes a fin de evitar conflictos viales, procurando que circulen con lonas para evitar el derrame de material y prevenir la contaminación atmosférica por la emisión de partículas.
Es necesario pepenar el escombro, con el objeto de eliminar los residuos de contaminantes en el reciclado que aún pudiera contener, como son: papel, plásticos, madera, textiles, etc.

Reciclaje de tetra pack

El material del cual está compuesto los envases de tetra pack es perfectamente reciclable por lo que en muchos países, cómo  México, existen depósitos públicos para recolectar los envases utilizados y proceder a su reciclaje. El procedimiento casero consiste en:
Lavado y Almacenaje







  1.  Abrir totalmente un lado del envase 
  2.  Enjuagarlo
  3.  Dejar secar (escurrir)
  4.  Almacenar; cuando se tenga una cantidad    suficiente
  5.  Compactar y amarrar
  6.  Colocar en depósitos públicos.

   

Reciclaje de vidrio

VIDRIO
Todos los recipientes de vidrio para alimentos y bebidas se pueden reciclar, pero es importante no mezclar botellas de vidrio con otros tipos de vidrio tales como ventanas, espejos, cristal de mesa, Pyrex o vidrio para autos. La cerámica contaminariá al vidrio y tendriá que separarse con cuidado.
Para reciclar no es necesario remover las etiquetas. Sencillamente enjuague muy bien los recipientes de vidrio para prevenir olores. Diferente del plástico, la elevada temperatura de procesamiento de vidrios y metales remueve la contaminación fácilmente.
La mayor parte del vidrio que se recupera  se usa en nuevos recipientes de vidrio. Hay parte que también se utiliza en fibra de vidrio
El reciclar un frasco de vidrio ahorra la energía suficiente para iluminar un foco de 100 watts por cuatro horas.


Tipos de plasticos

RECICLADO DE PLÁSTICOS

El reciclaje del plástico cada día que pasa es más importante . En un principio el gobierno trataba de convencer a diferentes industrias para que hicieran fabricas de reciclaje de este material . Y en cambio ahora  el reciclado aumenta  cada día debido a que su costo equivale 2/3 del elaborado con materias primas.

En el mercado de todo el mundo existen cincuenta diferentes formas de plástico. El polietileno, plástico empleado  para envases de refresco es uno de los tipos de plástico  reciclado en  mayor  cantidad. De polietileno reciclado son fabricados actualmente alfombras, partes de automóvil y pelotas para tenis.

La separación de plásticos diferentes es costosa, ya que muchos productos, entre ellos las botellas que contienen salsas, tienen de cinco a seis capas de plásticos distintos y para obtener un nuevo producto, de alta calidad, es necesario utilizar cada tipo por separado. Cada día son descubiertas nuevas aplicaciones para el plástico  reciclado: envases para refrescos, ganchos para colgar ropa, juguetes etc.
Los plásticos que encontramos en el mercado suelen diferenciarse mediante un número del "1" al "7", ubicado generalmente en su parte inferior. Esta es la clasificación de la Sociedad de Industrias del Plástico (SPI en inglés), que ha sido adoptada en todo el mundo. Dado que la calidad de un plástico se deteriora rápidamente al combinarlo con otro plástico diferente, la utilidad de este código es ayudar en la separación de los diferentes tipos de plástico y maximizar así el número de veces que pueden ser reciclados. El significado de este código se muestra a continuación:

Número
Abreviatura
Nombre completo
1
PET,PETE
Polietilén tereftalato
2
HDPE,PEAD
Polietileno de alta densidad
3
V, PVC
Cloruro de polivinilo
4
LDPE,PEBD
Polietileno de baja densidad
5
PP
Polipropileno
6
PS
Poliestireno
7
otro

 Dentro de "otros" podemos encontrar plásticos como el poliuretano (PU), acrilonitrilo-butadienestireno (ABS), policarbonato (PC) y los biopolímeros.



Sin plásticos, se necesitaria de un 400 por ciento de material adicional por peso, y de un 200 por ciento de material adicional por volumen para hacer productos de empaquetar, en tanto que el volumen del empaquetado crecería lo doble.

Al usar plástico reciclado en embalajes, los fabricantes de productos estadounidenses ahorrarían cada año la energía suficiente para dar electricidad a una ciudad de un millón de casas por tres años y medio.

Reciclaje de P.E.T.

El PET es el plástico más comúnmente reciclado en los E.U. y Europa. Se emplea generalmente en envases y botellas y frecuentemente contiene estabilizantes y retardantes de flama. La cantidad total de pigmentos y aditivos que contiene puede alcanzar el 30% de su peso. Su producción emplea sustancias irritantes y durante su producción pueden emplearse metales pesados como catalizadores, mismos que terminarán siendo liberados al ambiente. Sin embargo, se considera que el PET no ocasiona impactos severos a la salud, y representa un riesgo menor para el ambiente que el PVC. Greenpeace considera que el reciclaje de PET, así como el de los plásticos que a continuación se mencionan, debe ser incentivado




 Tereftalato de polietileno (PET). Incluye botellas para bebidas (como las botellas de refresco de 2 litros), bolsas de hervir ahí mismo el alimento congelado y bandejas para comidas calentadas en microondas. El plástico PET representa aproximadamente el 7% de todos los plásticos.


Tipos de plasticos HDPE LDPE PP

HDPE, LDPE, PP

Las poliolefinas como el PE y PP contienen estructuras más simples que no requieren la adición de aditivos (plastificantes), aunque sí emplean aditivos como estabilizantes UV y antioxidantes. La producción de PP frecuentemente emplea cloro, aunque existe un proceso libre de cloro que debe ser promovido. Las poliolefinas presentan pocos riesgos y tienen el más elevado potencial de reciclaje mecánico. Tanto el PE como el PP son versátiles y baratos, y pueden emplearse para reemplazar prácticamente todos los usos del PVC. Las materias primas que emplean, etileno y propileno, son altamente flamables y explosivas, pero poco dañinas para el ambiente.
Tipos de plástico. POLIETILENO:
Se le llama con las siglas PE. Existen fundamentalmente tres tipos de polietileno. HDPE de Alta Densidad: Es un polímero obtenido del etileno en cadenas con moléculas bastantes juntas. Es un plástico incoloro, inodoro, no toxico, fuerte y resistente a golpes y productos químicos.
Su temperatura de ablandamiento es de 120º C. Se utiliza para fabricar envases de distintos tipos de fontanería, tuberías flexibles, prendas textiles, contenedores de basura, papeles, etc... Todos ellos son productos de gran resistencia y no atacables por los agentes químicos. PE de Mediana Densidad: Se emplea en la fabricación de tuberías subterráneas de gas natural los cuales son fáciles de identificar por su color amarillo. LDPE de Baja Densidad: Es un polímero con cadenas de moléculas menos ligadas y más dispersas. Es un plástico incoloro, inodoro, no toxico, mas blando y flexible que el de alta densidad.
POLIPROPILENO: Se conoce con las siglas PP. Es un plástico muy duro y resistente. Es opaco y con gran resistencia al calor pues se ablanda a una temperatura mas elevada (150 ºC). Es muy resistente a los golpes aunque tiene poca densidad y se puede doblar muy fácilmente, resistiendo múltiples doblados por lo que es empleado como material de bisagras. También resiste muy bien los productos corrosivos.
Polietileno de alta densidad (HDPE). Incluye recipientes para leche, bolsas para basura, botellas para detergente o blanqueadores, y botellas para aspirinas. HPDE representa aproximadamente el 31% de todos los plásticos.



 Polietileno de baja densidad (LDPE). Incluye bolsas para vegetales en supermercados, bolsas para pan, envolturas de alimentos y botellas para mostaza exprimibles. LDPE represente aproximadamente el 33% de todos los plásticos.


 Polipropileno (PP). Incluye envases para yogurt, botellas para champú, popotes, botellas para almíbar y recipientes para margarina. PP representa aproximadamente el 9% de todos los plásticos.


 


Tipos de plastico V,PVC

PVC

El abandono del plástico PVC, señalado por Greenpeace como un producto tóxico, ambientalmente nocivo y no sustentable, representa gran parte del trabajo que realiza la organización. El PVC es único en su contenido de cloro y aditivos, lo que lo convierte en un veneno ambiental a través de su ciclo de vida, incluyendo la disposición final. Su reciclaje es muy difícil de realizar, y su quema genera sustancias cancerígenas como son las dioxinas. En México, el 55% del PVC se emplea en la fabricación de tubería rígida y perfiles, mientras que el resto se destina a la producción de juguetes, pisos y loseta, tapicería, envases, calzado, cables y película entre otros.
POLICLORURO DE VINILO: Se designa con las siglas PVC. El PVC es el material plástico más versátil, pues puede ser fabricado con muy diversas características, añadiéndole aditivos que se las proporcionen. Es muy estable, duradero y resistente, pudiéndose hacer menos rígido y más elástico si se le añaden un aditivo más plastificante. Se ablanda y deforma a baja temperatura, teniendo una gran resistencia a los líquidos corrosivos, por lo que es utilizado para la construcción de depósitos y cañerías de desagüe.
El PVC no es el único plástico que presenta riesgos, pues existen otros que también generan emisiones tóxicas y presentan dificultades para su reciclaje.

Cloruro de polivinilo (PVC). Incluye botellas para aceite de cocina y empaques para carnes. PVC representa aproximadamente el 5% de todos los plásticos.





Tipos de plastico biopolimeros

Biopolímeros

La gran mayoría de los plásticos están hechos a base de petróleo y combustibles fósiles y son por definición productos no sustentables. Los plásticos biodegradables son una alternativa prometedora para el futuro, en especial para utensilios que tienen una vida útil reducida o no son prácticos de reciclar, como son las envolturas de alimentos. Los productos de su degradación (metano, metanol) pueden ser reaprovechados y el material restante transformado en carbono orgánico para el suelo, lo que cierra el ciclo de la producción limpia.
No deben confundirse los plásticos biodegradables (que pueden ser producidos a partir del petróleo, y ser degradados posteriormente por microorganismos) con los biopolímeros, producidos a base de almidón, celulosa o bacterias. Es esencial, sin embargo, que la producción de biopolímeros no involucre el uso de organismos genéticamente modificados o patentes sobre estos seres vivos.
Lo que necesitamos es adoptar un enfoque de producción limpia en el proceso y la selección de las materias primas a utilizar. Los sistemas de producción limpia son circulares, es decir, cierran el ciclo de extracción de materias primas naturales devolviéndolas en forma limpia y sustentable al ambiente. El reciclaje de residuos es un paso fundamental para conservar un adecuado flujo de materiales, para lo cual debe también involucrar el uso de sustancias no tóxicas durante su producción.
 




FUENTE.http://www.biodegradable.com.mx






Las tres ``R´´ del reciclaje

-Reducir: La producción de objetos susceptibles de convertirse en residuos.


-Reutilizar: Volver a emplear un producto para darle una segunda vida, con el mismo uso u otro diferente.


-Reciclar: Conjunto de operaciones y tratamiento de residuos que permiten reintroducirlos en un ciclo de vida.


 

¿Qué podemos reciclar?

ESQUEMA DEL RECICLADO





Inconvenientes de no reciclar

-Acumulación de residuos sólidos en vertederos que si no se reciclan adecuadamente van contaminando todo el espacio en donde se confinan, bloqueando las capas superficiales de la tierra y evitando que se reintegren nuevamente a la naturaleza y también la contribuición de la incineración de estos, que causarían gases invernaderos para aumentar el cambio climático.

-Se seguiría explotando los recursos naturales renovables como los arboles que disminuirían en gran cantidad, y no renovables como el petróleo que acabarían con su extinción ya que la producción de este recurso tarda millones de años.

-Nos seguirían costando caros e incluso aumentarían los precios de los productos naturales ya que con su continua explotación provocaría una disminuición de la misma. 

VENTAJAS DE RECICLAR

-Se disminuye la cantidad de residuos sólidos que se depositan en los sistemas de relleno sanitario, por lo tanto la contaminación disminuiría, ya que existes materias primas que tardan decenas de años e incluso siglos en degradarse.

-Se mantienen intactos muchos recursos naturales renovables, como no renovables; como los arboles para la obtencion del papel o el petróleo para la obtención del plastico por ejemplo, pues la materia reciclada se reutiliza y contribuye al sostenimiento del medio ambiente para las futuras generaciones.

-Reducción de costes relacionados a la producción de materiales nuevos, ya que muchas veces el uso de material reciclado resulta un coste menor que el material virgen. 

-Reduce la necesidad de los vertederos y la incineración de los desechos.

-Disminuyen las emisiones de gases de invernadero, que contribuyen al cambio climatico.





FUENTE:http://reciclajegp.blogspot.com



DIAPOSITIVAS SOBRE RECICLAJE AQUI


ECOCIUDAD

Recorre las calles de esta ciudad virtual e interactúa con sus habitantes. Ellos te enseñarán todo lo necesario sobre el reciclaje de envases. Personajes virtuales, juegos…
( click en la imagen para entrar)
 



 NOTICIA (16/04/12)
 Una máquina que recicla los residuos orgánicos de la industria cervecera para producir biogás

 
Eric Fitch brinda frente a su biodigestor.
Eric Fitch brinda frente a su biodigestor.
La industria cervecera ha tenido que lidiar durante siglos con los residuos orgánicos que se derivan de la producción de la cerveza. Deshacerse de esos restos resulta costoso y además genera un daño para el medio ambiente, puesto que suponen una fuente de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Es por ello que el ingeniero mecánico Eric Fitch, un hombre que se elaboraba su propia cerveza casera, decidió un día buscar una solución al problema. Su paso por el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), un filón de buenos inventores, le valió para diseñar, inventar y patentar un biodigestor que convierte los desechos de lúpulo, cebada y levadura, en gas, es decir en energía térmica y eléctrica procedente de restos orgánicos. Este dispositivo, de 13 metros de alto, ha sido instalado en una planta de la compañía cervezera Magic Hat Brewing, en el estado norteño de Vermont (Estados Unidos).
La estructura supuso un coste de 4 millones de dólares, una inversión que se va amortizando a medida que ahorra los gastos del consumo de gas natural y los costes derivados de desprenderse y procesar los residuos. Este invento que recicla los restos orgánicos de la producción de cerveza cierra el círculo limpiamente puesto que el biogás generado (mayoritariamente metano), sirve para activar el proceso de producción de cerveza de la fábrica.
Actualmente, Purpose Energy, la compañía fundada por Fitch y ubicada en Waltham (Massachusetts, EEUU), fabrica biodigestores que producen 6 metros cúbicos de biogás por minuto. Todos ellos tienen por destino la  industria cervecera, una industria que utiliza al año millones de envases, ya sea en forma de latas, reciclables en el contenedor amarillo, o en forma de botellas de vidrio, reciclables en el iglú verde.

(FUENTE:  http://www.portaldelmedioambiente.com)


NOTICIA(10/04/12)
“Garbage dreams”: la historia de tres adolescentes que se ganan la vida reciclando envases y otros materiales en el mayor vertedero de El Cairo


Adham, 17 años. Osama, 16 años. Y Nabil, 18 años. Estos tres adolescentes son los protagonistas de la película documental “Garbage dreams” (Sueños en el basurero, 2009), que hace un seguimiento de sus vidas, sus pesares y sus sueños a lo largo de cuatro años. Los tres se ganan la vida en Mokattam, una ciudad-vertedero situada en las afueras de El Cairo (Egipto), donde existe un enorme asentamiento de recolectores de residuos. De residuos reciclables. A pesar de la proximidad con la capital egipcia, la vida de estas personas en Mokattam pasaba totalmente desapercibida. Hasta que llegó Mai Iskander (Estados Unidos), la mujer que decidió filmar y documentar la interesantísima historia de supervivencia de los cerca de 60.000 recolectores de basura –o zabbaleen- que se ganan la vida recuperando 4.000 toneladas de residuos al día, de los que se recicla un 80%, mayoritariamente envases de plástico (destacan las botellas de plástico), envases de metal (destacando las latas de bebida), envases de cartón y papel, y envases de vidrio. Todos ellos son previamente separados y clasificados con eficacia. Como se ve en el documental, un acontecimiento dará un giro a esta comunidad de recolectores y recicladores… Iskander destaca la importancia del reciclaje como arma para el desarrollo sostenible: “El residuo es un recurso valioso que cuando se trata adecuadamente tiene el potencial de beneficiar a las generaciones futuras”. En este enlace los más pequeños pueden disfrutar de un juego para recuperar y reciclar envases y otros materiales siguiendo los criterios de los zabbaleen de Mokattam.
garbage_dreams
Dos imágenes del documental. Separando envases de plástico.
Desde Amarillo, verde y azul os recomendamos el visionado en clase de este buen documental ya que expone realidades ajenas a la nuestra y una forma de ganarse dura y honradamente la vida reciclando y, por tanto, contribuyendo a mejorar el bienestar de los seres humanos y la salud de nuestro planeta. No resulta extraño saber que “Garbage dreams” se ha hecho acreedor de más de veinte premios a nivel internacional, muchos de los cuales proceden de festivales de cine medioambiental y de cine social. ¡Seguro que no os defraudará!


En la siguiente infografía te mostramos, de un modo esquemático sencillo y rápido, cómo funciona el Sistema Integrado de Gestión de residuos y envases del cual todos somos parte.







Uno de los principales problemas ambientales de las empresas es la gestión de sus residuos. La nueva legislación establece que los residuos que por su cantidad o peligrosidad entorpezcan el servicio de recogida, como son los generados en las empresas, deberán ser entregados a gestores y transportistas autorizados. Por este motivo es necesario acercar el conocimiento de los residuos a las empresas. De esta forma, por un lado, se impulsará la búsqueda de soluciones, a través de mecanismos y planes de actuación que se desarrollen en los centros de trabajo, y por otro, se ayudará a reducir la producción de residuos y a gestionarlos adecuadamente.
Una correcta gestión de los desechos permite obtener a las empresas importantes ventajas económicas, al tiempo que se consiguen grandes mejoras medioambientales.



Reciclaje por materiales 



Aceites minerales
Solo un 25 % de los aceites minerales recolectados se destinan a la regeneración. (2005)
Los aceites minerales se obtienen a partir del crudo del petróleo, y suelen ser utilizados como lubricante, cuya función es la de evitar el desgaste entre dos piezas de un mecanismo. Los aceites también desempeñan otras funciones como refrigerante, aislante, dispersante, etc., siendo el de mayor consumo el aceite de automoción (70% en la Unión Europea), y en menor proporción en la industria.
La necesidad de cambiar los aceites cada cierto tiempo, debido a su degradación por calentamiento o por contaminación, genera gran cantidad de aceites usados, catalogados en la legislación como peligrosos, los cuales suponen un grave problema ambiental y de gestión.
Para poder hablar sobre los residuos de aceite, cómo tratarlo y su tipología, debemos conocer cuál es su definición.
Un aceite industrial usado es aquel que ha sido evacuado de su circuito original, el cual se repone por otro nuevo. Actualmente el marco legal que cubre la gestión de residuos de aceites usados en España es la Orden Ministerial de 28 de febrero de 1989, que se incorpora al ordenamiento jurídico español de la Directiva 75/439/CEE de 16 de junio de 1975 modificada por la Directiva 87/101/CEE de 22 de diciembre de 1986. El artículo 2º de dicha Orden define Aceite Usado como “Todos los aceites industriales con base mineral o sintética, lubricantes que se hayan vuelto inadecuados para el uso que se les hubiere asignado inicialmente y, en particular, los aceites usados de los motores de combustión y de los sistemas de transmisión, así como los aceites minerales lubricantes, aceites para turbinas y sistemas hidráulicos.”
Esta legislación regula la producción, recogida y gestión final de los aceites usados y se aplica a los aceites que no hayan sido mezclados con otros contaminantes. La Orden Ministerial anteriormente citada dispone que se excluyan de su ámbito de aplicación los siguientes aceites:
  • Aquellos con un contenido en PCB/PCT superior a 50 ppm, los cuales están regulados por la legislación específica para tales contaminantes.

  • Aquellos otros contaminados con sustancias incluidas en el listado de Residuos Tóxicos y Peligrosos definidos por la Ley 20/1986 de 14 de mayo que se gestionarán de acuerdo con lo dispuesto en la misma y en el Reglamento para su ejecución.
La forma de gestionar estos residuos es a través de gestores autorizados, que recogen en las industrias y los talleres de automóviles los aceites que generan, y que deben estar almacenados sin mezclar con otras sustancias en recipientes etiquetados y sellados correctamente. En el caso de tratarse de residuos de aceite y sus envases generados por ciudadanos, éstos deben ser llevados al Punto Limpio más cercano para que puedan ser tratados correctamente.
Existen numerosos sistemas de reciclaje aplicables a los aceites usados, desde la reutilización, donde se vuelve a utilizar tras leves procesos de limpieza, hasta la regeneración, que consiste en someter a los aceites a una serie de tratamientos hasta devolverles sus características originales, sin generar prácticamente residuos en el proceso.
En la Unión Europea se recoge un 80 % de la cantidad de aceite teóricamente recolectable, pero tan solo un 25 % se destina a la regeneración. Las causas de esta baja tasa de regeneración de aceites usados se debe a diversas razones, principalmente económicas, ya que los aceites usados tienen un gran poder calorífico, lo que hace que se utilicen como combustible en cementeras, además otro impedimento es la gran desconfianza del mercado hacia los productos regenerados o reciclados.

Aceites vegetales usados
Al reciclar los aceites vegetales se pueden obtener productos como glicerina y biodiesel. (2005)
Los aceites vegetales usados se producen en las cocinas de los hogares, restaurantes y en las industrias de alimentación, todos ellos deben gestionarse de forma correcta.
España es un país consumidor de aceites vegetales, en especial de oliva y girasol, lo que provoca una gran generación de residuos de aceites vegetales.
Tradicionalmente el aceite vegetal usado se ha estado vertiendo en los fregaderos y WC de nuestros hogares, esto no debe realizarse en ningún caso ya que produce un impacto sobre el medio ambiente, ensuciando nuestras aguas y dificultando el proceso de depuración de las mismas.
En España existen gestores que se encargan de la recogida y tratamiento de estos residuos
En el caso de los restaurantes, comedores o industrias disponen de unos contenedores donde depositar su aceite y una vez lleno este es recogido por el gestor. El aceite generado en nuestros hogares se produce en menor cantidad, pero al igual que el de los restaurantes no se debe verterse a la red de saneamiento. La correcta gestión de este residuo consiste en llenar un tarro, frasco o bote con el aceite usado y una vez lleno depositarlo en el Punto Limpio más cercano a su domicilio.
Los aceites vegetales usados pueden emplearse como materia prima para la fabricación de jabones y biocombustibles.
En el reciclaje del aceite vegetal usado se produce biodisel y glicerina. La reacción se resume en este esquema:
Trigliceridos (grasas o aceites) + alcohol (etanol o metanol) = Biodiesel + Glicerina
El biodisel es un biocombustible que puede mezclarse con el gasoil de un motor diesel en una proporción del 5% hasta un 30%, pudiendo llegar a emplearse incluso como único combustible (100% biodiesel). Actualmente en España el B5 (95% gasoil, 5% de biodiesel) es el que podremos encontrar en algunas gasolineras, en especial en Cataluña. Las ventajas que presenta el uso de este combustible son notorias, por un lado se reduce el consumo actual de gasoil y por lo tanto las elevadas emisiones de los actuales coches y por otro lado evitamos que un residuo siga contaminando nuestras aguas.
La glicerina es un subproducto que se podrá emplear para la fabricación de jabones. Aunque tradicionalmente se ha empleado el aceite vegetal usado directamente como producto para la fabricación del jabón. Estos jabones pueden emplearse en la limpieza cotidiana de nuestros hogares y ropa.

Briks
El papel es el principal material que compone a los cartones para bebidas. (2005)
Los briks son envases multicapa para bebidas que tienen una historia relativamente corta en comparación con otros envases. Su utilización como material para envases comienza en 1943, pero es en los años cincuenta cuando tiene mayor auge.
El nombre de este envase está muy unido a su forma, rectangular, ya que proviene del término inglés brik, que significa ladrillo. Técnicamente los briks son denominados cartones para bebidas y son muy utilizado para contener líquidos como zumos y leche, pero también vinos, sopa, salsas, etc. La gran ventaja de los briks es que son ligeros, resistentes a los golpes, ocupan poco espacio y conservan las bebidas o alimentos sin alterar su composición.
Los briks están formados por una lámina de cartón, una de plástico (polietileno) y otra de aluminio, aunque este último se suele utilizar únicamente para envases de larga duración. El cartón es el material que se encuentra en mayor proporción, seguido del plástico y el aluminio. El cartón proporciona consistencia, el plástico impermeabilidad y el aluminio hermetismo al envase.
El aumento del reciclaje de los briks surge con la aparición y aprobación de la Directiva Comunitaria 94/62/CE.
En España se recicla el 23% de los briks que se producen, siendo el reciclaje en la Unión Europea del 28%
Los briks, al igual que muchos otros envases, llevan el distintivo de punto verde, lo que indica que las empresas que ponen ese producto en el mercado cumplen con la Ley de Envases y Residuos de Envases (Ley 11/97 del 24 de Abril, transposición española de la Directiva Comunitaria 94/62/CE) y que estos residuos pertenecen a un Sistema Integral de Gestión (S.I.G)
Los residuos de briks se generan fundamentalmente en los hogares, bares, restaurantes, etc, pero también en la industria, por ejemplo cuando los briks son defectuosos, y es importante separarlos del resto de basuras para poderlos recuperar y reciclar.
La recogida de estos envases se hace, en gran parte de España, a través de la recogida selectiva en los contenedores amarillos, donde se depositan metales, plásticos y briks. Estos contenedores se sitúan en las zonas o áreas de aportación junto con los contenedores de papel y cartón y de vidrio o en los contenedores de acera ubicados al lado de los contenedores de la fracción resto.
Una vez recogidos se llevan a plantas de selección donde se separan los materiales en fracciones reciclables: briks, aluminio, hojalata, PET, etc.. Los briks se separan del resto de forma manual o mediante Corrientes de Foucault (gracias a la fracción de aluminio que poseen)
Existe gran preocupación en relación al reciclaje de los briks, puesto que lo único que se recupera es el cartón, y no el aluminio y el polietileno.
El plástico y el aluminio son materiales difíciles de separar cuando forman parte de un brik y además los procesos existentes son muy caros, por lo tanto no se separan. Habitualmente se llevan a vertedero o a plantas de valorización energética.
Los briks se reciclan en las industrias papeleras mediante el hidrapulpado con el que se separa el cartón del aluminio y el plástico. El cartón se convierte en fibras de papel que se utilizarán para crear productos de papel reciclado.
Actualmente en España existen tres industrias que reciclan el cartón de los briks, con una capacidad de reciclaje de aproximadamente 100.000 toneladas anuales.
Los principales productos que se fabrican a partir del cartón de los briks, una vez reciclado, son papel Kraft, cartones para envasar huevos, papel de cocina, carpetas, etc....
Una opción novedosa para el reciclaje de los briks es la producción de aglomerados como el Tectan ó el MAPLAR.
El TECTAN® se empezó a producir en Alemania y consiste en una plancha de aglomerado con la que se fabrican todo tipo de muebles, incluso en Barcelona existe una casa ecológica cuyas paredes están hechas de dicho material.
El MAPLAR® es plástico endurecido con el que se puede fabricar mobiliario urbano, industrial y residencial, aprovechando el polietileno y el aluminio de los residuos de briks. Estos aglomerados se producen en otros lugares del mundo con diferente nombre como el Yekpan en Turquía o el Chiptec en Pakistán.
Con el reciclaje de los briks se ahorra gran cantidad de materias primas, se reduce la tala de árboles para obtener papel y se disminuye la cantidad de residuos que se llevan a vertedero, a parte de la reducción de contaminantes que se vierten al medio ambiente.
En este proceso de reciclaje es muy importante la participación ciudadana encargada de separar los briks, del resto de basuras.

El reciclaje de los cartones para bebida “briks”
Los briks se pueden reciclar separando los materiales que los componen o en aglomerados. (2005)
Los briks son envases muy nuevos en el mercado, en comparación con otros materiales como el vidrio o el plástico y se utilizan como envases de bebidas o alimentos líquidos.
Los briks son envases multicapa que están fabricados con tres tipos de materiales distintos:
  • Cartón
  • Plástico (polietileno)
  • Aluminio
En función de la duración del envase tendremos los tres materiales o únicamente dos. Para envases de corta duración se utiliza plástico y cartón, pero para los de larga duración también se usa aluminio.
Disposición de las láminas dentro del brik:
  • Cartones asépticos de duración media:: desde el exterior hacia el interior poseen:
    1. Polietileno
    2. Cartón
    3. Polietileno
    4. Polietileno
  • Cartones asépticos de larga duración:desde el exterior hacia el interior poseen:
    1. Polietileno
    2. Cartón
    3. Polietileno
    4. Aluminio
    5. Polietileno
    6. Polietileno

Fluorescentes
Los residuos de fluorescentes son residuos peligrosos por el mercurio que contienen. (2005)
Los fluorescentes son elementos cotidianos de iluminación. Constituyen la mejor luminaria en aquellos lugares donde se necesita más luz y de manera más continua, ya que su vida media es más larga y consumen menos energía.
Una lámpara fluorescente típica está compuesta por un tubo sellado de vidrio que contiene gas Argón a baja presión (2,5 Torr) y vapor de mercurio, también a baja presión parcial; extremos de aluminio o plástico; electrodos de tungsteno, níquel, cobre o hierro; y un interior del tubo que está compuesto por un polvo llamado “polvo fosforoso” compuesto por diferentes elementos (ver tabla 1). Una lámpara estándar de 40 watts (1,22 m de longitud) presenta cerca de 4 a 6 gramos de polvo fosforoso.

Tabla 1- Composición del polvo fosforoso de una lámpara fluorescente. Concentración en mg/kg de polvo fosforoso

Elemento Concentración Elemento Concentración Elemento Concentración
Aluminio 3.000 Plomo 75 Manganeso 4.400
Antimonio 2.300 Cobre 70 Mercurio 4.700
Bario 610 Cromo 9 Níquel  130
Cadmio 1.000 Hierro 1.900 Sodio 1.700
Calcio 170.000 Magnesio 1.000  Zinc 48
Fuente: Mercury Recovery Services, in TRUESDALE et al.
Es conveniente, por la composición mencionada, que una vez agotada la vida útil de los fluorescentes, se proceda a gestionarlos de modo responsable.
Las lámparas fluorescentes generadas en los domicilios deben ser depositadas en los puntos limpios para evitar que los metales pesados que contienen, como el mercurio, deterioren los ecosistemas y conseguir que sus componentes sean recuperados y darles un nuevo uso. Las empresas deben gestionar sus fluorescentes a través de gestores autorizados en su comunidad. Para su recogida se utilizan contenedores especiales que evitan que se rompan y pierdan su contenido en mercurio y estén en mejores condiciones para su reciclado.
Un correcto proceso de reciclaje se inicia con la manipulación adecuada de los fluorescentes, asegurándose de que son trasportados de manera adecuada para evitar la ruptura de los tubos. De esta manera se asegura la separación del mercurio de los materiales reciclables y que los vapores de mercurio sean controlados durante el proceso de reciclaje. De cualquier forma es fundamental que existan medidores portátiles que controlen la concentración del vapor de mercurio para asegurar que la concentración se encuentra dentro de los límites de exposición seguros.
El proceso de reciclaje más usado se desarrolla básicamente en dos fases.
a) Fase de machaqueo
Al principio del proceso las lámparas son reventadas o rotas en pequeños fragmentos mediante un procesador (generalmente un molino o triturador). Los materiales constituyentes forman seis categorías:
  • Extremos de aluminio.
  • Clavos de latón.
  • Componentes ferromagnéticos.
  • Vidrio
  • Polvo fosforoso rico en mercurio
  • Aislamiento baquelítico.
Las partículas trituradas son posteriormente conducidas a un ciclón donde las partes de mayor tamaño (como el vidrio roto, piezas de aluminio y clavos de latón) son absorbidas y separadas por diferencia gravimétrica y por procesos electrostáticos.
El polvo fosforoso y el resto de partículas son recolectados en un filtro en el interior del ciclón. Posteriormente, mediante un mecanismo de pulso inverso el polvo se retira del filtro y se transfiere a una unidad de destilación para la recuperación del mercurio.
El aluminio y los clavos de latón, una vez limpios y analizados para asegurar que las concentraciones de mercurio no exceden a las establecidas, pueden ser enviados a reciclaje en una fundición. El vidrio también es reciclable.
El único componente de la lámpara que no es reciclable es el aislamiento baquelítico que se encuentra en las extremidades de la lámpara.
b) Fase de destilación del Mercurio
La fase siguiente del proceso de reciclaje es la recuperación de materiales contenidos en el polvo fosforoso. Esta recuperación se obtiene mediante un proceso de calentamiento hasta que se consigue la vaporización del mercurio (su punto de ebullición está en los 357 ºC). El material vaporizado por este proceso es condensado posteriormente en recipientes especiales llamados decantadores. Este material puede ser destilado nuevamente para eliminar las impurezas. Para evitar la emisión de gases fuera del sistema todo el proceso se desarrolla bajo condiciones de presión negativa.
Los fluorescentes se pueden considerar, por tanto, una fuente de materias primas secundarias, como es el mercurio, el aluminio, el vidrio, componentes derivados del hierro, etc., por lo que con una correcta gestión, además de recuperar estos materiales, se evita su vertido y se disminuyen los impactos negativos al medio ambiente.

Líquido fotográfico
Las empresas que generen este tipo de residuo deben almacenarlo y entregarlo a un gestor autorizado de residuos peligrosos. (2005)
Los líquidos fotográficos se consideran residuos peligrosos y deben gestionarse como tales. Estos residuos se generan principalmente en laboratorios de revelado y en procesos auxiliares de otras actividades. Aquellas empresas que generen este tipo de residuo deben almacenarlo y entregarlo a un gestor autorizado de residuos peligrosos.
Estos líquidos fotográficos incluyen una gran variedad de productos químicos entre los que encontramos cianuros, reactivos oxidantes, ácidos orgánicos e inorgánicos, alcalinos cáusticos, hidrocarburos, acetonas, compuestos de mercurio, plata…Debido a esta composición química su vertido por el desagüe supone un daño al medioambiente, por lo tanto, este debe ser recogido y entregado a un gestor para su posterior tratamiento.
Las soluciones empleadas en revelado fotográfico son:
  • Revelador- reduce químicamente el haluro de plata de la película o papel para formar una imagen de plata metálica. La plata, una vez formada la imagen ya no es necesaria, por lo que se elimina con el blanqueador y fijador.
  • Fijador- convierte el haluro de plata en complejos de plata solubles. La plata del fijador se puede recuperar con los procesos que se especifican a continuación.
  • Blanqueador- detiene la actividad del revelador y convierte la plata metálica en haluro de plata, este haluro se disuelve con el fijador.
  • Fijador-blanqueador- la mayoría de los procesos combinan en la misma solución ambas reacciones, provocando la parada de la acción del revelador, convierte la plata metálica en haluro de plata y disuelve el haluro de plata.
  • Estabilizadores- elimina los residuos químicos de la película o el papel.
  • Agua de lavado- aclarado final.
El principal compuesto recuperable y reciclable del proceso de revelado fotográfico es la plata. La plata es un metal precioso de gran valor que tiene la propiedad de reaccionar con la luz y producir imágenes, de ahí su uso en fotografías y radiografías.
La plata se puede recuperar del líquido fijador (líquido que elimina la plata de la película) y en el estabilizador (porque parte del fijador se queda en el tanque del estabilizador).
Las ventajas que presenta la recuperación de la plata son obvias: por un lado su alto valor económico en el mercado hace rentable su recuperación para emplearlo en la producción de joyas o reinvertirse en el laboratorio. Por otro lado, supone una mejora ambiental reduciendo la sobreexplotación de este recurso natural e impidiendo que las soluciones líquidas lleguen a la red de saneamiento donde se diluyen e imposibilitan su recuperación.

Procesos de recuperación de plata

  • Electrólisis o recuperación electrolítica- es la reducción de sulfito de plata mediante una corriente eléctrica sobre un electrodo. Con este método se puede recuperar hasta un 90%.
  • Reemplazo metálico se utiliza después del proceso electrolítico para reducir la concentración. En este proceso la plata se intercambia con el hierro por una reacción de oxidación-reducción mediante el empleo de unos cartuchos. Su porcentaje de recuperación es de un 90 a un 99.
  • Precipitación- es un proceso muy eficiente, obteniendo un lodo con un 99,9% de plata metálica, pero es un método poco empleado debido al uso de químicos y la necesidad de personal experimentado.
  • Intercambio iónico- consiste en la atracción del complejo de tiosulfato de plata de carga negativa a una resina con cargas positivas.
  • Evaporación/destilación- consiste en concentrar la solución. Este proceso llega a un porcentaje de recuperación del 8-30%.
  • Ósmosis inversa- empleo de un membrana y presion para filtrar la solución. Es capaz de retirar e 95% en plata del fijador.
Los líquidos fijadores y estabilizadores una vez retirada la plata se gestionan como un residuo peligroso al ser un producto químico.

Lodos
La aplicación de lodos de depuradora en los suelos puede ayudar a la recuperación de ecosistemas degradados. (2005)
Los lodos son los subproductos obtenidos en las estaciones de tratamiento de las aguas residuales, tanto de aguas urbanas como industriales.
Normalmente están compuestos de sustancias inorgánicas y gran parte de ellas son los contaminantes que existen en las aguas que se llevan a tratar y que no se degradan durante las etapas del proceso.
La composición de los lodos es muy importante para saber qué tratamiento debemos utilizar para gestionarlos.
Los lodos se clasifican, dependiendo de su procedencia, en:
  • Lodos industriales: proceden de la depuración de las aguas residuales de las industrias. Algunas de las industrias que generan estos lodos son: alimenticia, papelera, de metales, etc…Son los que normalmente poseen mayor cantidad de sustancias tóxicas.
  • Lodos de aguas residuales: son los que se generan en las plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas. Suelen tener alto contenido en gérmenes patógenos, más que en los lodos industriales, y tienen menor cantidad de sustancias tóxicas inorgánicas.
  • Lodos mixtos: mezcla de los lodos que se obtienen de los dos tipos de aguas anteriores. Es necesario que los lodos de origen industrial posean muy baja concentración de sustancias tóxicas para poder mezclarlos y tratarlos junto con los de aguas residuales.
Los lodos que poseen sustancias toxicas deben ser tratados como residuos peligrosos y hay que depositarlos en un vertedero adecuado para ellos. Por otra parte existen lodos que se pueden tratar para reutilizarlos como reparadores del suelo o para recuperar sustancias valiosas que están presentes en ellos.

Los lodos se generan en las estaciones depuradoras de aguas residuales y en aquellas industrias que utilizan agua para su producción. Los lodos se pueden gestionar en las instalaciones en las que se generan (con una autorización previa) o bien llevarlos a un gestor autorizado. Al tratarse de residuos peligrosos se contrata a una empresa transportista de este tipos de residuos, que tengan la autorización necesaria, para llevarlos desde el lugar donde se originan hasta el lugar en el que se encuentre el gestor.
Los tratamientos de los lodos son diferentes según las plantas en las que se gestionen. El objetivo de estos tratamientos es la obtención de lodos que no repercutan negativamente en el medio ambiente ni en la salud de los individuos.
Existen distintas etapas dentro del tratamiento de los lodos:
  • Espesamiento: se realiza cuando tenemos lodos poco concentrados. Se suele realizar en decantadores y por dos sistemas distintos: por gravedad o por flotación. Con este proceso aumentamos la concentración de los lodos y se reduce su volumen.
  • Estabilización: se puede realizar por digestión anaerobia o con productos químicos y con esto se eliminan los microorganismos patógenos que pueden contener estos lodos. Además añadiendo cal se reducen los olores.
  • Deshidratación: se utiliza para aumentar aún más la concentración de lodos eliminando el agua retenida por capilaridad en los lodos. Se puede hacer por sistemas mecánicos o por eras de secado, que se utilizan menos porque pueden presentar problemas de espacio y para el medioambiente. Dentro de los sistemas mecánicos encontramos filtros o centrifugadoras. Existe un procedimiento menos utilizado, debido a su coste, que es el secado térmico, en el cual se genera un volumen muy reducido de materia resultante.
Una vez obtenidos los lodos deshidratados tenemos tres opciones:
  • Compostaje: se trata de una digestión aerobia de los lodos que se enriquece mucho añadiendo residuos de poda, ya que aportan nitrógeno y fósforo, y de esta forma mejoran las características de los lodos como abono complementario.
  • Aprovechamiento agrario: los lodos sirven como fertilizantes en agricultura, silvicultura, etc, una vez que han sido acondicionado después de la deshidratación ( se hace una trituración y se añade cal)
  • Eliminación: hay dos formas de eliminación:
    1. Vertido controlado: deposición final de los lodos en terrenos adecuados, totalmente aislados, sin perjuicio para la naturaleza ni para los seres vivos. Para lodos con elevados contenidos en sustancias tóxicas se puede utilizar la encapsulación, que consiste en la introducción de los lodos dentro de un material impermeable y duradero y estas cápsulas se colocan en depósitos de seguridad para residuos industriales
    2. Incineración: es preciso la realización de un secado previo de los lodos para poder incinerar la materia posteriormente. Durante la incineración se obtiene energía en forma de calor que se podrá utilizar para obtención de energía.
En España se gestiona entre un 30 y un 50% de los lodos que se generan, un porcentaje no demasiado elevado.
El Plan Nacional de Lodos de Depuradoras de Aguas Residuales 2001-2006 prevé la producción de 1.500.000 toneladas anuales de lodos de estaciones de tratamiento de aguas residuales urbanas para finales del año 2005.
Madera
Los vertederos siguen recibiendo gran cantidad de residuos de madera, lo que provoca que una materia prima tan valiosa se pierda. (2005)
La madera es una materia prima esencial en la fabricación de productos que utilizamos todos los días, como son el papel, los envases y embalajes, los muebles, los materiales de construcción, etc. Sin embargo, la producción de madera en España se encuentra muy por debajo de nuestro consumo, lo que nos hace reflexionar sobre la necesidad de optimizar su utilización.
Durante muchos años, el sistema de gestión tradicional de los residuos de madera ha sido su depósito en vertedero o su incineración, sin embargo, actualmente los sistemas de recuperación y reciclaje de estos materiales vienen aumentando cada año.
Los residuos de madera proceden principalmente de los restos de aprovechamientos forestales, desechos de la industria del aserrío y de la madera y de residuos post-consumo en general. Los primeros son las puntas y ramas gruesas, las maderas en rollo, los restos de poda, etc. De la industria del aserrío y de la madera proceden las virutas, el serrín, las fibras de corte, recortes, tacos, astillas, etc. En cuanto a los residuos post-consumo, se refieren a los palets desechados, embalajes, muebles usados, tableros, residuos de demolición de edificios, etc.
El reciclaje de los residuos de madera supone un importante ahorro energético y salva de la tala millones de árboles. Dicho proceso consiste, primeramente, en la separación de otros materiales considerados impurezas, como son las grapas, los plásticos, los papeles, etc. Esa separación suele realizarse manualmente, salvo en el caso de tratarse de materiales férricos, que son separados de forma magnética. A continuación, se tritura la madera y se lleva a cabo su astillado, cuya granulometría suele estar entre los 40 y 50 mm.
Estos residuos dan lugar a la materia prima que será empleada en la fabricación de nuevos productos. La principal aplicación es la fabricación de tablero aglomerado, que se emplea en la fabricación de muebles para cocinas, en carpintería industrial (puertas y mamparas), en el sector de la construcción para la fabricación de suelos, encofrados, falsos techos, base de cubiertas, etc. La madera astillada también puede ser utilizada para la fabricación de aislantes térmicos y acústicos para construcción, pasta de papel, así como combustible para calderas.
Algunos tipos de residuos de madera, como cortezas, restos de matorral, polvo de lijado, etc., son utilizados como combustible, ya que no pueden ser reciclados. Esta valorización energética va a generar un residuo final, que consiste en cenizas de madera, destinado a usos agrícolas.
Como ejemplo práctico de los beneficios del reciclaje de la madera podemos mencionar que para producir una tonelada de tablero de aglomerado se requieren 6 árboles, con lo cual estaríamos evitando la tala de estos árboles al emplear como materia prima madera reciclada.
Según la Asociación Española de Recuperadores de Madera – ASERMA el sector gestionó en 2003 un 20-30% más de restos de madera que en 2002, año en el que se recuperaron 800.000 toneladas.
Considerando la diferencia existente entre la oferta y la demanda de madera, la solución sería en primer lugar, reutilizar todo el material posible y, en los casos en que no se pueda reutilizar, llevar a cabo el reciclado del material desechado.

Materia orgánica
La materia orgánica supone en España aproximadamente el 50% en peso de la basura. (2005)
La materia orgánica generada por los ciudadanos corresponde a restos de comida, de jardín y materiales biodegradables, como el papel higiénico.
La materia orgánica se ha recogido tradicionalmente junto con el resto de los residuos, en la recogida ordinaria de basuras. Actualmente con la implantación de la recogida selectiva los residuos se recogen de forma separada.
Existen algunos municipios que depositan la materia orgánica en contenedores específicos cuyo destino final son las plantas de compostaje o biometanización.
A pesar de la existencia de este tipo de recogida selectiva, en España el sistema más extendido está basado en:
  • Contenedor para papel-cartón
  • Contenedor para vidrio
  • Contenedor para envases ligeros
  • Contenedor para la fracción resto (se deposita los residuos que no van en los contenedores anteriores junto con la materia orgánica)
Este último contenedor presenta diferentes colores según el municipio o Comunidad en la que nos encontremos. En el caso de la Comunidad de Madrid los colores que podemos encontrar son: gris con la tapa naranja, gris con la tapa verde o verde oscuro en su totalidad.
El tratamiento que recibe el contenedor de la fracción resto dependerá de la gestión implantada en cada zona.
En el caso de la Comunidad de Madrid parte de estos residuos se destinan a plantas de clasificación ubicadas en los vertederos donde se realiza una clasificación previa de los residuos tratando de recuperar la fracción orgánica y aquellos materiales susceptibles de ser reciclados (metales, plásticos y briks), el rechazo de la planta de clasificación se destinará a vertedero.
Aquellos municipios que no dispongan de plantas de clasificación de la fracción resto irán directos a vertedero.
La materia orgánica separada del resto de los residuos se llevará a compostaje o a biometanizacion.
En las plantas de compostaje la materia orgánica contenida en los residuos urbanos se puede mezclar con restos de poda o con lodos de depuradora. Como consecuencia de este proceso se obtendrá un material estabilizado denominado compost que se podrá emplear como abono o enmienda orgánica para los suelos, aportando nutrientes, humedad y estructura a los mismos, evitando su erosión y perdida de fertilidad.
En función de los porcentajes de mezcla de cada una de estas fracciones variará la calidad del compost y por tanto su uso final será diferente, pudiendo destinarse a agricultura, jardinería o restauración de paisajes.
El uso tradicional que se le ha venido dando a los residuos procedentes de la materia orgánica, es su aplicación en suelos debido a que ésta pasa a formar parte del ciclo del nitrógeno, del azufre y del fósforo, contribuyendo a la asimilación de nutrientes, mejorando la estructura y la retención de agua del suelo y dando soporte a un conjunto de microorganismos cuya actividad resulta beneficiosa para los cultivos. Es decir, la materia orgánica forma un papel fundamental en la formación y fertilidad del suelo.
Debido a la introducción en nuestras basuras de componentes inertes y contaminantes, el empleo directo de los residuos orgánicos en los cultivos dejó de ser una práctica habitual y actualmente la materia orgánica se recicla mediante el compostaje para posteriormente ser aplicada en el suelo y conferir las mismas propiedades que antaño se buscaban.
La materia orgánica no sólo se puede valorizar como enmienda orgánica para los suelos sino que también se puede valorizar energéticamente: biometanización.
La biometanización es un proceso anaerobio (en ausencia de oxígeno) de degradación de la materia orgánica mediante el cual se obtiene metano y residuos orgánicos estabilizados. Estos residuos orgánicos estabilizados podrán emplearse como material para compostaje, es decir la biometanización se puede emplear como paso previo al compostaje. El metano procedente de la degradación de estos compuestos es el principal componente del denominado biogás y puede ser transformado y aprovechado como energía eléctrica y calor.
La práctica más extendida en nuestro país en la gestión de los residuos orgánicos ha sido y sigue siendo el depósito directo en vertedero. Actualmente, se ha comprobado que la reducción de los residuos orgánicos de los vertederos supone ventajas ambientales. Por un lado se reduce el volumen de los mismos y por otro lado se disminuyen los problemas generados con motivo de la descomposición de la materia orgánica: malos olores, combustiones espontáneas como consecuencia de la acumulación de metano en su interior, aparición de lixiviado.
Metales
Con el reciclaje de los metales se reduce el consumo de agua en un 40% y se utiliza un 70% de energía. (2005)
Desde su descubrimiento los metales se han transformado en uno de los materiales más usados en todos los ámbitos. Tanto es así que los metales forman actualmente parte de nuestra vida cotidiana y dependemos tanto de ellos que sería imposible hablar del desarrollo y avance de la civilización sin el uso de los metales y sus aleaciones.
Sin embargo, y a pesar de su gran importancia los metales no son un recurso inagotable del que podamos abusar, por lo que su correcto aprovechamiento es fundamental para asegurar su disponibilidad para generaciones futuras. Esta recuperación está favorecida por las características moleculares de los metales, que hacen posible que su separación y clasificación a través de medios automáticos sea sencilla.
Los metales aparecen de diferentes maneras en prácticamente todos los sectores de nuestra vida diaria, destacando la aplicación de unos metales u otros según la finalidad. Así, podemos encontrar aluminio en la construcción de viviendas, ventanas, carrocerías de coches, motores y envases. El hierro por su parte es importante en el sector de la construcción y en el sector industrial, aunque algunas aleaciones suyas se usan también para fabricar diversos utensilios como vajillas y cubiertos e incluso envases. También podemos encontrar otros metales en sectores como la electrónica, y la aeronáutica como el cobre, cobalto, plata o incluso el valiosos oro.
Una vez que el producto del que forman parte deja de ser de utilidad los metales se transforman en residuos que deben ser gestionados adecuadamente. Esta gestión pasa por una separación y clasificación adecuada, que facilitará la reintroducción de los metales en los sectores productivos.
En el caso de los metales procedentes de las industrias esta gestión está favorecida por el elevado valor de estos residuos. Los residuos metálicos pueden ser separados en origen o bien procedentes de una corriente de residuos mezclados ya que sus características metálicas permiten una sencilla clasificación mecánica. Una vez clasificados los metales pueden ser limpiados y enviados nuevamente a las fundiciones para su reutilización.
En el caso de los metales procedentes de los domicilios particulares es interesante estudiar sus aplicaciones:
  • Los metales usados en envases se recuperan gracias a la recogida selectiva de residuos, ya que deben ser depositados en el contenedor amarillo. Entre estos metales destacan el aluminio que forma parte de las latas de bebidas y el hierro que aparece en las latas de conservas. En ambos casos se separan del resto de residuos en las plantas de clasificación bien mediante imanes (en el caso del hierro) o bien mediante corrientes de Foucault (en el caso del aluminio).
  • Los metales utilizados para otras aplicaciones (como cuberterías, vajillas, etc) son depositados en contenedor de restos, por lo que su recuperación dependerá del tratamiento que reciban los residuos de este contenedor. En muchas localidades estos residuos, antes de ser llevados a vertederos pasan por un proceso de clasificación que permite separar los metales para su reciclaje.
  • Finalmente, en el caso del resto de los residuos que presentan metales éstos son recuperados durante el tratamiento general utilizando para ello medios generalmente mecánicos. Este es el caso de los cables, muebles y electrodomésticos cuyo contenido en metales suele ser importante y no despreciable.
Por lo general el proceso de reciclado de los metales se limita a su limpieza y posterior envío a fundiciones donde será mezclado con material virgen para obtener nuevamente metales puros o aleaciones. Este proceso presenta una doble ventaja:
  • Por un lado se preservan los recursos naturales, ya que los metales son un recurso limitado y muy caro de extraer.
  • Por otro lado se ahorran grandes cantidades de energía, ya que la extracción del metal procedente de las minas supone un gasto energético muy elevado que no es necesario cuando se trata de material reciclado.
Neumáticos
En España se generan unas 250.000 toneladas al año de neumáticos fuera de uso. (2005)
La fabricación y eliminación de los neumáticos, una vez usados, supone un grave problema medioambiental. Primero, por la elevada cantidad de energía que se consume en fabricarlo (medio barril de petróleo crudo para fabricar un neumático de camión) y segundo porque tras su vida útil acaban en vertederos incontrolados, con el correspondiente impacto en el medio ambiente.
Un neumático esta compuesto, en términos porcentuales, por:
  • Caucho 45%
  • Humo negro 21%
  • Metal 20%
  • Textiles 4%
  • Aditivos 8%
  • Oxido de zinc 1%
  • Azufre 1%
La recogida de neumáticos se realiza a través de gestores autorizados, puntos limpios de recogida de neumáticos o en talleres donde se asegure el tratamiento adecuado. Por lo general, empresas de reciclaje gestionan los neumáticos procedentes de los cambios realizados en los talleres.
Entre los métodos para la recuperación de neumáticos están:
  • Recauchutado
  • Pirolisis
  • Termólisis
  • Incineración / Valorización
  • Trituración criogénica
  • Trituración mecánica
  • Energía Eléctrica
  • Compostaje de fangos
Las aplicaciones de los neumáticos usados son variadas. Entre ellas tenemos el uso en ingeniería civil como en asfaltado de carreteras, aplicaciones relacionadas con absorción de ruido y vibración.
Pueden usarse también para fabricar alfombras, moquetas, aislantes de vehículos o losetas de goma.
Además, se utiliza para la construcción de pavimentos en usos deportivos, en campos de juego, suelos de atletismo o pistas de paseo y de bicicleta.
Los neumáticos enteros se pueden utilizar también para arrecifes artificiales, obras de refuerzo de taludes y muros de contención, entre otras.
Hay que tener en cuenta la valorización energética, utilización directa, como combustible de los neumáticos enteros o troceados, en centrales térmicas, cementeras y plantas industriales.

El final de nuestros neumáticos: ¿cuál puede ser su destino?
En España se generan alrededor de 250.000 toneladas de neumáticos fuera de uso (NFU) cada año, lo que hace de estos residuos uno de los grandes problemas ambientales de nuestros días. (2005)
Las altas cifras de generación de neumáticos fuera de uso en las que nos movemos, hace que la preocupación por su correcta gestión haya aumentado de manera progresiva y significativamente. La pérdida de tal cantidad de recursos valiosos amontonándose en nuestros vertederos, y su previsible incremento en función del aumento del parque de vehículos, hizo saltar el resorte de la conciencia pública y los puso en el punto de mira de la sociedad hace unos años: era necesario pasar a la acción.
Dicha preocupación culminó en el ámbito comunitario en una normativa que directa o indirectamente afectaría a la gestión de los NFU, y daría lugar, en el año 2001, a las líneas directrices que servirían de guía en el correcto cierre del ciclo de vida de los neumáticos con la aprobación del Plan Nacional de Neumáticos Fuera de Uso, Plan que seguirá vigente hasta el 2006.
El Plan advierte del estado de la gestión de los neumáticos en la fecha de su aprobación, reconociendo que la gran mayoría de los neumáticos usados tenían como destino final los vertederos, algunos de los cuales eran incontrolados o ilegales. Se estimaba que solamente un 1% se reciclaba y un 3% se valorizaba energéticamente.
La transposición de la Directivas 2000/53/CE, y 1999/31/CE a través de los Reales Decretos 1383/2002, sobre vehículos al final de su vida útil, y 1481/2001, por el que se regula la eliminación de los residuos en vertedero, hicieron cambiar está dramática situación, prohibiendo arrojar neumáticos fuera de uso enteros a los vertederos a partir del 16 de julio de 2003. Esta nueva situación ha hecho necesario que se potencien, y establezcan, otras vías de gestión antes usadas de forma muy secundaria y que toda una maquinaria de reciclaje se active, disparándose el número de aplicaciones y utilidades de estos recursos antes no contempladas.
Los neumáticos son una fuente de recursos
La composición de los neumáticos es compleja, con una base de caucho a la que se suman otros compuestos como negro de carbono, materias textiles, cables de acero y diferentes aditivos (ver gráfico 1 y gráfico 2).
Todos estos materiales pueden ser reutilizados, además de poder aprovecharse, en algunos casos, el contenido energético atrapado en los mismos.
El aprovechamiento de esta fuente de recursos es una buena forma de evitar la proliferación del abandono de los mismos en vertedero y la de quemas incontroladas.
Son muchos los inconvenientes de carácter ambiental que plantean los neumáticos si reciben una gestión inadecuada y sin embargo son fuente de valiosos recursos, entonces.... ¿por qué no les sacamos el mejor partido?
Los neumáticos fuera de uso tienen un potencial de aplicación muy alto, siendo numerosos los fines a los que pueden destinarse. Entre las recomendaciones de la Dirección de Medio Ambiente de la Comisión Europea para un mejor aprovechamiento de los neumáticos fuera de uso, se contempla una gestión basada en las llamadas 3R (Reducir, Reutilizar, Reciclar), y se aconseja con este orden de prioridad: perseguir el incremento de la vida útil de los neumáticos, reutilizar en los casos que sea posible mediante el recauchutado, recuperar por otros métodos distintos al recauchutado, y como última opción la valorización energética. El poder calorífico de los neumáticos es muy elevado, ya que una tonelada equivale aproximadamente a 0,7 tep (toneladas equivalentes de petróleo). Este hecho es de gran importancia para su posible valorización energética, debido a que una de las vías de gestión que día a día a adquirido más desarrollo ha sido su valorización en cementeras.
Siguiendo las pautas dictadas desde la Unión Europea, el Plan Nacional de Neumáticos Fuera de Uso fijó entre sus objetivos más importantes la reducción en un 5% en peso de los neumáticos fuera de uso generados mediante el alargamiento de la vida útil, la mejora del uso del neumático y la conducción del vehículo; el recauchutado de al menos un 20% en peso de los neumáticos fuera de uso antes del 1 de enero de 2007; el reciclado del 25% en peso de los neumáticos de vehículos de turismo antes del 1 de enero del 2007; y la recuperación y valorización del 100% de los neumáticos fuera de uso troceados antes del 2007, incluidos los almacenados en depósitos o vertederos existentes.
Las líneas prioritarias marcadas por la Unión Europea se dirigen a la reducción y reutilización, como opciones que más beneficios ambientales generan. El reciclado es la tercera opción al implicar grandes ahorros de recursos y energía. Aquellos neumáticos fuera de uso que no puedan volverse a reintroducir en el ciclo productivo, por medio del recauchutado o de la reutilización en otras aplicaciones directas (como puede ser su uso en columpios, defensa de muelles, rompeolas, taludes de carreteras, etc..), pueden tener usos de lo más diverso constituyendo muchas de sus aplicaciones.
Los neumáticos enteros pueden ser reutilizados en el refuerzo de taludes, columpios, defensa de muelles, rompeolas... Además el reciclado de los neumáticos permite obtener desde losetas para parques infantiles hasta suelas de calzado.
Como se ha mencionado, muchos y valiosos son los recursos encerrados en estos residuos, y para aprovecharlos se usan distintos tratamientos.
Uno de los tratamientos aplicados más frecuentemente a este tipo de residuo es el triturado mecánico. Se trata de retirar las fracciones metálica y textil, que son a su vez perfectamente reciclables, y se tritura el resto, conformando una granza de caucho. Entre los usos de esta granza se encuentran los siguientes:
  • Aplicaciones de ingeniería civil relacionadas con absorción de impactos y ruido en carreteras. La goma granulada se puede utilizar mezclada con el asfalto para mejorar sus propiedades, disminuyéndose el ruido generado por la rodadura de los vehículos. El principal inconveniente es vencer las reticencias de los constructores de carreteras en la sustitución de polímeros vírgenes por materiales reciclados (betunes modificados con polímeros).
  • Fabricación de alfombras, moquetas y losetas.
  • Fabricación de tejados, aislantes de vibración, cubiertas y parachoques.
  • Rellenos drenantes.
  • Suelas de calzado y complementos de ropa.
  • Bandas de retención de tráfico
  • Pavimentos de uso deportivo, pavimentos para exteriores, suelos de parques de juego infantiles, pistas de paseo y de bicicleta, suelos de atletismo y césped artificial.
Una utilización bien distinta es la de su valorización energética, pudiendo usarse los neumáticos como combustible en cementeras, centrales térmicas y plantas industriales.
Finalmente, con otros tratamientos, como la termólisis, pirólisis y gasificación, se pueden obtener de los neumáticos fuera de uso un gas pobre que se utiliza en motores de generación eléctrica. En algunos de estos tratamientos se obtienen además el negro de carbono y aceites, compuestos que se utilizan precisamente para la fabricación de los neumáticos y para los que podría existir una gran demanda.
Consejos para aportar nuestro granito de arena:
La legislación obliga a los generadores de este residuo a depositarlos en lugares donde se garantice su tratamiento adecuado. Es habitual, si se cambian los neumáticos en un taller, que el propio taller sea quien se encargue de gestionar los neumáticos viejos.
Pero, finalmente, debemos recordar que con pequeños detalles podemos contribuir a mejorar la gestión de este tipo de residuos con el fin de cuidar de nuestro entorno. Para ello, tengamos presente que el mejor residuo es aquel que no se produce, y por este motivo es conveniente:
  • Elegir neumáticos de calidad, con una vida más larga y que garanticen un consumo de gasolina menor.
  • Mejorar el mantenimiento de nuestros neumáticos para alargar su uso, además de mejorar nuestra propia seguridad, comprobando periódicamente que están bien hinchados, y equilibrados, y que no presentan anomalías o defectos de desgaste.
Cualquier variación negativa en la presión de inflado del neumático, es decir por debajo de la recomendada por el fabricante para las características concretas del vehículo, tiene dos efectos negativos para el medio ambiente, además de la pérdida de seguridad:
1º Por un lado la resistencia a la rodadura aumenta, lo que equivale a consumir más combustible en igualdad de condiciones de velocidad.
2º La duración del neumático disminuye, con las repercusiones que supone no agotar todos su posible potencial.
Por último, debemos contribuir a su gestión responsable, mostrando interés por el destino de los neumáticos en el taller donde se realiza el cambio.
Papel y Cartón
¿Sabías que por cada tonelada de papel reciclado se ahorran 4m3 de madera (de 12 a 14 árboles), 50.000 litros de agua y unos 3 barriles de petróleo (más de 300 k)? (2005)
El papel es uno de los medios que ha utilizado el ser humano para expresarse durante 1900 años. Su uso es tan importante que hoy en día el papel y el cartón es la segunda fracción importante de los residuos que generamos en las ciudades, después de la materia orgánica.
La materia prima para la fabricación del papel y el cartón es la madera, de la cual se extraen las fibras de celulosa, que se consideran fibras primarias. También se puede producir recuperando la celulosa, una vez que ha sido utilizada, a partir del papel y cartón usados, reciclándola y obteniendo fibras secundarias.
El reciclaje del papel y cartón consiste en la mezcla de estos residuos con agua en un tanque agitado (pulper), donde se obtiene una pasta. Para eliminar la tinta se inyecta aire que provoca la flotación de la tinta y luego ésta es retirada por flotación. Por ultimo se filtra la pasta, se lava, se prensa y se seca. En función del tipo y calidad de papel o cartón reciclado se hará una etapa de acabado superficial más o menos intensa. Lamentablemente en cada ciclo de reciclaje se pierde de un 15 a un 20% de fibras, por ello el papel y el cartón sólo pueden ser reciclados 7 veces o agregar fibras vírgenes para mantener la calidad.
En España la tasa de recogida de papel ha tenido una disminución de 1,5% del año 2002 al 2003, por lo que la tasa de reciclaje también se ha visto afectada, siendo del 62,9% en el 2002 y del 61,6% en el 2003. (Datos de Aspapel).
Esta es una tendencia que debe cambiar por lo que hay que tener en cuenta que reciclando papel y cartón ahorramos un 70% de energía, un 80% de agua, un 75% de contaminación atmosférica y un 35% de vertidos líquidos. Ayuda a tu naturaleza, separa los residuos de papel y cartón y deposítalos en el contenedor azul.


























¿Cómo se recicla Papel y Cartón?
Reciclando papel y cartón ahorramos hasta un 60% de energía. (2005)
El papel es un material de escritura que se viene utilizando en mayor medida desde el SXV, cuando aparece la imprenta, aunque el papel es originario de China, siendo Tsai Lun su inventor en el año 105 después de Cristo.
El papel se fabrica a partir de la celulosa que se obtiene de la madera de los árboles, sobre todo del eucalipto, al igual que el cartón. La diferencia entre ambos materiales es la cantidad de celulosa que se le añade, ya que el cartón está hecho a partir de varias capas de celulosa, siendo más grueso, y no se blanquea. Pero también se pueden obtener estos productos reciclándolos a partir de los residuos de papel y cartón que se recuperan.
Para recuperar mayor cantidad de papel y cartón, y así poder aumentar el reciclaje, aparece la gestión de estos residuos, que sigue el siguiente esquema:
  • Separación en origen
  • Recogida
  • Transporte
  • Proceso de fabricación de la celulosa
  • Reciclaje del papel y cartón
  • Productos reciclados
  • Datos de interés

Separación en origen

La separación en origen es el proceso que discurre desde la generación del residuo hasta la disposición adecuada para su recogida.
Las Ordenanzas Municipales son las que indican cómo se debe presentar el residuo, dónde y cuándo.
Es el propio ciudadano el que separa del volumen de basuras el papel y cartón recuperable para posteriormente presentarlo en la zona de aportación, en los contenedores azules. También realizan esta separación en origen las industrias y comercios.
El papel y cartón se introduce en los contenedores sin bolsa, debido al diseño del mismo, y es recomendable no arrugarlos ni romperlos para que ocupen el menor espacio posible. Además si se eliminan todo tipo de grapas, clips y objetos similares, se facilita su reciclaje. Los cartones deben ir sin precintos y doblados adecuadamente para reducir el volumen de éstos. De este modo podemos reducir el coste del transporte y almacenamiento.
Existen otros lugares, aparte de la vía pública, en los que se puede presentar el papel y el cartón, como son la recogida puerta a puerta de papel en dependencias oficiales, la recogida puerta a puerta de cartón en zonas industriales, en Centros de Recogida y Reciclaje (C.R.R) y en Puntos Limpios.

Recogida

Es el Ayuntamiento el que debe realizar la recogida selectiva y puede contratar a una empresa de gestión de residuos para que lo haga. Según esto cada municipio tendrá un sistema de recogida de papel y cartón con una determinada frecuencia (una vez a la semana en zonas urbanas o incluso con menor frecuencia).
El punto verde es un símbolo que aparece en aquellos productos en los que se asegura su recuperación, ya que están cumpliendo con las exigencias legales que obligan a determinadas empresas a pertenecer a un sistema integrado de gestión. Este punto nos asegura que si introducimos el residuo en su contenedor correspondiente éste se someterá a reciclaje. Para que los productos de una empresa lleven el punto verde es necesario pagar una tarifa, que en el año 2003 aumentaron un 60% respecto a las de 1998, y en el caso del papel y cartón es de 5,1 céntimos de euro por kilogramo.
Las zonas de aportación, lugar donde se encuentran los distintos contenedores para depositar los residuos, deben estar a una distancia de 200 ó 250 metros del punto de generación y según datos de Aspapel, a Diciembre de 2003, había un contenedor por cada 650 habitantes en la Comunidad de Madrid, siendo el ratio de contenedores para España de uno por cada 490 habitantes. Durante el año 2004 Ecoembes ha firmado un Convenio Marco con la Comunidad de Madrid en el que recomiendan un ratio de: un contendor por cada 500 habitantes en zonas urbanas, un contendor por cada 400 habitantes en zonas semiurbanas y un contenedor por cada 275 habitantes en zonas rurales.
Existen distintos tipos de contenedores utilizados para la recogida de estos residuos, siempre coloreados de azul, ya que es el color con el que se identifican, y uno de los más utilizados es el modelo metálico (capacidad de 2800 a 3000 litros).
En las zonas de recogida puerta a puerta existen pequeños contenedores propios de papel y cartón y a veces (en industrias) jaulas sólo para cartón (de cajas, embalajes, etc.), no teniendo que desplazarse a las zonas de aportación para presentarlos ya que se los recogen en sus domicilios.
Los Centros de Recogida y Reciclaje se sitúan en el Municipio de Madrid y dependen del Ayuntamiento. Su función es similar a la de los Puntos Limpios, que son instalaciones donde se recogen, clasifican y acumulan distintos tipos de residuos, entre ellos el papel y el cartón, que dependen de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental de la Comunidad de Madrid.

Transporte

Es la etapa que está entre la recogida y el almacenamiento en el centro de clasificación de los residuos de papel.
Para la recogida del papel y cartón se utilizan mucho los camiones de caja abierta con grúa pluma, para contenedores tipo metálico, que enganchan el contenedor por una anilla que poseen en la parte superior y, una vez que éste se encuentra situado encima de la caja, se produce la apertura del contenedor por la parte inferior para descarga su contenido.
El Ayuntamiento de cada Municipio contrata a una empresa de gestión de residuos para que realice el transporte del papel y cartón, recogido en los contenedores azules, hacia las plantas de clasificación. Estas empresas se eligen cada cuatro años en la Comunidad de Madrid.
Las etapas de recogida y transporte son las más caras de todo el proceso de reciclaje, siendo un 60-80% del coste total de la gestión de los residuos.
Una vez que el residuo ha llegado al centro de clasificación lo limpian, lo trituran y lo seleccionan en función de la calidad del mismo. La clasificación de los residuos de papel, antes del reciclaje, es determinante de la calidad del papel reciclado que se va a obtener y por ello los recuperadores clasifican el papel y el cartón que se ha recuperado. Existen distintas calidades de papel como son las calidades ordinarias, medias, kraft, etc.
Una vez que el papel y cartón han sido clasificados y separados, según sus calidades, lo empaquetan y lo transportan hacia la industria papelera que haya comprado dicho residuo para reciclarlo. En función de su calidad los papeles tendrán distinto precio de venta a recicladores y en Repacar podemos encontrar datos del precio del papel y cartón recuperados.

Proceso de fabricación de la celulosa

La celulosa es el material principal en la obtención del papel y cartón. El proceso de fabricación de la celulosa consta los siguientes pasos:
  1. Astillado: una vez que tenemos los troncos de los árboles descortezados, procedentes de los montes, bosques, o plantaciones propias, se trocean hasta la obtención de astillas, que se almacenan en silos.
  2. Cocción:las astillas se introducen en digestores y se añaden los productos de cocción, sosa y sulfuro sódico, alcanzandose una temperatura de 170ºC. Durante esta etapa la lignina se disuelve y deja libre a las fibras de celulosa, quedando al final de la cocción menos del 3% de ésta. La celulosa que se obtiene es de pequeña longitud, menos de un milímetro, y de color marrón claro.
  3. Depuración, lavado y blanqueo: la celulosa se somete a depuración, lavado y blanqueo para obtener una fibra de color blanco (porque se elimina la lignina). El blanqueo, actualmente, en España no se hace con cloro elemental y la pasta que se obtiene sin este producto se llama ECF.
  4. Reutilización de productos químicos: consiste en recuperar los productos químicos que se utilizaron durante la cocción para usarlos de nuevo.
  5. Secado: la celulosa se somete a un secado en una máquina especial para ello.
  6. Corte y embalaje: una vez que tenemos la celulosa seca y prensada se procede a su corte en hojas de gran tamaño, se embalan y se almacenan hasta que se venden. A partir de estas hojas se obtendrán los distintos tipos de papel que existen.
Este es el proceso de obtención de papel y cartón a partir de materias vírgenes. Una vez que dichos papeles han sido utilizados y se convierten en residuo se deben separar de forma correcta para poder reciclarlos.

Reciclaje del papel y cartón

Las industrias recicladoras tienen dos posibilidades a la hora de comprar el papel y cartón recuperado, puede ser que lo compren ya clasificado por calidades a una empresa de recuperadores o comprar el papel en bruto y hacer ellos mismos la clasificación, en la propia industria.
El proceso de reciclaje tiene distintas etapas:
  • Tratamiento:Consiste en una preparación de los residuos que llegan a la industria para la eliminación de impurezas, metales, alambres y otros, que son separados y entregados a otras industrias para ser reprocesados.
  • Degradación del papel: Se introduce el papel y cartón recuperado en un tanque agitado con un pulper (una especie de paletas).
  • Eliminación de la tinta:Se consigue eliminar la tinta de tres formas: gracias a la agitación de forma constante dentro del pulper, añadiendo ciertos reactivos químicos que disuelven selectivamente la tinta, o con inyección de burbujas de aire a la mezcla que provoca la flotación de la tinta que posteriormente se recoge por aspiración.
  • Filtrado y limpieza:Se filtra la mezcla anterior para separar los restos de tinta que queden en el tanque de la pasta de papel. Lavamos la pasta con abundante agua para eliminar cualquier resto de suciedad y obtenemos pasta de papel fina y limpia.
  • Prensado y secado de la pasta:La pasta de celulosa se pasa por una prensa y por sistemas rotativos para eliminar la humedad ( se recupera aproximadamente un 42% del agua). A continuación se seca la pasta a unos 120ºC y al mismo tiempo se va estirando para darle la forma de hoja.
  • Acabado superficial:La hoja va a pasar por un sistema de rodillos y se le añadirá almidón para compactar la hoja y darle su acabado final.
El papel se obtiene en forma de rollos continuados, de longitudes considerables, y luego se van cortando para darle el formato deseado. En España todo el papel con celulosa blanqueada es libre de cloro elemental.
Otra forma de reciclaje es hacer compost con los residuos de papel y cartón ya que están formados por fibras de celulosa vegetal, material biodegradable, y por lo tanto se pueden degradar por acción de los microorganismos, convirtiéndolo en dióxido de carbono, agua y humus o compost.
El compost es una especie de abono suplementario para los suelos, que se utiliza para mejorar su composición y aumenta el contenido de materia orgánica en los mismos, ya que en España existen problemas de falta de materia orgánica en los suelos, sobre todo en las zonas áridas o semiáridas.

Productos reciclados

Con el papel reciclado se producen aproximadamente 200 mil toneladas anuales de papeles de embalaje. También se fabrican papeles tissue, cartulinas, papeles de impresión y escritura, papeles de envolver, bolsas de basura, cartones y cartoncillos, etc. Es muy importante la producción de corrugados para embalaje, como pueden ser cajas, sacos, etc.
Una opción muy original de productos de cartón reciclado son los muebles sillones, mesas, estanterías, etc. Actualmente existen en España empresas que se dedican a la fabricación de estos productos.
El precio del papel reciclado está por encima del precio del papel normal, sin embargo con el paso del tiempo esa diferencia va disminuyendo, hasta tal punto que hoy en día, dependiendo de las marcas, podemos encontrar papel reciclado más económico que el procedente de pasta virgen.

Ventajas e inconvenientes del reciclaje del papel y cartón

Ventajas:
  • Ahorro energético del 70% en comparación con el procesado de papel a partir de fibras vírgenes.
  • Ahorro de agua en torno al 80%
  • Aprovechamiento de materias primas, uso racional de las mismas y no excesivo.
  • Disminución de la cantidad de materia que es llevada a vertedero.
  • Disminución de la contaminación atmosférica debido a la disminución de las emisiones gaseosas en un 70%
  • Disminución del uso de productos químicos.
Inconvenientes
  • Limitación en el número de veces que se puede reciclar el papel y el cartón ya que van perdiendo fibras que constituyen la pasta.
  • En ocasiones el precio del papel reciclado es más caro que el de pasta virgen, luego disminuye su salida al mercado.
  • Hace algunos años el papel reciclado no era de alta calidad y su aspecto era peor que el del papel nuevo. Esto provocó un poco de rechazo por parte de los compradores, pero actualmente se consigue un papel reciclado con mucha calidad y el consumidor debe cambiar su idea de papel reciclado y comprarlo.

Datos de interés

En ocasiones resulta complicado saber qué podemos depositar en el contenedor azul de papel y cartón y que materiales no debemos introducir. Por ello presentamos una listade los materiales que sí debemos enviar a dicho contenedor.
Es posible comparar la tasa de recogida selectiva de papel y cartón en España con la tasa en otros países. España, en el 2001, tiene un 54.6% de recogida sobre el papel y cartón consumido y se encuentra muy por debajo de otros países como Alemania o Finlandia.
Los datos de recuperación y reciclaje de papel y cartón a nivel nacional en los años 2002 y 2003 se muestran en la siguiente tabla:
Los datos (ASPAPEL) nos indican que la tasa de recuperación y reciclaje se han mantenido igual durante estos dos últimos años. La explicación que se puede dar es que la recogida de papel y cartón lleva implantada durante mucho tiempo y por ello de un año a otro no aumenta de forma significativa, porque la gente ya está más o menos concienciada.
Según datos de Ecoembes en el año 2003 se reciclaron 467.894 t. de papel y cartón (12,5% más que durante el periodo anterior).
Datos de REPACAR nos dicen que en el año 2003 se recuperó el 50% del papel y cartón usados en España, se recuperan 3.6 millones de toneladas de los 7.2 millones de toneladas que se consumen, y que el 65% del material recuperado procede de la industria ( artes gráficas, imprentas, encuadernación, etc.) y el 35% de la recogida selectiva municipal, que a su vez se divide en: 51% de papeles de bancos y oficinas y 48% de los hogares.
Las cantidades de papel y cartón recogidas en España son elevadas y se dividen en distintas fracciones, que son las siguientes:
En la Comunidad de Madrid, año 2002, se recuperaron 119.451 toneladas de residuos de papel y cartón mediante recogida selectiva, de las cuales 59.880 toneladas son gestionadas por la misma empresa y 59.571 toneladas son gestionadas por empresas ajenas a ellas. (Datos del I.N.E)
Es importante destacar la recuperación del cartón en las Plantas de Clasificación del Ayuntamiento de Madrid, que son cantidades de este residuo que no han sido depositados en los contenedores azules de la vía pública. A continuación se muestra la tabla de datos de los años 2001 y 2002 y la gráfica correspondiente:
Se puede observar en la gráfica la tendencia a reducir la cantidad de residuos que llegan a la planta de clasificación. Esto es positivo porque nos indica que está aum

Pilas y Baterías
Las pilas y baterías usadas son residuos peligrosos que deben depositarse en contenedores específicos. (2005)
Las pilas y baterías son residuos que se producen muy frecuentemente en hogares, comercios, talleres, industrias y prácticamente en cualquier sector de actividad de nuestra sociedad.
Muchas pilas y baterías contienen sustancias que hacen que estos productos, cuando llegan al final de su vida útil, se conviertan en residuos peligrosos. Entre los elementos peligrosos que pueden contener están algunos metales como el mercurio, plomo y cadmio, conocidos por una serie de efectos perjudiciales graves y probados para la salud humana y el medio ambiente.
No existen datos fiables sobre el consumo de pilas y acumuladores usados en España, pero según estimaciones del Gobierno Vasco, los ratios de generación anual de pilas por cada 1.000 habitantes son de 361 kilogramos en el caso de las pilas alcalinas y salinas y de 0,87 kilogramos en el caso de las pilas botón. De estos datos se puede extrapolar un consumo de pilas en la Comunidad de Madrid de 1.800 toneladas/año en el caso de pilas alcalinas y salinas y 4,35 toneladas/año en el caso de las pilas botón.
La actual normativa europea obliga a los estados miembros a realizar una recogida específica de aquellas pilas y acumuladores usados que contienen determinadas sustancias peligrosas, para su posterior reciclaje si es posible, o tratamiento evitando así que vayan a parar a vertederos de residuos urbanos o incineradoras.

Recogida

Se declara servicio público de titularidad municipal, según lo establecido en el artículo 12.3 de la Ley 10/1998, de 21 de abril, de Residuos:
a)En los municipios de más de 500.000 habitantes, la recogida selectiva de las pilas y acumuladores usados, su almacenamiento temporal y la recogida y transporte desde los almacenamientos temporales hasta los centros de valorización o eliminación.
b)En los municipios cuya población se encuentre comprendida entre 5.000 y 500.000 habitantes, la recogida selectiva de pilas y acumuladores usados, así como su almacenamiento temporal.
En la Comunidad de Madrid hay establecidas diversas vías de recogida de pilas y baterías. En la vía pública es fácil encontrar contenedores para depositar pilas usadas. Asimismo, también se pueden encontrar este tipo de contenedores en grandes superficies, supermercados, centros culturales, etc... Existe también la posibilidad de depositar las pilas en los “establecimientos colaboradores”, se trata de establecimientos que participan en la recogida (como relojerías o tiendas de fotografías, donde se venden pilas), ofreciendo la posibilidad a los ciudadanos de depositar allí sus pilas usadas.
Contrariamente a la recogida de las pilas y acumuladores portátiles usados procedentes de particulares, la recogida de los industriales y los destinados a la automoción, debido a su valor económico, parece estar cercana al 100%, de acuerdo con prácticas bien establecidas en el sector. Las baterías de coches se pueden reciclar, los garajes suelen recoger las baterías usadas al cambiarlas por las nuevas.
Otra de las vías de recogida de estos residuos son los Puntos Limpios.

Tratamiento

El tratamiento se lleva a cabo en las instalaciones de la Comunidad de Madrid ubicadas en el municipio de San Fernando de Henares. Según el Programa de Gestión de Pilas y Acumuladores Usados de la Comunidad de Madrid, las pilas alcalinas/salinas son acondicionadas en bidones de 200 litros y trasladadas al Depósito de Seguridad de San Fernando de Henares, sin ningún tratamiento previo de valorización. Las pilas botón son sometidas a un proceso de tratamiento para la recuperación de mercurio mediante destilación.

Ventajas de su correcto tratamiento

Las pilas y baterías se pueden considerar una fuente de materias primas secundarias. Entre los metales valiosos que pueden ser recuperados de las mismas se encuentran el níquel, el cobalto y la plata. Con una correcta gestión, además de recuperar materiales valiosos, se pueden separar distintas materias que están presentes en las baterías, tales como ácidos, y sales evitando daños de estas sustancias al medio ambiente.
La sustitución de metales vírgenes en la producción de nuevas baterías por metales reciclados disminuye el gasto de energía y los impactos ambientales negativos derivados de la extracción del mineral virgen.
Utilizar cadmio o níquel reciclados exige un 46% y un 75% menos de energía primaria, respectivamente, en comparación con la extracción y refinado de los metales vírgenes. Tratándose del cinc, la relación entre la energía necesaria para el reciclado y la necesaria para la extracción de recursos primarios es de 2,2 a 8. Estas cifras podrían ser particularmente significativas por el hecho de que la producción primaria de metales es responsable de aproximadamente un 10% de las emisiones mundiales de CO2. (Propuesta de Directiva [SEC(2003)1343], 2003).


Plásticos
La recuperación de los residuos plásticos derivados creció un 8,4%, llegándose a la cifra de 621.100 toneladas recuperadas en el 2003. (2005)
Se define a los plásticos como aquellos materiales poliméricos orgánicos que pueden deformarse hasta conseguir una forma deseada. Su origen se remonta a mediados del siglo XIX. Hoy en día se emplean mayoritariamente para su producción, materias primas sintéticas, como petróleo crudo o gas natural.
Se utilizan, por su gran versatilidad en innumerables productos dentro de los sectores de la alimentación, ocio, automoción, agricultura, construcción, etc.
Existen dos tipos de plásticos: termoplásticos y termoestables. Los primeros son los que más se reciclan ya que se funden cuando se calientan y se pueden moldear repetidas veces sin perder sus propiedades originales. Los termoplásticos más usados son: polietileno de alta densidad (PEAD) y de baja densidad (PEBD), polipropileno (PP), polietileno tereftalato (PET), poliestireno (PS) y poliestireno expandido (EPS), cloruro de polivinilo (PVC) y poli-carbonato (PC), mientras que los termoestables son más difíciles de reciclar porque para fundirlos es necesario destruir su estructura molecular, perdiendo así sus propiedades, como por ejemplo el poliéster.
El reciclaje de los plásticos se puede hacer por dos procesos. El proceso mecánico, consiste en cortar las piezas de plástico en pequeños granos, la materia prima se introduce en forma sólida, se funde y se homogeniza para formar nuevos productos por medio de la extrusión, inyección o soplado. Por otro lado, el proceso químico consiste en degradar las macromoléculas, con calor o catalizadores, para obtener moléculas sencillas a partir de las cuales se pueden obtener otros tipos de plásticos distintos a los originales.
A partir de este plástico reciclado se pueden obtener, entre otros productos, nuevos envases, formas para construcción, bolsas, maderas plásticas (mobiliario urbano), fibras textiles (alfombras, ropa,..), , etc,
Datos de Cicloplast indican que el consumo de plásticos en España aumentó un 4,2% durante el año 2003 respecto al año anterior, y que la recuperación de los residuos plásticos derivados creció un 8,4%, llegándose a la cifra de 621.100 toneladas de plásticos recuperadas en el 2003, de las cuales el 53% corresponde a reciclado y, el resto, a recuperación energética.
Pero además, de los plásticos derivados del petróleo existen los fotodegradables y biodegradables que se autodestruyen con el paso del tiempo debido a su especial composición y los plásticos solubles en agua, que presentan una ventaja enorme ya que se reduce el volumen de plásticos a tratar y así se protege nuestro entorno.

¿Cómo se reciclan los plásticos?
Los plásticos pueden reciclarse quimica o físicamente lo que determinará la calidad y la utilización de los productos reciclados obtenidos. (2005)
Los plásticos, según su definición, son materiales que pueden cambiar de forma y conservar ésta de modo permanente, a diferencia de los cuerpos elásticos.
Desde el punto de vista químico los plásticos son polímeros (sustancia formadas por cadenas largas de moléculas repetidas), la mayoría sintéticos, que debido a sus buenas propiedades tienen gran cantidad de aplicaciones o usos, quizás más que otros materiales con más años en el mercado, como pueden ser los metales, el vidrio o la madera.
El origen de los plásticos se remonta a 1859 en Gran Bretaña, donde aparece un plástico llamado fibra vulcanizada. Más tarde, en 1870, en Estados Unidos, Jhon Wesley Hyatt participó en un concurso para encontrar un material que sustituyera al marfil natural, y presentó el “celuloide”(nitrato de celulosa tratado con alcanfor). En 1907 aparece ya el primer plástico totalmente sintético, el formaldehído fenólico, y pasaron cuatro décadas, hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial, para que apareciera el polietileno de baja densidad y con él la actual industria del plástico.
Las primeras materias primas para la obtención de los plásticos eran de origen vegetal, provenientes del algodón, las avellanas o del almidón. Hoy en día la mayoría, por no decir todas, las materias primas para la obtención de los plásticos se obtienen a partir del petróleo crudo o el gas natural (etileno, butadieno y propileno), mediante procesos químicos. Sin embargo el porcentaje utilizado de petróleo y gas natural para la fabricación de plásticos es solamente el 1,5 ó 2% del consumo total de los mismos.
Existen dos familias de plásticos:
  • Termoplásticos:son plásticos fácilmente reciclables ya que funden cuando se calientan y por tanto se pueden moldear repetidas veces sin que sus propiedades originales se alteren demasiado. Sin embargo, durante los distintos ciclos de reprocesado van sufriendo modificaciones por lo que no pueden ser reciclados más de 5 ó 7 veces. Los termoplásticos más conocidos son: PEBD, PEAD, PP, PET, PVC, PS, EPS y PC.
  • Termoestables:son difíciles de reciclar ya que están formados por polímeros con cadenas ligadas químicamente (con enlaces transversales) que hacen necesaria la destrucción de su estructura molecular para poder fundirlos y esto conlleva a una alteración grande de sus propiedades originales. Existen distintos termoestables como por ejemplo: resinas fenólicas, resinas ureicas, etc..
Es importante destacar la poca compatibilidad, en cuanto a estructura química, de las dos familias, por lo que si se mezclaran se reducirían sus propiedades mecánicas respecto de las que poseen sin mezclarse.
Las ventajas que presentan los plásticos frente a otros materiales son las siguientes:
  • Debido a su baja densidad son materiales muy ligeros.
  • Son materiales fácilmente moldeables, lo que facilita la obtención de productos con formas raras ó complejas sin demasiado gasto de energía.
  • Suelen ser materiales aislantes tanto térmicamente como eléctricamente.
  • Son resistentes a la corrosión y los ataque de distintos agentes químicos por lo que les hace ser buenos materiales para envases y embalajes.
  • Son muy versátiles por lo que se encuentran en campos tan dispares como la industria aeronáutica y la agricultura o la automoción y la industria de alimentación.
Pero también existen grandes inconvenientes:
  • Durante la fabricación de los productos plásticos se contamina, como cualquier otro proceso industrial.
  • Su porcentaje en volumen es elevado, debido a la baja densidad de los mismos, y esto es un problema de espacio tanto en contenedores como en vertederos.
  • Una vez que han sido reciclados, aunque sólo haya sido una vez, no se pueden utilizar para envasar productos de consumo humano.
  • Existen gran cantidad de plásticos que actualmente no se pueden reciclar pues serían necesarios procesos costosos e incluso imposibles.
  • Si se mezclan distintas familias de plásticos para reciclarlos se obtiene un producto de baja calidad.
Los plásticos de mayor consumo son:
  • PVC: cloruro de polivinilo.
  • PEAD: polietileno de alta densidad.
  • PET: polietileno tereftalato.
  • PP: polipropileno.
  • EPS: poliestireno expandido.
  • PC: policarbonato.
  • PS: poliestireno.
  • PEBD: polietileno de baja densidad.
En la actualidad la cantidad de productos plásticos en el mercado es enorme y por consiguiente la cantidad de residuos plásticos también es elevada. Teniendo en cuenta la alta resistencia de éstos a la degradación y que se obtienen a partir del petróleo (gas natural o carbón), fuente de energía no renovable y escasa, por lo tanto más cara según pasa el tiempo, se hace necesaria la recuperación y reciclaje de los mismos.

Gestión de los residuos plásticos

La ley que regula la gestión de los residuos plásticos en España es la Ley 10/98, de 21 de Abril, de Residuos y también la Ley 11/97 de 24 de Abril, de Envases y Residuos de Envases.
La jerarquía establecida en estas leyes, en cuanto a la gestión de residuos, es la siguiente:
  1. Reducción en origen: consiste en reducir la cantidad de productos que se convierten en residuos, por ejemplo reduciendo el peso del envase. Es la acción más deseada ya que es la más eficaz en la reducción de residuos.
  2. Reutilización o reciclaje: se trata de separar los residuos plásticos del resto de las basuras para poder utilizarlos de nuevo, ya sea con la misma función que tenían antes o con una nueva. Una forma de reutilizarlos sería lavar las botellas y luego volver a llenarlas, mientras que el reciclaje consistiría en una transformación del material mediante distintos métodos.
  3. Valorización: es una forma de aprovechar la energía que aún queda dentro de un residuo. Un ejemplo para los plásticos sería la incineración con recuperación de energía, ya que los plásticos poseen un elevado poder calorífico.
  4. Vertido: es la última alternativa dentro de la gestión de los plásticos y por lo tanto la que se debería realizar en último lugar, sin embargo en España, hasta hace relativamente poco tiempo, ha sido la más utilizada. El vertido de los materiales plásticos es muy costoso ya que ocupan mucho volumen y en determinados vertederos se cobra en función de éste en vez de en función del peso. Así mismo, al ocupar mucho sitio provocan que se tengan que construir nuevos vertederos.

Origen de los residuos plásticos

Debido a la gran versatilidad de los plásticos podemos encontrar sus residuos en diversos sectores, entre los que destacan:
  • Envases y embalajes: provienen de dos vías, la doméstica y la industrial.
    1. La primera vía es la que viene de los hogares. La recogida de los envases de plásticos debe ser por separado, mediante la recogida selectiva. Se recogen en el contenedor amarillo, junto con las latas y los briks. Los materiales más apreciados, para el reciclaje, son los plásticos duros ( botellas y otros envases similares), donde destacan el PEAD, PEBD y el PET. La mayor cantidad de residuos provienen de botellas, de bolsas y sacos, y de filmes.
    2. En cuanto a la vía industrial cabe destacar que es la que mayor cantidad de residuos suministra para el reciclaje, debido al elevado volumen de recogida de los mismos y a la facilidad de reciclaje de éstos.
  • Agricultura: son residuos abundantes en el Levante y Sur de España, donde se utiliza mucho la plasticultura ( aplicación de coberturas plásticas en los cultivos para protegerlos de los fenómenos atmosféricos adversos). De estos materiales que se recuperan sólo se puede aprovechar el 40% para el reciclaje, ya que se degradan mucho durante su utilización, lo que implica utilización de materias primas vírgenes para compensar esta pérdida, con lo que se incrementa el precio de éstos. La mayoría del plástico proviene de invernaderos, de túneles de cultivo y de acolchado de suelos. Los materiales más utilizados en agricultura son los polietilenos (alta y baja densidad) y el PVC. Es tan grande la repercusión de estos plásticos en la zonas antes mencionadas que existe un Real Decreto 104/2000 para la regulación de los Residuos Plásticos Agrícolas de Invernaderos y Cultivos Protegidos.
  • Construcción:la mayor parte de los materiales plásticos utilizados son las tuberías (PVC y polietilenos), pero también están los perfiles de persianas y ventanas(PVC), materiales aislantes(PS), etc... El volumen recuperado de este sector no es muy elevado ya que estos materiales son de larga duración.
  • Automoción:el material más utilizado en automoción es el PP por lo que la mayor parte de los residuos provienen del mismo. El problema es que muchos de estos residuos son difíciles de recuperar debido a su situación dentro del automóvil. Un importante fabricante de vehículos posee una planta piloto de desguace de automóviles para la extracción de la mayor cantidad de plástico posible de los mismos para la reutilización y reciclaje de éstos. Sin embargo se desprecian gran cantidad de los mismos ya que poseen aditivos, pinturas, etc.., que encarece su reciclaje. Los principales residuos son parachoques (PP), faros (PC), depósitos de combustibles (PEAD).
  • Productos eléctricos y electrónicos:Se recupera gracias a la chatarra electrónica, despiezando los aparatos para separar los distintos plásticos. Los materiales más comunes son el PP, PS y PC. La mayor parte del plástico se obtiene de cables y de aislantes.

Reciclaje de plásticos

Para poder llevar a cabo el reciclaje de los residuos plásticos, así como todos los demás residuos, es fundamental la colaboración ciudadana a la hora de la separación selectiva de las basuras. Los ciudadanos separan y determinadas empresas reciclan.

Separación en origen

La cantidad de envases de plástico que se utilizan en los hogares es elevadísima, y en la actualidad el 80% del reciclaje de plásticos corresponde a envases que provienen de hogares, aún así es conveniente aumentar el porcentaje de ciudadanos que separan estos residuos.
También se separan los residuos de plásticos en la industria, donde la cantidad de éstos es mucho más elevada, del resto de basuras.

Recogida selectiva de plásticos

En la Comunidad de Madrid existen fundamentalmente dos tipos de recogida:
  • Recogida puerta a puerta: consiste en la utilización de contenedores de dos ruedas, de color amarillo, ya sea en una comunidad de vecinos o en casas particulares, que posteriormente se sacan a la puerta de la casa y los camiones recogen estos contenedores de puerta en puerta.
  • Recogida en zona de aportación: se disponen en la calle, en una zona debidamente señalizada, distintos contenedores para la recogida selectiva de determinados residuos y se recogen en estas zonas por camiones. En ocasiones se puede recoger el contenedor amarillo junto con el contenedor de restos orgánicos en un mismo camión, ya que existen vehículos con caja compartimentada que constan de dos zonas, una para envases y otra para los residuos orgánicos.
Los plásticos, que no son envases, se recogen con el resto de basuras pero la calidad y cantidad de residuos plásticos que se pueden aprovechar para el reciclaje no es demasiado elevada.

Transporte

Existen distintos vehículos recolectores de contenedores de envases, que varían en función del tipo de contenedor que deben recoger. Por ejemplo, si tenemos un contenedor tipo iglú el vehículo sería de carga superior. Como normalmente se utilizan contenedores de dos o cuatro ruedas los vehículos que recogen son de carga lateral o trasera, y dentro de los de carga trasera está el de caja bicompartimentada, ya explicado anteriormente.
Si la planta de clasificación está muy alejada de la ciudad los vehículos de recogida llevan la carga a una estación de transferencia, donde descargan los residuos en una fosa y más tarde otro vehículo, con mayor capacidad, vuelve a cargarlos para llevarlos a una planta de clasificación. Con este método se ahorra muchísimo en el transporte siempre que la planta clasificadora esté a más de 30 km del lugar en el que se recogen los residuos.

Planta de clasificación

Son instalaciones en las que se separan los residuos que llegan en los vehículos recolectores. Los envases de plástico duro normalmente se separan de forma manual al principio de la instalación. La separación se realiza atendiendo al tipo de material, pero no todos los plásticos se separan de forma individual, normalmente se dividen en PET, PEAD blanco y PEAD mixto y por otro lado el PVC y otros plásticos. El PEBD, al ser muy ligero, se puede retirar de la cinta transportadora a través de un ciclón que lo absorbe, pero si no existe esta máquina también se retiraría de forma manual.
Normalmente los trabajadores de estas plantas están acostumbrados a la separación de plásticos y no necesitan mirar los códigos CER(Catálogo Europeo de Residuos). Estos códigos están contemplados en la Ley 10/98 en el artículo 3.a donde se dice que se considerarán residuos aquellos que aparezcan en el Catálogo CER.
Una vez separados en montones se pueden triturar y compactar en balas para posteriormente venderlos a empresas de reciclaje de plásticos.

Venta de plástico a recicladores

Las empresas que compran plástico recuperado para reciclarlo pueden hacerlo poniéndose de acuerdo con la empresa que gestiona la recuperación de los envases o bien comprándolos a empresas o industrias en las que se generan gran cantidad de los mismos.
Los precios de estos materiales varían en función de la forma en que se venden, bien en retales, triturados o en granza y también dependen del lugar en el que se generan, ya sean de postconsumo o de producción.
Alguna de las propiedades de los materiales plásticos que pueden hacer variar su precio son las siguientes:
  • Transparencia y color: si lo que se compra es plástico de colores sólo se podrá reciclar para obtener productos plásticos de colores oscuros (grises, pardos, etc..) y por tanto se limita la utilidad de los mismos. Debido a este inconveniente el plástico de colores se vende más barato que el natural ó blanco.
  • Limpieza: mientras más limpio esté el plástico más valor adquiere en el mercado. Si los materiales vienen impresos se reduce su precio ya que hay que eliminar las tintas o simplemente utilizarlos para hacer piezas de color oscuro.
  • Presentación:con este término nos referimos a la forma en que se va a vender el plástico recuperado. Normalmente cuanto más pequeños son los trozos mayor es el precio que adquieren. Los más caros son en forma de granza, después triturados y por último como retales.
  • Fluidez y procesabilidad:estas características son importantes para el procesado de las piezas. Están relacionadas con la estructura interna (molecular) del plástico y con los agentes químicos (aditivos) que se les añaden para imprimirles determinadas propiedades. Obviamente, contra más fluidos y fáciles de procesar sean mayor precio se pagará por ellos.
  • Resistencia:los recicladores tienen en cuenta la resistencia de los materiales a diferentes exposiciones, por ejemplo a la degradación térmica durante el procesado de piezas o, una vez que ya se han fabricado, la resistencia a los agentes externos(humedad, luz solar, etc..)
  • Clasificación: si los materiales plásticos recuperados han sido separados por colores o por rígidos y flexibles, o por botellas y films, etc, alcanzan mayor valor que si van mezclados ya que ahorran tiempo y gastos a las empresas recicladoras.
Los mayores compradores de materias plásticas secundarias son las propias empresas de los plásticos, ya que normalmente pueden fabricar sus productos mezclando materias primas vírgenes y secundarias.

Proceso de reciclaje de los plásticos

Existen distintos procesos de reciclaje en función de los distintos plásticos que se tengan.
Los principales sistemas de reciclaje son los siguientes:
  • Reciclaje mecánico: consiste en cortar las piezas de plástico en pequeños granos para posteriormente tratarlos. Se trabaja con macromoléculas de los polímeros. Todos los procesos de reciclaje mecánico comienzan con las siguientes etapas:
    1. Limpieza: una vez que los plásticos recuperados llegan a la empresa donde se van a tratar lo primero es acondicionarlos para obtener una materia prima adecuada, sin suciedad o sustancias que puedan dañar tanto a las máquinas como al producto final ( eliminar papeles, tapones, etc..). Normalmente los plásticos recuperados procedentes de la industria suelen llegar en muy buenas condiciones por lo que esta etapa se saltaría.
    2. Clasificación: se deben separar los distintos tipos de plásticos antes de transformarlos, sobre todo en el caso de los que provienen de la industria, porque los que vienen de la Plantas de Clasificación ya están separados. Se puede hacer en tanques de agua por densidades.
    3. Trituración: esta fase se lleva a cabo cuando los materiales no han sido triturados anteriormente o porque el tamaño de grano no es el adecuado.
    4. Lavado: en tanques o cubas de gran tamaño se lavan los granos de plástico para eliminar cualquier tipo de suciedad o impureza. Es muy importante esta etapa en los plásticos que vienen de postconsumo, ya que han contenido sustancias que pueden permanecer en ellos durante mucho tiempo.
    5. Granceado:los residuos de plástico se suelen vender en forma de granza pero si esto no sucede se deben convertir a granza para poder introducirlos en los equipos de reciclaje. Con el granceado se consigue la homogenización del material, mediante fundición, tintado y corte en pequeños trozos.
    A continuación se describen algunos tipos de reciclaje mecánico:
    • Extrusión: consiste en someter a presión al material fundido para hacerlo pasar a través de una matriz. Las materias primas se introducen en forma sólida y dentro de la máquina extrusora se funden y se homogeinizan. Los pasos a seguir son los siguientes:
      • Introducción en una máquina extrusora: existen distintas máquinas que se escogerán en función de los productos finales que se quieran conseguir. En principio todas las máquinas constan de unas zonas o partes comunes, que son:
        • Entrada o alimentación: es la parte por donde se introducen las materias primas secundarias, mezcladas con materias vírgenes. En esta zona se calientan las materias y se transportan hacia la siguiente sección.
        • Zona de sometimiento a presión: es la etapa en la que se produce la fusión del polímero, en ausencia de aire. Dependiendo del polímero que se introduzca tendremos un tipo de fusión distinta (lenta, constante, rápida, etc) y el interior de la extrusora variará.
        • Zona de homogeinización ó dosificación: en este caso se trata de homogeneizar el material que irá entrando en el dado de forma constante.
        • Dado: es la parte final de la extrusora donde se produce una criba de los materiales que no se hayan fundido, polvo, etc y a continuación se elimina la tendencia que pueda tener el material a torcerse (porque hasta este momento ha pasado por un tornillo por el que va girando) para que los productos obtenidos no presenten este defecto.
      Existen distintos tipos de extrusión, como por ejemplo la extrusión de filmes (polietilenos), de tubos o de láminas (PS, ABS, PVC). Una técnica utilizada para la obtención de láminas de empaquetado con película y tipo burbuja es la Termoformación, que parte de una lámina de polímero conseguida por extrusión y se le aplica calor hasta que se reblandece para más tarde introducirla en un molde en el que se somete a una fuerza para darle forma hasta que se solidifica.
    • Inyección:se basa en la inyección de material fundido dentro de un molde frío cerrado, en el cual el material se enfría y solidifica, tomando así la forma deseada. Este proceso consta de dos etapas fundamentales:
      • Plastificación: consiste en la fusión del material en un tornillo donde existe una válvula a presión para evitar que el material retroceda, una vez fundido, hacia la entrada. Además dicha válvula permite empujar el material hacia el interior del molde.
      • Cierre: es la zona en la que se encuentra el molde a baja temperatura, siempre sometido a presión, una vez que la materia fundida se encuentra en su interior. La presión a la que se encuentra el molde depende del tamaño de las piezas finales, contra más grandes sean mayor presión.
    • Soplado:es la técnica utilizada para la obtención de piezas huecas, como son botellas, bidones, etc.. Consiste en fundir el material e introducirlo dentro de un molde. A continuación se inyectaría aire en el interior, de forma que el material quede alrededor de las paredes, en forma de tubo, y se enfríe adquiriendo esta forma. La técnica es muy similar a la que utilizaban los maestros vidrieros hace años para producir piezas de vidrio, la técnica de soplado de vidrio. Existen dos modalidades principales de soplado:
      • Extrusión-soplado: es una técnica mezcla. Normalmente se trabaja con una extrusión continua ya que permite mayor producción. El material que ha pasado por la extrusión llega con una forma intermedia al molde de soplado, en el que se produce la entrada de aire con el que la materia toma forma y se solidifica por enfriamiento.
      • Inyección-soplado: ha sido el método más utilizado para la fabricación de botellas de bebida carbonatada, sobre todo de PET. En este caso se trabaja con una preforma del material realizada por inyección dentro de un molde muy frío. A continuación se calienta la preforma por encima de su punto de transición vítrea y se procede al soplado.
      Tanto en el soplado como en la extrusión se pueden fabricar materiales bicapas, con dos capas de material virgen y una, intermedia de material reciclado. De este modo se pueden aprovechar los materiales de plástico reciclados para el envase de productos de consumo humano, ya que las capas de plástico virgen funcionan como medios aislantes. Es necesario hacer estudios sobre estos productos para saber el espesor necesario de las capas vírgenes, habría que estudiar caso por caso.
    • Compresión:es una técnica poco utilizada en la actualidad auque en los años cuarenta tuvo mucho éxito para la fabricación de discos planos o también llamados discos de vinilo, ya que se fabrican a partir de un copolímero de cloruro de polivinilo (PVC) negro. Actualmente se utiliza sobre todo para plásticos termoestables. Esta técnica consiste en colocar el material en un molde y el molde, a su vez, en una prensa donde el material se somete a elevada presión y adopta la forma deseada.
    • Transferencia:es un método que se considera una versión mejorada de la técnica de compresión. Consiste en la introducción de materia prima, a gran presión, dentro de molde gracias a un pistón. Es un proceso más caro que el anterior y por ello hay que tener muy claro cuándo se debe utilizar.
    • Calandrado:es una técnica muy utilizada para la producción de láminas y películas del espesor deseado. Suele dar un acabado de muy buena calidad y se utiliza sobre todo con el PVC. Consiste en la introducción de materia prima en el interior de una máquina que contiene varios rodillos. La materia se va desplazando entre los huecos que existen entre los rodillos, reduciéndose así su espesor.
  • Reciclaje químico:se basa en degradar los materiales plásticos, mediante calor o con catalizadores, hasta tal punto que se rompan las macromoléculas y queden solamente moléculas sencillas (monómeros), a partir de las cuales se podría conseguir otros tipos de plásticos ó combustibles. Entre las distintas técnicas posibles, las más representativas son:
    • Gasificación:con este proceso se obtiene gas de síntesis ( CO y H2O) que es un gas combustible, utilizado con frecuencia en la industria metalúrgica. Lo primero que se hace es la compactación de los plásticos para reducir su volumen, se produce una desgasificación y después una pirólisis que continúa elevando la temperatura para hace la gasificación. Una de las mayores ventajas de la gasificación es que se puede llevar a cabo sin la necesidad de separar distintos tipos de plásticos.
    • Pirólisis:se utiliza para materiales plásticos como el PP y PS pero también para mezclas de plásticos difíciles de separar. Mediante la pirólisis se produce la descomposición térmica, en atmósfera inerte, de las moléculas que conforman los materiales plásticos en tres fracciones: gas, sólido y líquido, que servirán de combustible y de productos químicos. En el caso de los polietilenos se podría conseguir, con esta técnica, la obtención de etileno para fabricación de nuevos plásticos. El gran inconveniente de la pirólisis es el elevado coste de instalaciones y producción. Actualmente en España existe una planta piloto para probar este método, mientras que en Canadá está totalmente implantado.
    • Hidrogenación:consiste en la aplicación de energía térmica a los materiales plásticos en presencia de hidrógeno para dar lugar a combustibles líquidos. Es una de las técnicas más estudiadas y bastante desarrollada.
    • Craking:es un proceso similar al que se produce con el petróleo crudo en las refinerías. Consiste en la ruptura de moléculas mediante el uso de catalizadores, como pueden ser las zeolitas, obteniéndose cadenas de hidrocarburos de diversas longitudes, que se pueden utilizar como combustibles.
    • Disolventes:mediante la utilización de disolventes se pueden separar mezclas de plásticos, difíciles de separar por otras técnicas. Por ejemplo la ciclohexanona puede extraer el PVC de una mezcla y otro disolvente bueno es el xileno. Una vez separados los materiales se podrán reciclar por separado mediante alguna de las técnicas descritas anteriormente.

Degradación natural de plásticos

Aunque la idea parezca increíble ya es posible crear plásticos biodegradables, con el consecuente beneficio ambiental que esto supone, ya que se autodegradan cuando ya no son necesarios. Estos plásticos reciben el nombre de polihidroxicalcanoatos, PHA, y se degradan gracias a una bacteria llamada Azotobacter, dando lugar a dióxido de carbono y agua.
Existe otro tipo de plástico, también llamado biodegradable, cuya materia prima es de origen vegetal, como por ejemplo el almidón (proviene de las patatas o del maíz), aunque es posible que se pueda conseguir su obtención a partir de proteínas ó pectinas. La diferencia que existe entre las materias de origen vegetal y las sintéticas (a partir del petróleo) es que estas últimas suelen poseer moléculas o cadenas de alto peso molecular, que dificultan su degradación, pero además suelen ser sustancias hidrófobas, al contrario que las materias naturales. Los plásticos denominados biodegradables se destruyen parcialmente y sin necesidad de intervención de microorganismos
En España existen, en determinadas comunidades autónomas, ayudas estatales para el uso de plásticos biodegradables en agricultura, en vez de utilizar plásticos normales que contaminan mucho más
También existen plásticos solubles en agua, de tal forma que cuando están embalando un producto es necesario añadir agua para que desaparezca dicho embalaje. En China existen fábricas en las que se producen estos plásticos llamados polietenol ó alcohol polivinílico. Las mayores aplicaciones son para la actividad agrícola (films) y el envase y embalaje (bolsas, film de embalaje, etc..).
Otra sorprendente producción es la de los plásticos fotodegradables, que incorporan sustancias fotosensibles que cuando reciben la radiación solar se van degradando poco a poco. Una desventaja importante es que, debido a las sustancias fotosensibles que se incorporan en los productos, estos plásticos no se puede reciclar por los métodos convencionales
En un futuro, no muy lejano, los plásticos que se degradan de forma natural representarán la alternativa más ventajosa para deshacernos de estos residuos, ya que hoy en día la tecnología necesaria para crear este tipo de plásticos es muy cara.

Productos de plástico reciclado

Una de las aplicaciones principales de los plásticos reciclados mezclados es la madera plástica. Este producto lleva fabricándose varios años en Europa y actualmente también en España. Su principal aplicación es la creación de mobiliario urbano, debido a las ventajas que presenta sobre otros materiales, por ejemplo, es mucho más resistente, a la acción de los agentes externos (agua, radiación solar, temperatura,….), que la madera normal. Algunos de los productos más utilizados son los bancos, bolardos, vallas, etc.
Otro material hecho a partir de plásticos reciclados es la fibra textil. El PET es uno de los materiales que más se reciclan para obtener estas fibras, que luego se transforman en ropa, alfombras, cuerdas, etc, con muy buena apariencia.
La mayoría de las botellas se vuelven a reciclar para obtener más botellas, eso sí, una vez recicladas no pueden usarse como envase de productos de consumo humano, pero sí para otros fines como son, por ejemplo, los productos de limpieza, ya que no contienen tensoactivos.
Los plásticos reciclados también se utilizan en construcción, por ejemplo los ladrillos hechos a partir de PEAD, tuberías, vallas, etc..

Ahorros en el reciclaje de plásticos

El reciclaje de materiales plásticos proporciona más ventajas que inconvenientes. Algunos de los beneficios más destacados del reciclaje son los siguientes:
  • Los plásticos son reciclables y gracias a ello se pueden reducir los residuos en los vertederos, siempre que se separen del resto de los residuos.
  • Se ahorran combustibles no renovables, ya que los plásticos se fabrican a partir de petróleo y al utilizar granza recuperada de residuos plásticos se reduce la necesidad de este recurso energético.
  • Los plásticos no pierden su contenido energético durante se uso, por lo tanto al final de su vida pueden ser usados como combustibles.
  • Se consume menos cantidad de agua en los procesos de reciclaje que en la producción primaria, con lo cual se ahorra en recursos naturales.
  • En el proceso de reciclaje se disminuye la cantidad de sustancias químicas (algunas tóxicas) que se añaden para mejorar las propiedades de los productos plásticos, ya que los residuos plásticos ya las poseen.

Valorización energética de los plásticos

Después del reciclaje la valorización es la segunda opción para la gestión de los plásticos.
Este método es aconsejable en el caso de tener plásticos que estén muy deteriorados, sucios, o mezclados con otros materiales difíciles de separar.
Además lo esencial para una buena valorización es que los materiales a gestionar tengan elevado poder calorífico, cosa que los plásticos cumplen a la perfección ya que contienen 45.000 KJ/Kg, mientras que el fuel-oil contiene 44.000 kJ/kg. De echo, con un envase de yogur se obtendría la energía necesaria para mantener encendida una bombilla durante una hora aproximadamente.
Es una de las alternativas más importantes para aprovechar aquellos plásticos que están mezclados con los demás residuos sólidos, en los casos en que no se ha realizado la separación selectiva, y obtener así energía, ya sea en forma de calor ó electricidad.
La valorización energética se realiza por medio de la incineración de estos residuos y consiste en la introducción de los mismos, una vez homogeneizados, en un horno donde se producirá la combustión, en presencia de oxígeno, de éstos y el calor que se desprenda se utilizará par calentar un líquido (normalmente agua) que pasará a vapor y generará energía.
Es importante destacar que durante la incineración pueden aparecer sustancias tóxicas, como es el caso de dioxinas y furanos, por lo tanto es imprescindible tener unos sistemas de limpieza y gestión, tanto de gases como de cenizas, adecuados para que no se emitan dichas sustancias al exterior. Mejor opción para la incineración de plásticos es hacerla por separado, solamente plásticos. En esta ocasión será más fácil controlar las emisiones ya que los materiales son más homogéneos; hay que tener cuidado con los materiales que se llevan a incineración, ya que muchas veces se puede dar lugar a un desplazamiento de los materiales plásticos que deben ser reciclados hacia la valorización, y esto no es lo correcto ya que la valorización es la segunda opción de gestión, después del reciclaje.
El aprovechamiento de los plásticos como combustibles es conocido en industrias como las cementeras, que necesitan gran cantidad de energía para alimentar sus hornos, sustituyendo así al carbón, que es el combustible más utilizado, y reduciendo con ello los impactos ambientales que éste provoca.

Vertido de residuos plásticos

La opción de llevar los residuos plásticos a vertedero es la menos deseable y la que se debería hacer en último caso, siempre que no se pudieran realizar las dos anteriores.
Los vertederos que se utilizan son los de residuos sólidos urbanos, excepto para residuos de envases de plástico que hayan contenido residuos peligrosos, que también serán tratados como residuos peligrosos. Aún así, los residuos son cada vez más abundantes y los vertederos se van llenando cada vez más deprisa, con lo que se hace necesaria la apertura de nuevos vertederos que ocupan espacios que nunca podrán ser utilizados para muchos otros fines.

Datos de interés

En Europa el reciclaje mecánico es el más utilizado, después de la valorización energética de plásticos, con una tasa, del 13,6% respecto al total de residuos plásticos recuperados en el 2002 y del 14,8% en el año 2003. Este incremento se debe esencialmente a la recuperación selectiva de envases de plástico.
El reciclaje químico, después de haber decrecido durante varios años de forma continuada, se incrementó, del año 2001 al 2003, en un 17,4%, gracias al avance tecnológico necesario para desarrollar estas técnicas.
El reciclaje de residuos plásticos en Europa, desde el año 2000 hasta el año 2003 se ha distribuido de la siguiente forma:
(Datos de APME)
Durante el año 2003 se recuperaron en España 1.096.545 t. de residuos de envases, de los cuales el 73% se reciclaron. Del total de residuos de envases reciclados, los de plástico suponen 140.660 t., un 32.6% más que en el año 2002 (Datos de ECOEMBES).
Según datos del año 2001 (CICLOPLAST) los materiales más reciclados en España fueron los polietilenos, con el 67,1% para los de alta densidad y el 18,7% para el de baja, con respecto al total de granza reciclada. Uno de los crecimientos más espectaculares en el reciclaje fue el de botellas de agua de PET, que en el 2001 creció en más de un 121%, colocándose detrás de los polietilenos en el orden de reciclaje.
El porcentaje de materiales plásticos reciclados, de forma mecánica, en el año 2001 en España, es el siguiente:
La procedencia de los residuos que se reciclan en España se puede observar en el siguiente gráfico:
(Datos CICLOPLAST)
Además se tienen datos de el destino final de las materias plásticas recicladas en el año 2002 , a nivel nacional, donde destaca el sector de la construcción como principal consumidor de granza reciclada. En el siguiente gráfico se ve la distribución final de estas materias:
(Datos de CICLOPLAST)
En la Comunidad de Madrid, la cantidad de envases de plástico recibidos en las plantas de clasificación de Pinto, Colmenar Viejo y Nueva Rendija, durante el año 2002, es la siguiente:
En la gráfica se observa que son los polietilenos de baja densidad, de bolsas, envases domésticos, etc.., los más recuperados, y a continuación el PET (botellas de agua), aunque en la gráfica aparece que se recupera más de PP y PS, pero esto es porque se cuentan en conjunto.

Polietileno de baja densidad (PEBD)
En las plantas de clasificación los residuos de PEBD son separados por medio de una aspirador neumático ya que son muy ligeros. (2005)
El polietileno es uno de los termoplásticos más utilizados en la vida diaria, existen dos tipos de polietileno, el de alta y de baja densidad.
El polietileno de baja densidad (PEBD o LDPE) es el primer polímero de etileno y se descubrió en 1939 en Gran Bretaña. Se obtiene a partir del etileno, sometiéndolo a altas temperaturas y presión, en presencia de un catalizador de radicales libres y se diferencia del de alta densidad porque el PEBD es mucho más ramificado.
Es un plástico semicristalino, flexible, blanquecino, inodoro e insípido, de tacto parafínico, con excelentes propiedades eléctricas y poca resistencia a elevadas temperaturas. Es propenso a agrietarse bajo carga ambiental ya que su resistencia a la radiación UV es mala y sólo puede realizar función de protección frente al agua. Posee un elevado poder calorífico (46.000 kJ/kg).
Es utilizado en bolsas de plástico, sobre todo para basuras, pero también se utilizan para embalajes industriales, impermeabilización de terrenos y edificios, acolchamientos agrícolas, contenedores, tuberías, etc..
Debido a su buena resistencia eléctrica (alta constante dieléctrica), frente a las altas frecuencias, se utiliza para aislar cables, como puede ser los de las antenas de las televisiones.
Existe una variedad de polietileno de baja densidad que es el PE lineal, que es un plástico más fino y lleva en su composición resinas adhesivas, que dificultan el procesado del mismo. Esta variedad se utiliza mucho en filmes.
El polietileno de baja densidad, junto con su variedad lineal, es uno de los plásticos más utilizados en agricultura, siendo su porcentaje del 58,7% (año 2001) en relación con los demás plásticos.
Debido a la variedad climatológica de España, de excesivas lluvias seguidas de periodos secos, o de muy bajas temperaturas en alguna estación, se disponen cubiertas de plástico para proteger los cultivos. Además España es un líder en la aplicación de la plasticultura (cobertura de cultivos agrícolas con plásticos para protegerlos de los agentes externos), exportando filmes a distintas regiones del mundo.
Los productos que más se fabrican a partir del PEBD para la agricultura son:
  • Acolchados de suelos: consiste en la cobertura total o parcial de los suelos agrícolas cultivados con una lámina de plástico.
  • Túneles de cultivo:sirven para conseguir una maduración más rápida de los cultivos y de esta forma aumentar el rendimiento de los mismos. A parte de estar echos de PEBD también se utilizan Copolímeros EVA.
  • Invernaderos:la mayoría están construidos con PEBD pero también se utilizan mezclas de éste con Copolímeros de EVA y con Polietileno Lineal.
Existe en España un sistema de gestión integrado específico para los plásticos utilizados en la agricultura llamado SIGFITO, cuyo objetivo es la recogida de residuos de envases fitosanitarios para darles un destino final adecuado. La financiación de este sistema se lleva a cabo por parte de los envasadores adheridos que pagan una cuota anual en función de la cantidad de envases que ponen en el mercado y el tipo de envase, como cualquier otro sistema integrado de gestión. Una vez que los residuos de envases son recogidos por gestores de residuos peligrosos se trasladan a una planta de tratamiento, donde se separan y se gestionan en función de sus características, porque aunque todos son residuos peligrosos cada uno tiene un tratamiento distinto.
Los residuos de envases de polietileno de baja densidad utilizados en los hogares, cafeterías, ect, se gestionan mediante la recogida selectiva, una vez que han sido depositados en el contenedor amarillo. Los camiones recolectores los transportan a plantas de clasificación en las que se separan los distintos tipos de plásticos. El polietileno de baja densidad es muy ligero y por ello en algunas plantas de clasificación se separa del resto de residuos de envases gracias a un ciclón que genera una corriente que los absorbe. Una vez separados se compactan en balas y se venden a recicladores.

Reciclaje del polietileno de baja densidad

El PEBD es el plástico más reciclado en España, superando con mucha diferencia el porcentaje de reciclaje de los demás plásticos.
El reciclaje de PEBD, que ha ido aumentando a lo largo de los años, hoy en día se ha estancado debido a la aparición de nuevos polietilenos lineales con los que se fabrican filmes, sacos y otros productos. Sin embargo, en el Levante y Sur de España, donde la actividad agraria es abundante, existen instalaciones para recuperar filmes procedentes de la agricultura.
El proceso de reciclaje que se utiliza normalmente es el mecánico. Es muy importante separar los distintos plásticos antes de realizar el reciclaje para obtener un producto de mayor calidad, ya que cada plástico tiene características y composición diferentes.
Un gran inconveniente es la pérdida de elasticidad del PEBD una vez reciclado, que puede causar problemas en el rendimiento de los equipos de extrusión, por lo que hay que añadir polietileno virgen para contrarrestar dicha pérdida.

Aplicaciones después del reciclaje

El principal producto de PEBD reciclado son las bolsas de basura, que suelen ser de colores oscuros, ya que durante la clasificación únicamente se separa en función de la familia de plásticos, pero no según su color, y si partimos de una bolsa de color azul no podremos reciclarla para obtener una blanca o transparente puesto que la eliminación de la tinta es muy compleja y costosa.
Otro producto que se obtiene son las tuberías para riego en aplicaciones agro-industriales.
Sorprendentemente, se utiliza mayor energía eléctrica para obtener un kg de bolsas de basura (0,6 kW/h) que de tuberías (0,35 kW/h).
El PEBD también se puede utilizar para la fabricación de mobiliario urbano, como por ejemplo postes simulando madera, ya sea como único elemento o bien, mezclado con otros plásticos.

Datos de interés del PEBD

Existen datos de la producción, ventas y situación en el mercado del PEBD, en el que se incluye la variedad lineal, para valorar la evolución de este plástico en el mercado europeo. (Datos de APME)
AÑO
PRODUCCIÓN
VENTAS
MERCADO
2001
4681
4685
7503
2002
4727
4700
7766
2003
4604
4496
7899

Observando el gráfico, se hace patente el aumento consecutivo del polietileno de baja densidad en el mercado, aunque éste no sea demasiado acusado ya que este plástico lleva produciéndose durante mucho tiempo en la industria. Atendiendo a la producción y las ventas no podemos decir lo mismo, la tendencia es a mantenerse constante en el tiempo, aunque existen variaciones poco significativas.
A continuación se muestra la cantidad de PEBD reciclado de forma mecánica en España, durante los años 2000 y 2001 (Datos de ANAIP)
Año
Toneladas
PEBD
%del Total de plásticos
2.000
180.534
67,1
2.001
195.953
63,6
Observando el gráfico vemos el gran incremento de reciclaje de PEBD por sistema mecánico, que supone una variación positiva del 8,5%, sin embargo el tanto por ciento del total de los distintos plásticos reciclados diminuyó porque aumentó las cantidades de reciclaje de otros plásticos (sobre todo PET).


Polietileno de alta densidad (PEAD)
Para obtener granza blanca de PEAD reciclado se debe separar previamente por colores los residuos. (2005)
El polietileno de alta densidad es el polímero sintético de mayor producción. Es un plástico incoloro, inodoro, no tóxico, fuerte y resistente a golpes y productos químicos. Su temperatura de ablandamiento está entre los 130ºC y 140ºC. Es obtenido a baja presión.
El PEAD es más rígido y opaco que el PEBD (Polietileno de Baja Densidad) y cuatro veces menos permeable a los gases que éste.
El PEAD virgen se utiliza frecuentemente en la fabricación de envases, desde alimentarios, como los de leche, hasta las garrafas o bidones de uso industrial, como los de combustibles y aceites lubricantes.
El plástico que más se recicla es el polietileno, tanto de alta como de baja densidad, que supone cerca del 75% del total reciclado.
El PEAD se recicla a través de un proceso mecánico y la calidad que presenta para este método de reciclado es bastante regular. Se inicia con un proceso de lavado, donde se separan el PVC y el PET, debido a que éstos presentan una densidad mayor que la del agua mientras que el PEAD permanece en flotación. En casos específicos y con la tecnología adecuada, se pueden tratar sin la separación previa de los distintos tipos de plástico. El siguiente paso es la trituración o molienda, donde el material experimenta una reducción del 80 al 90% en volumen. Luego se lleva a lavado y secado donde se desprenden los restos orgánicos y otros contaminantes presentes en el plástico molido y luego se secan. Pasa entonces a la extrusión donde el plástico se convierte en granza para ser procesada por diferentes técnicas.
El PEAD solo es reutilizable por procesos de extrusión ya que es poco fluido y difícil de inyectar. Cuando se presenta en grandes piezas se recurre al moldeo por prensado.
Las botellas de PEAD doméstico no sufren degradación apreciable por lo que su reciclaje da lugar a una granza de similar calidad que la del material virgen.
Otro proceso al que pueden someterse los plásticos es la valorización energética. En ella, se tratan los materiales plásticos que están muy degradados. En la valorización se recupera la energía asociada a la combustión y es utilizada para generar energía. Es decir, se aprovecha como combustible por su elevado poder calorífico.
En la valorización energética se tienen 4 alternativas para la recuperación de la energía:
  • Recuperación de energía de los residuos plásticos mezclados con el resto de los RSU.
  • Recuperación de residuos plásticos solo mediante combustión
  • Uso de los residuos plásticos como combustibles alternativos en plantas cementeras
  • Pirolisis a baja temperatura
Es importante destacar que la granza obtenida del reciclaje de envases de PEAD no debe ser empleada en la fabricación de envases alimentarios y de productos tensioactivos, como por ejemplo los detergentes.


Policloruro de vinilo (PVC)
Se estima que los productos de PVC tienen una duración superior a los 100 años. (2005)
El policloruro de vinilo, al que conocemos normalmente por PVC, es el único material plástico que no proviene en su totalidad del petróleo. El PVC contiene 57% de cloro (derivado del cloruro de sodio - sal de cocina) y 43% de etileno, derivado del petróleo. El hecho de que el 57 % del PVC provenga de la sal común reduce en gran medida el porcentaje de consumo de petróleo en comparación con otras materias plásticas.
Para la obtención del etileno, lo primero que hay que realizar es la destilación del petróleo crudo, obteniendo nafta leve. Esta sufre un proceso de craqueo catalítico, que es la ruptura de moléculas grandes en moléculas menores con la ayuda de catalizadores que aceleran la velocidad de la reacción química, lo que permite la producción de muchos hidrocarburos diferentes que luego podrán recombinarse, generando el etileno.
Tanto el cloro como el etileno están en fase gaseosa y reaccionan produciendo el dicloro etano, a partir del cual se obtiene el monocloruro de vinilo, que es la unidad básica del polímero. Las moléculas de monocloruro de vinilo se someten a un proceso de polimeración, es decir, se unen para formar una molécula mucho mayor, conocida como PVC (policloruro de vinilo), que es un polvo muy fino, de color blanco, y totalmente inerte.
Podemos encontrar el PVC en los materiales de construcción, en los marcos de las ventanas, en las tuberías para el agua, materiales de oficina, útiles para la agricultura en los automóviles, etc. No se oxida ni se pudre y tiene una vida muy larga. Se estima que tiene una duración superior a los100 años.
El sistema más habitual para el reciclaje del PVC es el mecánico, que consiste en una separación del PVC del flujo de residuos. Tras esta selección el plástico pasa por un proceso de triturado y lavado, con un acabado en escamas, granza o micronizado, y a partir de aquí, el nuevo material se transforma y comienza su segunda vida útil
Para los residuos plásticos mixtos con porcentajes superiores al 10% de PVC, se puede emplear una técnica mixta de recuperación química y energética denominada pirólisis a alta temperatura (con temperaturas superiores a los 1100 ºC) y posterior incineración. En la primera etapa de este proceso se recupera el cloruro de hidrógeno y en la segunda se obtiene energía.
Para residuos complejos que contengan PVC se utiliza el reciclaje fisico-químico, basado en la utilización de un disolvente biodegradable selectivo. El material disuelve primero selectivamente y se recupera por precipitación. El disolvente se regenera en un circuito cerrado y el compuesto de PVC resultante es de gran calidad.
El PVC reciclado presenta una gran variedad de aplicaciones, pudiendo ser utilizado en la fabricación de suelas y otros componentes de calzados, tuberías, capa inferior de suelos, perfiles de instalaciones eléctricas, persianas, etc.


Policarbonato
El Policarbonato es un tipo de plástico utilizado en la fabricación de aparatos electrónicos, electrodomésticos, piezas de automóviles, cascos de protección, CD’s, DVD’s, etc., que con el empleo de la tecnología adecuada puede ser reciclado. (2005)
El policarbonato nació por los años 50 y su especial interés radicaba en que es un polímero amorfo, fabricado a partir de bisfenol A y fosgeno, que posee excelente resistencia al impacto, resistencia al calor (hasta 230ºC) y transparencia (90% para la luz visible), conjuntamente con unas muy buenas propiedades mecánicas y tenacidad, buena resistencia química y buena estabilidad dimensional.
Por consiguiente encontró rápida aplicación en piezas que exigían transparencia, resistencia al impacto y temperaturas elevadas. Ha sido utilizado en la fabricación de electrodomésticos, piezas industriales, piezas de automóviles, luminotecnia, material de dibujo, cascos de protección (tanto laboral como de motorista o bombero), etc. Tiene muy buena resistencia al frío y al calor por eso se utiliza en contenedores para llenar en caliente (biberones) y que se utilizan a temperaturas de congelamiento. También se utilizan en sistemas ópticos láser de almacenamiento de datos, como CD’s y DVD’s. Puede ser moldeado por inyección, soplado y por extrusión.
En España, el principal mercado consumidor de policarbonato es el de la automoción, con un 39,9%, y el de la electricidad y la electrónica, con un 29,5%, aunque van perdiendo terreno poco a poco a favor de grandes consumidores, como el mercado de los discos compactos, con casi un 20% del mercado, y el pequeño electrodoméstico, con un 7%.
El análisis de la evolución del policarbonato en el mercado español presenta algunas dificultades debido a que es difícil contar con datos seguros de producción y consumo aparente. Según el Centro Español de Plásticos en el año 2001 se produjeron en España 104,6 mil toneladas de este material.
Con respecto al reciclaje de este tipo de plástico existen tecnologías para la realización tanto del reciclaje mecánico como químico. En Alemania, por ejemplo, hay empresas que se dedican a reciclar CD’s y DVD’s, tratándose en la mayoría de los casos de artículos rechazados y de exceso de producción de los fabricantes.
Algunas empresas emplean el reciclaje mecánico, separando las capas de los compactos mecánicamente y pudiéndose emplear el material resultante en la producción de nuevos CD’s. Este proceso de reciclado emplea primero un granulador que tritura el material transparente recogido que ha sido rechazado durante el procesado y el “pelado” de los discos compactos. Este material es mezclado por una extrusora y luego prensado.
Otras empresas se basan en un proceso químico, separando el policarbonato de los materiales sobrantes como el aluminio, lacas y tintas de impresión. La cantidad de policarbonato reutilizable es de un 90%, pero no se recomienda su empleo en la fabricación de nuevos discos compactos, ya que éstos requieren policarbonatos de gran calidad. Por otro lado, el policarbonato recuperado podrá ser empleado en la fabricación de otros productos relacionados con el sector eléctrico y electrónico como carcasas de impresoras u ordenadores.

Poliestireno (PS) y Poliestireno Expandido (EPS)
El EPS es un plástico que principalmente sirve como embalaje y como material de construcción. (2005)
El poliestireno es uno de los plásticos más comunes en nuestra vida cotidiana. Se puede presentar a modo de espuma rígida con textura granulada, conformando materiales ligeros (es el llamado corcho blanco) o como materiales duros y transparentes. Este último es el llamado poliestireno cristal.
El poliestireno es un termoplástico transparente e incoloro, rígido, relativamente duro y quebradizo. Se reblandece hacia los 100ºC y es inodoro e insípido. Se conforma por inyección o extrusión.
El poliestireno se obtiene por polimerización del vinilbenceno (también conocido como estireno). Es un polímero termoplástico. En estos polímeros las fuerzas intermoleculares son muy débiles y al calentar las cadenas pueden moverse unas con relación a otras y el polímero puede moldearse.
La forma más conocida del poliestireno es el poliestireno expandido (EPS), una espuma rígida y ligera que se emplea ampliamente en el sector de la construcción, principalmente como producto para el aislamiento térmico. Es también un material excelente para el embalaje por su alta resistencia en comparación con su bajo peso.
Los envases fabricados con poliestireno se pueden identificar con este código y este símbolo. El número 6 y la sigla PS indican que se trata de este tipo de plástico, las flechas que rodean el número informan de que se trata de un material reciclable.
Los envases de poliestireno se recogen a través de la recogida selectiva en los contenedores destinados a este efecto (contenedores amarillos de envases). No obstante, en el caso del poliestireno expandido, casi la totalidad de su volumen de recogida es de procedencia industrial. Los residuos de este material procedentes del sector de la construcción no son aceptados en los vertederos de inertes y normalmente es la industria de fabricación de este material la que acepta de nuevo estos residuos para su reciclado, cerrándose así su ciclo de vida.
El poliestireno expandido se tritura para volver a obtener planchas de poliestireno expandido reciclado, pudiendo obtenerse buenas calidades y fabricarse elementos de similares características, en muchos casos con los mismos usos a los empleados en el caso de poliestireno expandido virgen.
Las aplicaciones pueden ser las mismas que la de los materiales vírgenes, ya que la granza de poliestireno reciclada puede ser utilizada como sustitutiva del poliestireno virgen en la mayoría de los casos.
Algunos productos fabricados con poliestireno son:
  • Embalajes y protectores de embalaje: hueveras, bandejas, moldes...
  • Elementos escénicos para escenarios de teatro y televisión
  • Electrodomésticos: contrapuertas de frigoríficos, bases de televisores...
  • Construcción: Placas y paneles de aislamiento termoacústico, casetones y bovedillas para forjados, moldes de encofrado, juntas de dilatación, elementos decorativos interiores, bloques de EPS para dotar de ligereza a terraplenes de carreteras, pantalanes flotantes, islas artificiales, etc.

Tereftalato de Polietileno (PET)
A partir del reciclaje del PET se pueden obtener fibras textiles. (2005)
El PET, cuyo nombre técnico es Tereftalato de polietileno, fue patentado como un polímero para fibra y a partir de la década de 70 viene siendo empleado en la fabricación de envases ligeros, transparentes y resistentes, principalmente para bebidas, sustituyéndose las botellas gruesas y rígidas por envases mucho más ligeros.
El PET es un plástico de alta calidad que se identifica con el número uno, o las siglas PET, rodeado por tres flechas en el fondo de los envases fabricados con este material, según sistema de identificación SPI.
La fabricación de estos envases se consigue a través de un proceso de inyección-estirado-soplado que parte de la resina de PET. Esta resina se obtiene a partir de dos materias primas derivadas del petróleo; etileno y paraxileno, presentándose en forma de pequeños cilindros o chips, los cuales, una vez secos se funden e inyectan a presión en máquinas de cavidades múltiples de las que salen las preformas, recipientes similares a tubos de ensayo pero con rosca para un tapón. Estas son sometidas a un proceso de calentamiento controlado y gradual y a un moldeado donde son estirados por medio de una varilla hasta el tamaño definitivo del envase. Por último son inflados con aire a presión limpio hasta que toman la forma del molde.
A través de este proceso, las moléculas se acomodan en forma de red, orientándose en dos direcciones; perpendicular y paralela al eje del envase, propiedad denominada biorientación, lo que le confiere una elevada resistencia mecánica.
El PET es un material caracterizado por su gran ligereza y resistencia mecánica a la compresión y a las caídas, alto grado de transparencia y brillo, que conserva el sabor y el aroma de los alimentos y que es reciclable 100%. Presenta una demanda creciente en todo el mundo y en Europa se emplea anualmente 450 millones de toneladas de PET.
Su empleo actual es muy diverso y su uso más conocido es como envase. Se emplea en bebidas carbónicas, aceite, aguas minerales, zumos, tés y bebidas isotónicas, vinos y bebidas alcohólicas, salsas y otros alimentos, detergentes y productos de limpieza, productos cosméticos, productos químicos, lubricantes y productos para tratamientos agrícolas. En forma de film, se emplea en contenedores alimentarios, láminas, audio, video y fotografía, blísters, films "High-Tech", embalajes especiales, aplicaciones eléctricas y electrónicas. Además, el PET se emplea en la fabricación de materiales como fibra textil, alfombras, tuberías, perfiles, piezas inyectadas y en el sector de la construcción, automoción, etc.
La recuperación de los envases de PET en Europa sufre un incremento importante a partir de la aprobación de la Directiva Comunitaria 94/62/CE, que establece el marco de actuación en el que se han de mover los Estados miembros en lo que respecta a la política sobre los envases y los residuos de envases que se generan en sus respectivos territorios.
A partir de entonces, con la implementación de la recogida selectiva por todo el territorio europeo, el PET, entre otros tipos de plásticos, comenzó a ser recuperado en gran escala. En España la recogida selectiva de los envases y residuos de envases producidos en el ámbito doméstico es realizada por las Entidades Locales, que a través de convenios de colaboración con las entidades a la que se asigne la gestión del sistema de envases, se encargan de su recogida.
Por otro lado, con respecto a los residuos de PET generados en el ámbito industrial, deberán ser recogidos por las empresas transportistas de residuos, debidamente autorizadas por las respectivas Comunidades Autónomas, que deberán ser contratadas por las empresas que los generen.
El reciclado de los envases de PET se puede llevar a cabo por dos métodos; el químico y el mecánico. El primer paso para su reciclado es su selección desde los residuos procedentes de la recogida selectiva. El material más frecuente que se recupera para su reciclaje es el procedente de botellas.
El proceso de recuperación mecánico del PET se divide en dos fases. En la primera se procede a la identificación y clasificación de los materiales, lavado y separación de etiquetas, triturado, eliminación de impurezas, lavado final, secado mecánico y almacenaje de la escama. En la segunda fase, esta escama de gran pureza es transformada en granza a través de un proceso de extrusión convencional. Luego se seca, se incrementa su viscosidad y se cristaliza, quedando apta para su transformación en nuevos elementos de PET.
El reciclado químico se realiza a través de dos procesos, la metanólisis y la glicólisis, que se llevan a cabo a escala industrial. Básicamente, en ambos, tras procesos mecánicos de limpieza y lavado, el PET se deshace o depolimeriza; se separan las moléculas que lo componen para, posteriormente, ser empleadas de nuevo en la fabricación de PET.
En comparación, el reciclado mecánico es menos costoso, pero obtiene un producto final de menor calidad para un mercado más reducido con un mayor volumen de rechazos.
En cualquier caso, no todas las botellas de PET son reciclables, a pesar de que la tendencia actual de los fabricantes es conseguir envases ligeros y resistentes mecánicamente, que a la vez sean cómodos y llamativos para el consumidor sin dificultar posteriormente su reciclado.
El reciclado de PET se facilita con el empleo de envases transparentes, ya que sin pigmentos tiene mayor valor y mayor variedad de usos en el mercado. Se deben evitar los envases multicapa, así como los recubrimientos de otros materiales, que reducen la reciclabilidad del PET. Se recomienda aumentar el empleo de tapones de polipropileno o polietileno de alta densidad y evitar los de aluminio o PVC que pueden contaminar grandes cantidades de PET, así como la inclusión de etiquetas fácilmente desprendibles en el proceso de lavado. También se deben evitar los sistemas de impresión serigráfica que provocan que el PET reciclado y granulado tenga color, disminuyendo sus posibilidades de uso, mercados y precio, así como las etiquetas metalizadas o con pigmentos de metales pesados que contaminan el producto final.
El PET reciclado presenta una multitud de aplicaciones, lo que hace que aumente la demanda de este producto en el mercado. La forma más usual es la producción de fibras de aplicación en el sector textil y para rellenos. También es frecuente su utilización en la fabricación de láminas para blísters y cajas, bases y soportes para alfombras, flejes para productos voluminosos, etc.
En cuanto a los envases de alimentos, su aplicación se reduce a la fabricación de envases multicapa, formados por la superposición de tres etapas: la primera con PET virgen, la segunda con PET reciclado como relleno, y una tercera que completa el molde con PET virgen.

Plástico - Polipropileno
El polipropileno se utiliza sobretodo en productos que tienen que ser resistentes al calor y la abrasión. (2005)
POLIPROPILENO
El polipropileno es uno de los termoplásticos más rígidos y resistente del mercado y el sector en el que más se emplea es en la industria automovilística (carcasa de baterías, parachoques, etc..), siendo éste, a su vez, el sector que mayor cantidad de productos de polipropileno reciclado utiliza
El polipropileno es un homopolímero (C3H6) semicristalino y blanco semiopaco, que se descubrió en 1954, uno de los últimos en aparecer en el mundo de los plásticos.
Es un material muy resistente a la abrasión y el calor (alta estabilidad térmica), a la tensión y compresión, a los ácidos y las bases y tiene buenas propiedades dieléctricas. Una de sus desventajas es que tiene baja resistencia a la radiación ultravioleta, pero se puede paliar mezclándolo con otras sustancias químicas (establizadores) que aumenten dicha resistencia.
Las aplicaciones del polipropileno dependen de si es un homopolímero o un copolímero (mezclado con otro plástico), y algunas de ellas son:
  • Homopolímero:
    • Envoltura de aparatos eléctricos
    • Cajas de botellas de bebidas
    • Conos de soporte de hilo
  • Copolímero:tienen distintas propiedades que el homopolímero, normalmente las mejora.
    • Carcasas de baterías
    • Parachoques de automóviles
    • Tubos
Recogida del polipropileno
La recogida del polipropileno que forma parte de los productos domésticos se hace de manera selectiva, una vez que el ciudadano ha separado en su casa los envases, latas y briks, y los deposita en el contenedor amarillo. A continuación se transportan a una planta de clasificación en la que se separan los distintos materiales, que posteriormente se apilarán para llevarlos a una industria en la que se reciclen.
La cantidad de polipropileno que se recupera de la recogida selectiva es muy pequeña ya que el volumen de éste, en los productos de uso doméstico, es muy reducido, en comparación con otros plásticos. Por ello el mayor aporte de estos productos proviene de la industria textil, automovilística, restauración, etc..
Reciclaje del polipropileno
Los métodos más utilizados para el reciclaje del polipropileno es la extrusión y la inyección, reciclaje mecánico, y es importante destacar que los materiales plásticos no se pueden someter a reciclaje de forma ilimitada, ya que la granza que se va obteniendo va siendo de menor calidad. Cuando la materia está ya muy deteriorada se optaría por la valorización energética.
Los usos que se le da al polipropileno una vez reciclado son muy variados, como por ejemplo:
  • Material de oficina
  • Maceteros y materiales para la jardinería
  • Bolsas
  • Productos de la industria automovilística
  • Tapicería: mediante hilado en fibras e hilos contínuos.
  • Mobiliario urbano
El sector automovilístico es el que tiene una mayor oportunidad con el reciclaje del polipropileno, ya que los automóviles están construidos con gran cantidad de este material y si se recuperaran esas piezas se podrían triturar y reciclarlas para obtener nuevos productos dentro del mismo sector. El mayor inconveniente para el reciclaje es la dificultad a la hora de separar el polipropileno de los demás materiales, por ello los talleres y desguaces deben hacer un mayor esfuerzo para conseguirlo.
Valorización energética
Aquellos materiales de polipropileno que están demasiado degradados, y no resultaría rentable su reciclaje, son los elegidos para someterse a valorización energética, mediante incineración, para aprovechar la energía que está contenida dentro de ellos y poder generar así energía eléctrica o térmica.
Datos de interés
A nivel europeo la situación del mercado del polipropileno (Datos de APME) es el siguiente:

Si se observa el gráfico se puede ver el crecimiento de la producción, ventas y mercado del polipropileno en europa, sobre todo del año 2001 al 2002, debido a que un aumento del mercado conlleva un aumento en la producción, y a su vez el mercado aumenta porque aumentan las ventas, es decir, existe total relación entre la oferta y demanda.
La industria del polipropileno en España en el año 2001 estaba estructurada de la siguiente manera:
Mirando la gráfica podemos observar que la industria que mayor importancia tiene en España, en cuanto a consumo de polipropileno, es el sector automovilísticos y el que menos consume es el de la fabricación de tapones para todo tipo de


Productos químicos
Los residuos de productos químicos deben gestionarse adecuadamente, los ciudadanos llevándolos a los Puntos Limpios y las empresas entregándolos a un gestor autorizado. (2005)
Como productos químicos entendemos las sustancias que por sus características químicas representen un peligro para la salud de las personas o el medio ambiente. Se incluyen productos fitosanitarios, medicamentos, desinfectantes, productos de limpieza…etc. La gestión de sus residuos es similar para todos ellos, exceptuando los medicamentos.
En casa: con cierta frecuencia se consumen productos químicos en los hogares, muchos de ellos se consideran residuos peligrosos como pueden ser los disolventes, pinturas, pegamentos, desinfectantes, barnices, productos de limpieza y restos de medicamentos. No solo los productos en sí son considerados peligrosos, sino que sus envases también lo son, y por lo tanto hay que gestionarlos adecuadamente.
Para realizar una correcta gestión de estos residuos peligrosos han de ser depositados en un Punto Limpio. Los medicamentos y sus envases pueden ser depositados o bien en el Punto Limpio o en unos contenedores específicos que se encuentran en las farmacias, los cuales cuentan con un sistema de gestión propio llamado SIGRE.
En la empresa: podemos encontrar residuos de productos químicos en cualquier etapa del proceso productivo, éstos pueden ser generados desde el período inicial o durante el mantenimiento de los equipos e infraestructuras, hasta su limpieza, por ejemplo pinturas, desinfectantes, disolventes…
Las empresas no están autorizadas a depositar éstos residuos peligrosos en los puntos limpios, para su gestión la empresa ha de estar dada de alta como productora de residuos peligrosos en la comunidad autónoma en la que ejerza su actividad y a continuación debe gestionar los residuos través de gestores autorizados. Para saber que residuos podríamos incluir en este apartado es necesario caracterizarlos y conocer su grado de peligrosidad o no, de acuerdo a la legislación vigente (RD 833/88). Luego se debe averiguar la categoría a la que pertenece dicho residuo.
Si nos encontramos frente a algún residuo de productos químicos catalogado como peligroso por la legislación, éste debe ser gestionado como tal por el productor del residuo, o mediante un gestor autorizado de residuos peligrosos.
El fin último del tratamiento de los residuos peligrosos es el de reducir, o anular la peligrosidad de éstos, además de facilitar su transporte, su almacenamiento, la recuperación de los recursos que aún puedan tener algún valor y por último su eliminación.
Existen varios tipos de tratamientos y la elección del método más adecuado depende de muchas variables, desde las económicas, hasta la disponibilidad de infraestructuras de tratamiento que estén próximas al punto de generación.
Los sistemas más comunes de tratamiento son:
  • Tratamiento Químico: proceso por el cual mediante transformación con calor o productos químicos recuperamos parte del residuo o reducimos la peligrosidad del mismo. (Neutralización, procesos redox…)
  • Tratamiento físico:proceso por el cual mediante la acción de fuerzas físicas conseguimos la separación en fracciones del residuo. (Separación mecánica, ósmosis, luz…)
  • Tratamiento físico-químico: son los tratamientos que combinan los dos anteriores.
  • Tratamiento biológico: proceso por el cual se degrada la materia orgánica presente en el residuo mediante la acción de microorganismos.
  • Tratamiento térmico: proceso en el que, al someter al residuo a elevadas temperaturas, generalmente en un medio oxidante, eliminamos los componentes peligrosos, además de reducir el volumen y, algunas veces obtener energía del proceso. (Valorización energética)
  • Vertedero: son depósitos de seguridad con unas características determinadas para poder almacenar sin riesgo los residuos peligrosos.
  • Coincineración: los residuos peligrosos también pueden ser tratados por coincineración en plantas de tratamiento industriales, generalmente en cementeras (utilizados como combustible).

Purines
El exceso de concentración porcina en diferentes puntos del país está provocando un gran problema medioambiental por los purines o excrementos. (2005)
Uno de los productos alimenticios más consumidos por la sociedad española es la carne de cerdo y todos sus derivados. Todas las partes del cuerpo del cerdo se aprovechan a excepción de los purines o excrementos porcinos los cuales pueden ser utilizados para la generación de energía. El exceso de concentración porcina en diferentes puntos del país está provocando un gran problema medioambiental y de difícil solución, por este residuo.
Se generan diariamente en España entre 94 y 188 millones de litros de purín de cerdo al día, lo que corresponde a una media de producción de entre 4 y 8 litros/día/animal, y del cual sólo se gestiona un pequeño porcentaje.

El contenido de los purines varía en función del agua, del clima, del pienso y del lugar de producción, pero los principales elementos que los componen son: materia orgánica, nitrógeno, fósforo, potasio y cobre, procedentes de la mezcla de los excrementos sólidos y líquidos del ganado, las aguas residuales y los restos de comida de los cerdos.
La problemática de los purines se acentuó en España debido a la ganadería intensiva de algunas regiones, que empezaron a contar con explotaciones cada vez más grandes y con cada vez menor terreno donde aplicar el residuo, ya que tradicionalmente se han utilizado los purines como abono para fertilizar los campos.

La riqueza de la materia orgánica y los demás elementos fertilizantes tiene un elevado valor en la agricultura por el ahorro de abonos químicos. Sin embargo, si los purines llegan a las masas de aguas, el efecto inmediato que se produce es una pérdida de oxígeno disuelto y tiene inicio un proceso de eutrofización, provocando la contaminación de las mismas.
Cuando se utilizan los purines sin compostar sobre los terrenos se produce un incremento de nitrógeno en el suelo, que al esparcirse en el campo sin una transformación previa, sufre un proceso de mineralización muy lento. Por eso, tan solo una parte podrá ser utilizada de manera inmediata, y el resto no podrá ser empleado hasta pasado bastante tiempo, pudiendo llegar a superar un año.
Además de provocar la nitrificación en el suelo, los residuos que se encuentran en condiciones anaerobias incontroladas, producen unos gases que son responsables de malos olores y que pueden llegar a ser peligrosos. Los gases más importantes son el Sulfuro de Hidrógeno y el Amoníaco, que afectan a los tejidos húmedos y a las vías respiratorias.
Considerando que el purín es cien veces más contaminante que las aguas residuales urbanas, se hizo presente la preocupación por la correcta gestión de estos residuos, así como la búsqueda de nuevas alternativas para su reutilización y valorización.

Las alternativas viables existentes para el tratamiento y reducción de los purines, se basan en sistemas combinados o no de balsas de almacenamiento, separación mecánica y/o física, tratamientos aerobios, digestores anaerobios (algunos con obtención de biogás), transferencia iónica, aireación, nitrificación-desnitrificación, compostaje , así como las plantas de secado térmico y cogeneración.

En los casos en los cuales el proceso de tratamiento incorpora procesos térmicos, el sistema se puede optimizar energéticamente mediante sistemas eficientes de generación combinada térmica y eléctrica.

La actual legislación y los controles cada vez más rígidos obligan a los ganaderos, a la Administración y a las casas comerciales a dar una solución al problema de estos residuos, en los que se incluyen la disminución de 0los olores, problemas de almacenamiento, contaminación de cauces, aguas freáticas y suelos. Por otro lado, se intenta fomentar el aprovechamiento de la carga orgánica y fertilizante que posee el purín, utilizándolo como abono en la agricultura o acondicionándolo para su posterior depuración, con la posibilidad de reutilizar el agua que lo compone, ya que ésta es un bien cada vez más escaso.
La Administración Pública defiende la instalación de plantas de tratamiento de purines como la solución más efectiva al problema, primando la obtención de energía eléctrica. En cambio, el sector ganadero, que es el principal afectado por el problema, pone en entredicho la efectividad de esta medida al considerar muy elevado su coste y cuestiona el cumplimiento de las leyes pertinentes.

Régimen jurídico de los purines
Según el principio “Quien contamina paga”, recogido por la normativa europea, los ganaderos son los responsables de sus cerdos y los residuos que éstos generan. (2005)
La solución que se ha utilizado tradicionalmente y ya no es factible por la ganadería extensiva, ha sido la de aplicar el purín en la agricultura como abono y fertilizante en áreas próximas a las granjas.
Uno de los problemas es el exceso de volumen que generan las granjas y la alta concentración de nitrógeno, lo que requiere complejos y costosos procesos de descontaminación de los suelos. Por otro lado tenemos la ausencia de reglamentación específica, como la de delimitar las zonas cuyos suelos no pueden aceptar más vertidos de purín sin provocar riesgos de contaminación. La falta de normativa específica impide que pueda obligarse a tratar de forma adecuada los purines a quienes los generen.
Aún así la Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino, manifiesta su voluntad de colaboración, mientras el tratamiento de los purines sea económicamente viable para el ganadero.
El marco normativo referente a los purines queda definido en la actualidad por la siguiente legislación:
  • Ley 10/98 de 21 de abril de residuos Esta ley establece que “será de aplicación supletoria a las materias que se enuncian a continuación en aquellos aspectos regulados expresamente en su normativa específica”: “Los residuos producidos en las explotaciones agrícolas y ganaderas consistentes en materias fecales y otras sustancias naturales y no peligrosas, cuando se utilicen en el marco de las explotaciones agrarias, en lo regulado en el Real Decreto 261/1996, de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias y en la normativa que apruebe el Gobierno en virtud de lo establecido en la disposición adicional quinta”
  • Real Decreto 261/1996, de 16 de febrero, sobre protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias. Esta norma tiene por objeto establecer las medidas necesarias para prevenir y corregir la contaminación de las aguas, continentales y litorales, causada por los nitratos de origen agrario
  • Real Decreto 324/2000, de 3 de marzo, por el que se establecen normas básicas de ordenación de las explotaciones porcinas. Este Real Decreto establece las normas básicas por las que se regula la aplicación de medidas de ordenación sanitaria y zootécnica de las explotaciones porcinas, incluidas entre ellas la capacidad máxima productiva, las condiciones mínimas de ubicación, infraestructura zootécnica, sanitaria y los equipamientos, que permitan que la actividad ganadera en el sector porcino pueda desarrollarse de forma eficaz y adecuada, conforme a la normativa vigente en materia de higiene, sanidad animal, bienestar de los animales y medio ambiente.
  • Ley 54/97 del Sector Eléctrico y Real Decreto 2818/98 del Régimen Especial Esta ley se refiere a la actividad ganadera cuando dispone que “tendrá consideración de producción en régimen especial la producción de energía eléctrica desde instalaciones de tratamiento y reducción de residuos de los sectores agrícola, ganadero y de servicios, con una potencia instalada inferior a 25 MW, cuando supongan un alto rendimiento energético”. Esta normativa establece un sistema de incentivos, para el tratamiento y reducción de los purines, mediante el ofrecimiento de una prima para la producción de energía eléctrica en régimen especial, debiendo internalizar los beneficios medioambientales obtenidos. La Ley 54/97 establece los criterios que deben verificarse en estas instalaciones para acogerse al régimen de incentivos, que se refieren específicamente a los siguientes puntos:
    • Debe conseguir unos determinados valores de eficiencia y ahorro energéticos, descritos a través del RD 2818/98.
    • Debe contribuir de una forma efectiva a la mejora del medioambiente.
    • Las inversiones deben tener una tasa de rentabilidad económica razonable respecto al coste del dinero en el mercado.

  • Directiva 91/676/CE relativa a la protección de las aguas contra la contaminación producida por nitratos utilizados en la agricultura. Los problemas con los purines es compartido por los países de gran relevancia porcina en Europa, como lo son Holanda, Dinamarca, Alemania, y nuestro vecino Portugal, lo que dio lugar a la aprobación de esta Directiva. Esta normativa establece un nivel máximo de vertido de nitrógeno al suelo de 170 Kg por Ha y año. En determinadas zonas españolas el valor supera los 500 Kg/Ha. La citada Directiva es recogida en la legislación española por el Real Decreto 261/1996 sobre la protección de las aguas contra la contaminación producida por los nitratos procedentes de fuentes agrarias.
    En este RD se establece que ”la cantidad de estiércol aplicado anualmente no puede sobrepasar los 170 Kg de nitrógeno por hectárea en las “zonas vulnerables” o los 210 Kg/Ha en el resto”.
    Según esta normativa, los purines que no se adapten a estas especificaciones y no puedan destinarse a la agricultura pasan automáticamente a ser un residuo, que deberá ser sometido a los procedimientos y los criterios de gestión establecidos en las normativas españolas y europe

Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos
La generación de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, debido a los avances tecnológicos y a sus ciclos de vida más cortos, crece actualmente tres veces más rápido que la de los Residuos Sólidos Urbanos. (2005)
En décadas pasadas, el elevado precio de los aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) hacía de ellos artículos de lujo poco accesibles para los ciudadanos, por lo que el impacto de sus residuos (RAEE) era poco importante. En la actualidad, los avances tecnológicos hacen posibles precios más accesibles, de manera que en casi todos los hogares podemos encontrar, al menos, un aparato eléctrico de alguna de las líneas en que se clasifican:
  • Línea Blanca: Frigoríficos, lavadoras, lavavajillas, hornos y cocinas
  • Línea Gris: Equipos informáticos (teclados, CPUs, ratones...) y teléfonos móviles
  • Línea Marrón: Televisores, equipos de música, vídeos
Esta situación ha provocado que los RAEE crezcan ahora tres veces más rápido que los Residuos Sólidos Urbanos (RSU), de manera que en Europa el 4% de la basura generada la forman los residuos eléctricos y electrónicos. En España se generan entre 100.000 y 160.000 toneladas de basura electrónica doméstica, que alcanzan las 200.000 toneladas si añadimos los residuos del sector de la electrónica, la industria y los establecimientos comerciales.
Además de los problemas ambientales derivados de la cantidad en la que se generan, en la composición de los RAEE encontramos compuestos peligrosos que deben ser tratados de forma adecuada. Por ejemplo, la mayoría de los residuos de la línea blanca contienen cadmio, plomo, mercurio y cromo; mientras que en monitores, televisiones y placas base de ordenador encontramos bario, berilio y compuestos bromados.
Actualmente, la recogida de estos residuos depende de las Autoridades Locales o de las empresas que los generen. Los RAEE procedentes de los domicilios se recogen fundamentalmente a través de los Puntos Limpios, mientras que los procedentes de empresas deben ser entregados a empresas autorizadas para su gestión.
También se han desarrollado campañas específicas de recogida de determinados residuos promovidas por asociaciones de fabricantes y distribuidores o empresas privadas. Por otro lado, ya se están desarrollando alternativas para la reutilización de estos aparatos, especialmente ordenadores y sus accesorios, ya que algunas asociaciones y ONG’s los recogen y reparan para su posterior uso.
En cuanto al tratamiento de estos residuos, algunos residuos clasificados como peligrosos, deben seguir un proceso previo de descontaminación previo y el resto de los aparatos son desmontados y separados por componentes. Posteriormente cada material es reciclado por separado (plásticos, metales, vidrio) y los residuos peligrosos son tratados de acuerdo a su naturaleza para recuperar la mayor cantidad posible de materias primas e inertizar aquellos no valorizables.


Residuos de construcción y demolición
Poco a poco se va expandiendo el interés por utilizar residuos de construcción y demolición en las nuevas edificaciones, aliviándose así el problema ambiental que origina la eliminación de los mismos. (2005)
Los Residuos de Construcción y Demolición (en adelante RCD), también llamados residuos inertes y conocidos habitualmente como escombros, son aquellos que se generan en las actividades propias de construcción, remodelación, rehabilitación, reforma, demolición y mantenimiento de edificios o infraestructuras en general.
La composición de los RCD varía según se trate de nueva construcción, reforma o demolición. También va a depender de la actividad para la que se ha diseñado el edificio, así como la zona donde se haya realizado la obra y la edad de la misma, ya que los materiales una vez utilizados van sufriendo variaciones importantes en el tiempo.
Se tratan de residuos constituidos básicamente por tierras y áridos mezclados, piedras, restos de hormigón, ladrillos, cristales, restos de pavimentos asfálticos, materiales refractarios, plásticos, yesos y maderas.
La generación de los RCD ha aumentado como consecuencia del crecimiento urbanístico. Hasta hace poco tiempo el destino de estos residuos era el vertedero, lo que provocó la saturación de los mismos con unos materiales susceptibles de ser recuperados y reciclados.
La mala gestión de estos residuos crea un grave problema a nuestro entorno, agravándose cada año. El abandono indiscriminado de éstos en lugares conocidos como “escombreras”, que son en realidad vertederos ilegales, ha creado fuertes impactos sobre el medio. Además del deterioro ambiental y paisajístico causado, también hay que tener en cuenta que se está perdiendo una suma importante de materiales que podrían ser recuperados y reutilizados, ya que muchos de estos residuos tienen un valor económico considerable.
En las últimas décadas la generación de los RCD ha sufrido un importante incremento, lo que dio lugar a que las distintas Administraciones Públicas comenzaran a regular la gestión de este tipo de residuos. El Plan Nacional de Residuos de Construcción y Demolición, establece una serie de actuaciones que deben llevarse a cabo durante el periodo 2001-2006, con el objetivo de controlar y reducir la generación de estos residuos, así como fomentar su correcta gestión.
Actualmente se encuentra en vigor en la Comunidad de Madrid un Plan Autonómico de Gestión Integrada de los RCD para el período de 2002-2011. Dicho Plan fomenta la prevención en la producción de estos residuos, su reutilización y reciclaje, así como el desarrollo del mercado de productos obtenidos a partir de estos desechos. El Plan autonómico establece objetivos similares a los del Plan Nacional y define un modelo territorial dotado de las infraestructuras necesarias para gestionar adecuadamente los RCD en la Comunidad.
Para el tratamiento de estos residuos, el Plan establece que primeramente los RCD deberán ser recogidos y transportados a las estaciones de transferencia o directamente a las instalaciones de clasificación y tratamiento, según la distancia en que se encuentre el municipio de dichas instalaciones.
A continuación, deberán ser llevados a las plantas de clasificación, donde serán separados en distintas fracciones. La parte no valorizable irá a depósito controlado de residuos urbanos, los residuos peligrosos deberán ser entregados a un gestor autorizado y la parte susceptible de ser valorizada deberá ser transportada a la planta de reciclaje.
Las fracciones de escombros provenientes de la planta de clasificación deberán ser trasladadas a la planta de reciclaje, donde serán sometidas a procesos de machaqueo mecánico por impacto, lo que reducirá el tamaño de los RCD y además, se procederá a la eliminación de impurezas. A través de ese proceso se podrá obtener un producto final apto para la venta como áridos reciclados, que pueden ser utilizados para relleno de zanjas, bases y sub-bases, y como relleno para la construcción de firmes de carreteras.
Estos procesos de reciclaje también pueden ser llevados a cabo en plantas móviles a pie de obra, lo que permite la fabricación de áridos con las características propias necesarias in situ, según la aplicación a la que va a ser destinado.
Actualmente la Comunidad de Madrid cuenta con tres depósitos controlados para el vertido de los RCD, situados en los municipios de Arganda del Rey, Madrid y San Sebastián de los Reyes. Además, dispone de una instalación autorizada para el reciclaje de RCD, que está ubicada en el término municipal de Madrid y de un complejo ambiental en Navalcarnero, inaugurado en septiembre de 2004, que está integrado por una planta de tratamiento y un depósito controlado para la eliminación del rechazo de la planta.
El reciclaje de los RCD supone un beneficio ambiental importante, ya que se traduce en un ahorro en la extracción de recursos naturales y en la disminución de residuos depositados en vertedero.

La recuperación de los residuos de construcción y demolición
Basándose en la problemática generada por la producción de los RCD, el Plan Nacional da prioridad al reciclaje y reutilización de estos residuos. (2005)
Los Residuos de Construcción y Demolición, en adelante RCD, también conocidos como residuos inertes o escombros, son aquellos constituidos básicamente por tierras y áridos mezclados, piedras, restos de hormigón, ladrillos, cristales, restos de pavimentos asfálticos, materiales refractarios, plásticos, yesos, maderas y, en general, todos los desechos generados en las actividades propias de construcción, remodelación, rehabilitación, reforma, demolición y mantenimiento de edificios o infraestructuras en general.
El Plan Nacional de RCD (2001-2006) estima que los españoles generan por habitante y año entre 450 kg y 1.000 kg de estos residuos. Este rango se debe a los escasos datos disponibles y a las diferencias existentes en las cifras de generación por Comunidades Autónomas. Considerando estas tasas de generación, se prevé que en el año 2006 la cifra de RCD producida anualmente en España podría estar comprendida entre 19 y 42 millones de toneladas.
Hasta hace muy poco tiempo estos residuos se destinaban, casi en su totalidad, al depósito en vertedero, dadas las favorables condiciones de precio que proporcionaban unos costes de vertido que hacían que no fuera competitiva ninguna otra operación ambientalmente más correcta.
La incorrecta gestión de los RCD hizo que se extendieran por todo el territorio español un número importante de vertederos ilegales, responsables del grave impacto ambiental causado a lo largo de los años.
Además del impacto de carácter paisajístico, el depósito de estos residuos en terrenos no condicionados especialmente para este fin puede traer como consecuencia la contaminación del suelo, o incluso de las aguas subterráneas, ya que algunos de los residuos procedentes de la construcción y demolición no clasificados pueden contener residuos peligrosos, como amianto, fibras minerales, disolventes, pinturas, resinas, CFCs de conductos de refrigeración, PCBs de transformadores, compuestos halogenados para protección del fuego, luminarias de mercurio, etc.
Asimismo, el consumo excesivo de recursos naturales para la construcción sumado al impacto ambiental que su continua extracción provoca, así como el elevado coste de gestión de los vertederos controlados han hecho necesario el reciclaje de los materiales incluidos en estos residuos.
Los datos y características de los residuos pueden variar dependiendo de la zona de estudio de que se trate, ya que la producción por habitante de este tipo de residuo está directamente relacionada con la densidad de población de la zona, el porcentaje de población urbana y el nivel de vida de la misma. La composición de los RCD también varía mucho según su origen, ya que puede tratarse de nueva construcción, reforma o demolición. Asimismo depende de la actividad para la que se ha diseñado el edificio, de la zona donde se haya realizado la obra y la edad de la misma, ya que los materiales utilizados sufren variaciones importantes en el tiempo.
Con la entrada en vigor de la Ley 10/98, de Residuos, se establecieron los principios de que hay que Prevenir la generación de cualquier tipo de residuo en la medida de lo posible, Reutilizar lo que se pueda, Reciclar lo que no se pueda reutilizar, y Valorizar energéticamente todo lo que no se pueda reutilizar o reciclar, teniendo como última opción el depósito final en vertedero. Este principio de orden general puede ser matizado en razón de los condicionantes tecnológicos y económicos que se den en cada caso.
Para avanzar hacia la meta de lograr unos materiales reciclados a precio competitivo con los de origen natural, debe establecerse la selección en origen de los RCD y se debería considerar, incluso, la adopción de posibles medidas para promover técnicas de demolición controlada que permitan mejorar el aprovechamiento de los RCD resultantes.

Régimen jurídico

En las últimas décadas la generación de los RCD ha sufrido un importante incremento, lo que dio lugar a que las distintas Administraciones Públicas comenzaran a regular la gestión de este tipo de residuos. Así, se elaboró un Plan Nacional de Residuos de Construcción y Demolición, que estableció una serie de actuaciones a ser llevadas a cabo durante el periodo de 2001-2006, con el objetivo de controlar y reducir la generación de estos residuos, así como fomentar su correcta gestión.
Basándose en la problemática generada por la producción de los RCD, el Plan Nacional da prioridad al reciclaje y reutilización de estos residuos y fija para el año 2006 entre otros objetivos:
    -
  • La disminución en un 10% del flujo de estos residuos. -
  • La recogida controlada y correcta gestión ambiental del 90% los RCD. -
  • El reciclaje o reutilización del 60% de los RCD generados.
El referente legal y marco que regula la gestión de los RCD es la Ley 10/98, de 21 de abril, de Residuos. Considera como residuos urbanos a los procedentes de obras menores de construcción y reparación domiciliaria, asignando las competencias en la gestión a las corporaciones locales. Por otro lado, los RCD que no sean procedentes de obras menores, es decir, que no son considerados urbanos, la competencia de su gestión recae en sus poseedores, que están obligados a gestionarlos por sí mismos o a entregarlos a un gestor de residuos para su valorización o eliminación.
Otra norma relacionada con el tema es el Real Decreto 1481/2001, de 27 de diciembre, por el que se regula la eliminación de residuos mediante depósito en vertedero. Esta norma traspone al ordenamiento jurídico español la Directiva 1999/31/CE, de 26 de abril de 1999, relativa al vertido de residuos y establece el marco jurídico y técnico que regula las actividades de eliminación de residuos mediante su depósito en vertederos.
Por otro lado, hay que tener en cuenta la Orden MAM/304/2002, de 8 de febrero, por la que se publican las operaciones de valorización y eliminación de residuos y la lista europea de residuos. A través de esta orden se publica la Lista Europea de Residuos (LER), aprobada por la Decisión 2000/532/CE, de la Comisión, del 3 de mayo, que ha sido modificada por varias decisiones de la Comisión en el año 2001. Esta lista agrupa los distintos tipos de residuos y los codifica según el grupo a que pertenezcan, incluyendo los residuos peligrosos.
Los RCD están catalogados en el grupo de número 17 de la LER, incluyendo residuos como hormigón, ladrillos, tejas, materiales cerámicos, materiales de aislamiento, etc., además de algunos materiales peligrosos como alquitrán de hulla, mezclas bituminosas que contienen alquitrán de hulla, cables que contengan hidrocarburos, etc.

¿Cómo se reciclan los RCD?

Considerando que no todas las plantas de reciclaje de RCD utilizan el mismo proceso de tratamiento, a continuación describiremos un ejemplo del proceso de reciclaje a que se deberán someter los RCD.
En primer lugar, los RCD deberán ser recogidos y transportados a las instalaciones de clasificación y tratamiento, donde serán separados según su volumen y granulometría. Posteriormente, a través de maquinaria móvil y estriado manual, se separan materiales como metales, maderas, papel y otros no aptos. A continuación, los residuos pasan por una cribadora donde es eliminada su parte más fina, como arenas y arcillas, antes de pasar por una máquina trituradora donde se obtiene el producto final reciclado.
Los materiales no aptos, también llamados de impurezas dentro del proceso de reciclaje, deberán ser clasificados, separándose los residuos peligrosos, la parte susceptible de valorización y la parte no valorizable. Los residuos peligrosos como los amiantos, disolventes, fibras minerales, etc. deberán ser entregados a un gestor autorizado. La parte susceptible de valorización como los metales, maderas, etc. deberá ser transportada a una planta de reciclaje. Por último, la parte no valorizable, que no puede ser reaprovechada de ninguna forma, deberá ir a depósito controlado.
Este proceso de reciclaje también puede ser llevado a cabo en plantas móviles a pie de obra, lo que permite la fabricación de áridos con las características propias necesarias in situ, según la aplicación a la que va a ser destinado.
A través del reciclaje de los RCD se obtienen nuevos áridos que pueden ser utilizados como rellenos de canteras, gravas para jardines, bases y sub-bases para carreteras, etc.
Además, si se consigue lograr una separación exhaustiva de estos residuos, se puede utilizar el material obtenido en otras aplicaciones, tales como en la fabricación de ladrillos, elementos cerámicos, materiales de hormigón, aislamientos de fibras naturales, etc.

La gestión de los RCD en la Comunidad de Madrid

Al margen de la legislación básica del Estado, la Comunidad de Madrid cuenta con su propia ley de residuos, la Ley 5/2003, de 20 de marzo, que viene a establecer el régimen jurídico de la producción y gestión de los residuos en ésta comunidad. Esta ley define los RCD como residuos de naturaleza fundamentalmente inerte generados en obras de excavación, nueva construcción, reparación, remodelación, rehabilitación y demolición, incluidos los de obra menor y reparación domiciliaria.
Actualmente se encuentra en vigor en la Comunidad de Madrid un Plan Autonómico de Gestión Integrada de los RCD para el período de 2002-2011. Dicho Plan fomenta la prevención en la producción de estos residuos, su reutilización y reciclaje, así como el desarrollo del mercado de productos obtenidos a partir de estos desechos. El Plan Autonómico establece objetivos similares a los del Plan Nacional y define un modelo territorial dotado de las infraestructuras necesarias para gestionar adecuadamente los RCD en la Comunidad.
El modelo de gestión establecido por este Plan incluye una red de instalaciones, que deberá contar con estaciones de transferencia, plantas de clasificación, plantas de reciclaje y depósitos controlados. Además, divide el territorio de la Comunidad de Madrid en Unidades Técnicas de Gestión (UTG) y propone que en cada una de estas UTG se ponga en marcha la instalación de las infraestructuras necesarias para la gestión integral de los RCD.
Hasta el año 2004, la Comunidad de Madrid contaba con tres depósitos controlados para el vertido de los RCD, situados en los municipios de Arganda del Rey, Madrid y San Sebastián de los Reyes. Además, disponía de una instalación autorizada para el reciclaje de RCD, ubicada en el término municipal de Madrid. Recientemente, en septiembre de 2004, ha sido inaugurado un complejo ambiental de RCD en Navalcarnero, que está integrado por una planta de tratamiento y un depósito controlado para la eliminación del rechazo de la planta.
El complejo ambiental de Navalcarnero es pionero como infraestructura pública de recuperación y reciclaje de RCD de la Comunidad de Madrid. Su planta de tratamiento tiene capacidad para recibir 400.000 toneladas anuales de residuos y su depósito controlado de 200.000 m² de superficie tiene capacidad para 2,5 millones de metros cúbicos de residuos y una vida útil aproximada de 30 años.
El complejo dispone de dos líneas que permiten el tratamiento diferenciado de los RCD en función del grado de impurezas que contengan, con una capacidad de tratamiento cada una de 100 toneladas/hora y con posibilidad de recuperación entre el 75% y 85%.
Ha sido puesto en marcha por Gedesma, empresa pública de la Comunidad de Madrid y ha supuesto una inversión de 8,5 millones de euros, de los cuales un 80% ha sido cofinanciado con los Fondos de Cohesión de la Unión Europea.


Residuos sanitarios
Los residuos sanitarios son aquellos que son generados por o en los centros sanitarios, incluidos los envases, y los residuos de envases que los contengan o los hayan contenido. (2005)
Tradicionalmente, la prioridad de las instituciones sanitarias ha sido la atención al paciente, por lo que durante mucho tiempo se ha restado importancia a los problemas ambientales generados por este servicio, creando en algunos casos un círculo vicioso de enfermedades derivadas del manejo inadecuado de los residuos.
Puesto que en los centros hospitalarios se ofrece una gran diversidad de servicios, la tipología de los residuos generados es igualmente muy variada. Por ello la solución de este problema no es tan sencilla como puede parecer a primera vista, sería fácil adoptar una actitud extrema y gestionar todos los residuos generados en los centros de salud como residuos infecciosos o peligrosos. Pero esta medida además de ser innecesaria supondría un encarecimiento muy importante de la gestión medioambiental del centro ya que el tratamiento de los residuos clasificados como peligrosos es mucho más gravoso que el que siguen los residuos no peligrosos. Por ello, y para facilitar la gestión y manipulación de estos desperdicios es necesario llevar a cabo un estudio completo que permita la correcta definición y clasificación en diferentes grupos de residuos, lo que determinará el tratamiento final.
Así, se entiende por residuos sanitarios los generados por o en centros sanitarios (hospitales, centros de salud, clínicas...), incluidos los envases, y los residuos de envases que los contengan o los hayan contenido. Por otro lado, los residuos biosanitarios son los residuos sanitarios específicos de la actividad sanitaria propiamente dicha, potencialmente contaminados con substancias biológicas al haber estado en contacto con pacientes o líquidos biológicos. De esta manera, en el Decreto 83/99 de la Comunidad de Madrid, se establece una clasificación de los residuos generados en centros de atención sanitaria dividiéndolos en VII clases, al tiempo que establece el tipo de tratamiento que deben seguir.
La gestión de estos residuos depende directamente del centro sanitario donde se generen, aunque éstos suelen contratar empresas autorizadas para la recogida y tratamiento de los residuos considerados especiales (clases II, V y VI). Por lo general estas mismas empresas suelen ofrecer dentro de sus servicios el diseño de un sistema de gestión personalizado en el que se estudia entre otros parámetros el número de contenedores necesarios, su ubicación óptima y la frecuencia de recogida más adecuada. Dentro de estos planes de gestión también es frecuente que se incluyan cursos de formación y concienciación para los empleados, de manera que se asegure la manipulación segura, así como la correcta separación y clasificación de los residuos.
El tratamiento que reciben estos residuos varía según su clasificación (biosanitarios, citotóxicos, químicos, restos humanos), aunque por lo general se centra en la inertización o desinfección para ser posteriormente incinerados o depositados en vertederos autorizados.

Clasificación de Residuos Sanitarios
La clasificación de los residuos sanitarios, en siete clases, se hace atendiendo a los componentes que los forman y a las características de los mismos. (2005)

Residuos de Clase I o II:

Dentro de la primera clase se incluyen los residuos generales que se producen como consecuencia de las actividades cotidianas de los centros de salud: papel, cartón, comida, vidrio, mobiliario, restos de jardinería. No son considerados biosanitarios, pues pueden proceder de actividades llevadas a cabo en el hospital y que no estén en relación directa con pacientes (recepción, oficinas, cafetería...)
La clase II engloba todos los residuos biosanitarios que no se pueden clasificar en las otras clases. Son residuos biosanitarios por que sí se generan por el contacto directo de pacientes pero se consideran asimilables a urbanos por no haber estado en contacto con líquidos biológicos o pacientes infecciosos. Dentro de esta clase nos encontramos con residuos muy diversos como guantes de análisis, vendas, viales, ampollas, mascarillas, pañales...
Tanto los residuos de la Clase I como los de la Clase II son inocuos, no revisten ninguna peligrosidad, por lo que pueden ser almacenados, recogidos y tratados de la misma manera que se gestionan los residuos urbanos y mediante los mismos servicios, que suelen depender de los propios Ayuntamientos.
Así los residuos de Clase I pueden clasificarse para su posterior reciclado de la misma manera que se hace en nuestros domicilios, separando vidrio, papel-cartón, envases y materia orgánica. Los pertenecientes a la Clase II, sin embargo suelen ser depositados directamente en vertedero.

Residuos de Clase III

En esta Clase se incluyen todos los residuos biosanitarios no asimilables a urbanos, es decir aquellos que se consideran infecciosos, han estado en contacto con líquidos biológicos o presentan alguna de las siguientes características:
  • Han estado en contacto con fluidos de los pacientes, como las placas, tubos de cultivo de sangre, bolsas de sangre desechadas...
  • Son pequeños restos anatómicos que no entren en la ley de policía mortuoria. Su consideración de residuos especial se debe más que a su potencial peligrosidad, al posible impacto que tendría su hallazgo en un vertedero.
  • Son objetos punzantes o cortantes, aunque procedan de enfermos no infecciosos. En este caso se trata de residuos que además deben ser recogidos en contenedores especiales y rígidos.
  • Son animales de laboratorio o sus restos.
Todos estos residuos están catalogados como peligrosos por lo que deben seguir procesos de gestión especiales, dependiendo del tipo de residuo del que se trate. Para llevar a cabo esta gestión existen una serie de empresas autorizadas por la Consejería de Medio Ambiente de la cada Comunidad autónoma. Estas empresas suelen elaborar un plan de gestión específico para los residuos generados en cada hospital o centro que les contrate, adaptándolo a cada situación.
La cuestión de los contenedores es especialmente importante en esta gestión ya que deben cumplir una serie de especificaciones técnicas que aseguren las máximas condiciones de seguridad. Puesto que la separación de estos residuos se lleva a cabo por el propio personal sanitario es muy importante que esté informado del sistema de gestión de residuos que se lleva a cabo en su centro. Por ello es habitual que las propias empresas gestoras desarrollen dentro del plan de gestión específico cursos de formación y concienciación entre los empleados del centro, asegurándose así de que conocen las diferencias entre contenedores y concienciándolos para su correcto uso.
De esta manera no solo se aumenta la seguridad del propio personal, si no que se disminuyen los costes de gestión, puesto que los residuos de clase III son los más caros de gestionar y en total, si se separan correctamente suponen menos del 10% de todos los residuos generados en hospitales.
Esto residuos se recogen en contenedores homologados, de un solo uso y con cierre hermético, lo que facilita y hace más seguro su manejo y transporte. Deben ser impermeables a líquidos y suelen estar asociados a un color determinado que facilita la identificación. Sin embargo los códigos de color dependen de la empresa gestora, lo que complica el proceso en caso de que exista un cambio en la gestión.
Cada contenedor debe estar correctamente identificado con una etiqueta en la que se refleje el centro donde se han generado los residuos, la empresa encargada de su gestión y el tipo de residuo que contiene, así como los pictogramas que establezca la ley para el residuo. En el caso de los residuos de la Clase III el pictograma consiste en tres medias lunas sobre un círculo, acompañado de la palabra ‘Biopeligroso’.
Una vez separados del resto de los desechos estos residuos son trasladados a plantas de tratamiento especiales donde se procesan para anular su peligrosidad. Este tratamiento consiste generalmente en la esterilización de los residuos mediante diferentes técnicas entre las que se incluyen la incineración, el tratamiento con microondas, la pirólisis, y la esterilización mediante vapor y presión. Una vez esterilizados los residuos, su manejo ya no reviste ningún problema por lo que son triturados y enviados a vertedero.

Residuos de Clase IV

Dentro de este apartado se incluyen los cadáveres y restos humanos de entidad suficiente para ser reconocidos como tales. La gestión de estos residuos no depende directamente del hospital o centro sanitario, ya que es desarrollada por una división especial de la Policía Mortuoria.

Residuos de Clase V

Son los residuos químicos que se generan en los laboratorios y otros departamentos del hospital. Están caracterizados como residuos peligrosos por la legislación vigente y deben ser gestionados por empresas autorizadas para ello. Estos residuos suelen ser manipulados por personal especializado de los centros por lo que su separación y correcta gestión es más sencilla que en otros casos.

Residuos de Clase VI

En este grupo se encuentran los productos denominados citotóxicos, compuestos tóxicos utilizados generalmente para el tratamiento de enfermedades muy concretas como el cáncer. Estos residuos también necesitan una gestión especializada que asegure su correcta separación, envasado y tratamiento. Por lo general se generan en muy pocas cantidades, pero cualquier material que entre en contacto con ellos pasa a considerarse residuo de Clase VI, por lo que la mayoría de lo que se recoge (en volumen) en estos contenedores son guantes, botes y cualquier material utilizado para la preparación del medicamento. Los contendedores de recogida presentan características muy similares a los de los residuos de Clase III, aunque presentan un código de color diferente que permita su diferenciación.
También la codificación por pictogramas difiere de la encontrada en los contenedores anteriores, ya que en este caso consiste en una letra C mayúscula en color blanco, dentro de un triángulo equilátero de color rojo, incluido en un rectángulo de color negro. El texto asociado es el de Citotóxico, escrito en color blanco dentro del rectángulo negro.
Estos residuos se suelen gestionar por las mismas empresas que gestionan los residuos de la Clase III, pero su gestión es totalmente diferente, ya que no son infecciosos y su peligrosidad se debe a su toxicidad. El tratamiento normalmente consiste en la neutralización del componente activo y la incineración de la mezcla resultante.

Residuos de Clase VII

En esta última clase se engloban los residuos radioactivos generados en los centros sanitarios y hospitales. Su producción se deriva fundamentalmente de los laboratorios y de algunas prácticas quirúrgicas especiales, que generan residuos radioactivos de baja y media intensidad. Su gestión depende de la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos, S.A. ENRESA, que establece las características de la separación, almacenamiento y recogida.
Textiles
El reciclaje de los residuos textiles evita que éstos se acumulen en los vertederos, además de darles un nuevo aprovechamiento a sus materiales. (2005)
Se calcula que el consumo anual de textil por persona en países del primer mundo es de entre 7 y 10 kg por lo que se pude calcular que los residuos de este material oscilan en las mismas proporciones, esto sin contar la cantidad de residuo de este tipo que genera la industria del sector textil y de confección. En el municipio de Madrid los residuos textiles representan aproximadamente el 2% en peso de los residuos urbanos generados.
Los residuos textiles de estas industrias pueden ser utilizados para la elaboración de nuevas materias primas. Para ello se necesita clasificar por tipos de fibras para posteriormente desmontar las piezas y volver a hilar. Los nuevos hilados pueden ser usados por el sector de la confección para la fabricación de piezas nuevas.
Las fibras recuperadas y recicladas también pueden ser utilizados en la fabricación de acolchados de muebles y colchones, rellenos aislantes, soportes para alfombras, filtros, etc.
El reciclaje de los residuos textiles evita que éstos se acumulen en los vertederos, además de dar continuidad al ciclo de vida del producto. Sin embargo, con las nuevas costumbres de consumo y moda la mejor opción para la ropa de la que nos deshacemos y que está en buen estado, es siempre la reutilización.
Esta ropa que muchas veces es tratada como basura, puede ser reutilizada, siempre y cuando haya separado selectivamente por los ciudadanos, por ello los que quieran deshacerse de ropa y otros textiles del hogar que estén en buen estado, pueden donarlos o bien depositarlos en los contenedores específicos de ropa usada que hay instalados en la vía pública o llevarlo a los Puntos Limpios de su municipio.
Muchas entidades sin ánimo de lucro se dedican a la recogida de ropa usada, que después de pasar por un proceso de manipulación, son entregadas a grupos necesitados ó comercializadas en mercadillos como ropa de segunda mano o vendidas como trapos de limpieza.
La actividad que llevan a cabo las organizaciones de recuperación y reciclaje de textiles proporciona ventajas tanto de carácter social como ambiental, además de la creación de puestos de trabajo para colectivos con dificultades para insertarse en la vida social y laboral.

Tóner
De los consumibles informáticos, son los cartuchos de tinta y tóner de las impresoras, fotocopiadoras y faxes, los generados con mayor frecuencia. Éstos pueden ser útiles tras un proceso de lavado y relleno. (2005)
De los residuos generados en las oficinas destacan entre otros los consumibles informáticos como cartuchos de tinta y tóner de impresoras, fotocopiadoras y faxes, y no debemos olvidar el creciente uso del ordenador en los hogares hace que este residuo también empiece a ser importante en este sector (49 % de los hogares españoles disponen de ordenador personal).
Para su correcta gestión existen empresas encargadas de la recogida y gestión de estos residuos, algunas de estas ponen a disposición contenedores donde ir depositando los cartuchos de tóner, y son recogidos de forma continua. Otros ponen a su disposición sobres donde mandarlos por correos sin coste alguno.
Los cartuchos de tóner y de inyección de tinta agotados, se transforman nuevamente en consumibles útiles tras un proceso de lavado y rellenado que permite obtener un producto con una calidad comparable a la del original pero con unos costes menores, siguiendo casi siempre los siguientes pasos:
  • Primero se hace una prueba inicial de impresión para comprobar que todos los elementos funcionan. En este punto se decide qué piezas deben cambiarse o si todo el cartucho debe desecharse
  • Se abre el cartucho y se separa la unidad de limpieza y el depósito.
  • Se retira el tambor y se limpia con un paño impregnado en óxido de cerio. Si está defectuoso se deposita en el contenedor especialmente habilitado para ello
  • Se retira el rodillo de carga y se limpia con jabón-
  • Se vacía el depósito de tóner residual que pudiera quedar y se aspira. Los restos de tóner se depositan en un recipiente específico.
  • Con un bastoncillo humedecido en alcohol isopropílico se limpian los contactos del rodillo de carga por donde circula la corriente eléctrica.
  • Se desmonta el rascador y se limpia con óxido de cerio
  • Se retira el rodillo magnético, se aspira y se limpia con papel.
  • Se llena el depósito con tóner.
  • Se coloca un precinto para evitar pérdidas de tóner.
  • Se instalan los engranajes y ejes.
  • Se pone la tapa y se ensambla la unidad de limpieza y el depósito.
  • Se realiza una prueba final de impresión.
  • Se introduce en una bolsa de plástico aluminizado y se sella térmicamente, con lo que queda totalmente embalado. Se coloca un protector y se introduce en una caja de cartón que también se sella con un precinto identificativo del tipo de cartucho que va en el interior de la caja.
El mercado de estos consumibles reciclados se encuentra en auge, y según datos de la Asociación Europea de Recicladores de Cartuchos del Tóner y de la Inyección de Tinta (ETIRA European Toner and Inkjet Remanufacturers Association) su crecimiento es mayor que el observado en el mercado de consumibles originales. Así, se estima que de los 44 millones de cartuchos de tóner vendidos en Europa cada año aproximadamente el 27% son reciclados, y se estima que esta cifra se incremente hasta el 40% en 2006.
De esta forma la reutilización de los cartuchos de impresión, supone un beneficio para el medio ambiente en la disminución de residuos a eliminar además de un beneficio en la disminución de costes para los consumidores.
Vidrio
El vidrio es un material 100 % reciclable, que no pierde sus propiedades ni sus características durante el proceso de reciclaje. (2005)
El vidrio es un material duro y frágil que lleva siendo utilizado por el hombre desde la época de los egipcios. Su gran versatilidad y su sencilla composición ha hecho de él uno de los materiales más usados para el envase y conservación de productos ya que es inerte al contacto con alimentos y fármacos en general, no se oxida, es impermeable a los gases y necesita menos aditivos para conservar los alimentos envasados. Además es ideal para ser reutilizado, ya que puede ser lavado y esterilizado a muy altas temperaturas y no pierde sus propiedades en este proceso.
En general el vidrio está compuesto de sílice (arena), sosa y cal, aunque presenta pequeñas variaciones en su composición según cuál sea su aplicación, por lo que sus propiedades pueden variar ligeramente. Así el vidrio puede ser usado para envasar alimentos, medicamentos y productos cosméticos, pero también puede ser usado para otras muchas aplicaciones: como vidrio plano (por ejemplo ventanas), cristales blindados, fibra óptica, bombillas, vajillas, adornos...
Precisamente estas diferencias en la composición son las que hacen importante la correcta separación y clasificación de los residuos de vidrio, ya que si los mezcláramos para reciclarlos el material resultante puede ser más frágil o perder parte de las propiedades que hacen de él un material tan versátil.
De esta manera los residuos de vidrio pueden proceder tanto de los envases como de otras aplicaciones. El primero es de procedencia fundamentalmente urbana, mientras que la mayor parte del vidrio con otras aplicaciones procede del sector industrial. Ambos tipos se pueden reciclar por separado por lo que sus vías de recogida y recuperación deben ser diferentes.
La recogida selectiva del vidrio de procedencia urbana se inició hace ya muchos años en varios países europeos. Este sistema de recogida consiste en la instalación en las calles de contenedores específicos (denominados iglús) donde sólo se debe depositar el vidrio procedente de envases (no se deben depositar bombillas, ventanas, vajilla ni ningún vidrio que no proceda de envases). En cuanto a la recogida de vidrio industrial lo más frecuente es que se haga a través de gestores autorizados que se encargan de su correcta clasificación y de entregarlos a los gestores autorizados para su reciclado.
Una importante ventaja del vidrio es que es un material 100 % reciclable, que no pierde sus propiedades ni sus características durante el proceso de reciclaje. Por otro lado, al reciclar una tonelada de vidrio se ahorra 1,2 toneladas de materia prima virgen, reduciendo al mismo tiempo un 26% del consumo energético necesario. El proceso de reciclado es sencillo y se puede resumir en tres fases: clasificación y limpieza (donde se eliminan impurezas e impropios), trituración y fundición.
La principal aplicación del vidrio reciclado es su utilización en la fabricación de envases de vidrio de color. Además, algunas empresas se dedican a utilizarlo en la fabricación de mobiliario urbano. También se están desarrollando tecnologías para utilizarlo como materiales de construcción, baldosas antideslizantes, áridos para hormigón, materiales de aislamiento, pintura reflectante para señalización viaria, etc.

Residuos voluminosos
Muebles, electrodomésticos, enseres domésticos…, cada año se genera más cantidad de este tipo de residuos que, por sus características propias, precisa de una recogida y tratamiento especiales para su gestión sostenible. (2005)
Se contemplan como “residuos voluminosos” aquellos residuos que por sus dimensiones, no pueden ser gestionados como el resto de los residuos urbanos y por ello van a ser objeto de un tipo de recogida especial y de un tratamiento distinto dependiendo de sus características. Se suele tratar de electrodomésticos, muebles y enseres domésticos.
No existen datos fiables sobre su generación en España, la mayoría de los disponibles son estimaciones aproximadas. Tal y como se contempla en el Plan Nacional de Residuos Urbanos (2000-2006): “algunas fuentes estiman que su volumen podría ser del orden de 2-3% del total de los residuos urbanos, es decir unas 400.000 Tm/año. Otras hablan de 3-5 Kg/hab./año, lo que significaría unos 120.000-200.000 Tm/año. En el Plan Director Territorial de Gestión de residuos urbanos de Andalucía se toma el ratio medio de 10 kilos/habitante/año. En Navarra se han llevado a cabo controles cuantitativos del volumen recogido de estos residuos y se ha llegado a valores de entre 7,71 y 1,29 Kg/hab./año. A la vista de estos datos, verificados en la práctica, parece que una cifra media estimativa verosímil a nivel nacional podría ser del orden de 5-6 Kg/hab./año, con cierta tendencia a crecer, debido a los aumentos de población y de nivel de vida.”

Recogida:

La recogida de este tipo especial de residuos es un servicio municipal. Los ayuntamientos suelen disponer de un número de atención telefónica donde el usuario puede solicitar información de dicha recogida. Por ejemplo, en el municipio de Madrid, este servicio se presta de forma sistemática cuatro veces al año, según un calendario que se anuncia a los vecinos a través de carteles situados en los portales de las fincas, también se efectúa por encargo, mediante llamada al teléfono de información municipal 010. Asimismo, en toda la Comunidad de Madrid existe la posibilidad de depositar estos residuos en los “Puntos Limpios”.

Tratamiento:

A los frigoríficos y aparatos de refrigeración se les realiza la extracción de los CFCs. Durante la extracción se realiza una separación de los ácidos, aceites y agua que contienen los gases refrigerantes. Los gases ya filtrados, son almacenados, para ser trasladados a las instalaciones de regeneración. Si existe la posibilidad, estos residuos son trasladados a las diferentes instalaciones de reciclado que ya existen en el mercado. El resto son tratados o eliminados de la forma más adecuada en tanto no existan instalaciones para su reciclaje, utilizando las propias instalaciones de la administración, por ejemplo, en el Ayuntamiento de Madrid, se llevan a Las Dehesas, dentro del Complejo Ambiental de Valdemingómez.


Productos reciclados en el mercado
El reciclado no acaba en la separación de los residuos en su lugar de origen, es solo el inicio del ciclo de vida de un nuevo material. (2005)
El reciclado no acaba en la separación de los residuos en su lugar de origen, es solo el inicio de un nuevo ciclo para los materiales, ya que de ahí necesariamente se tienen que trasladar los residuos recuperados a instalaciones donde se prepara cada material o directamente a la industria transformadora, para después incorporar los materiales reciclados al mercado como nuevos productos.
De esta forma, si los mercados funcionan correctamente, el sector del reciclado puede resultar rentable en varios sectores y generar un considerable ahorro de energía y un gran número de nuevos empleos.
Es necesario tener clara la diferencia entre materiales “reciclados” y materiales “reciclables”. La palabra reciclable describe un producto que se puede utilizar como materia prima en la manufactura de otros. El concepto de material reciclado se utiliza en los productos elaborados con materiales recuperados .
En cuanto a la situación del mercado del reciclado en Europa la Comisión Europea en julio de 1998 analizó los problemas que se encontraron en la Comunidad Europea después de haber implantado la Directiva 94/62/CE, sobre residuos de envases y embalajes, entre los cuales estaban la demanda insuficiente, las estructuras de mercado frágiles y poco competitivas y una competencia fuerte de las materias primas vírgenes. Sumado a ello se tenia que resolver la forma de gestionar los residuos dada la existencia conjunta de dos grandes fuentes de residuos que deben gestionarse de forma diferente: la industria y el consumo doméstico, ya que este último genera desechos más heterogéneos y de menor calidad y en lugares más dispersos.
Se vieron que existen factores comunes entre las dos fuentes de residuos y son los relacionados con la transformación, la oferta y la demanda de productos reciclados y el funcionamiento de los mercados de los productos reciclados, los cuales si son gestionados de forma adecuada el sector puede resultar rentable en un número creciente de casos y generar un considerable ahorro de energía y un gran número de nuevos empleos.
Tenemos que tener en cuenta que no existe una solución universal para el tema del reciclado de los residuos de envases. La solución más efectiva, desde un punto de vista medioambiental y económico, depende de multitud de parámetros, que influyen en la viabilidad de los proyectos.
Tomando como base este análisis realizado hace ya varios años, la Comisión definió cuatro tipos de medidas para aumentar la competitividad de las empresas de reciclado y estimular las actividades en este sector, la normalización, el desarrollo y la transparencia del mercado, la innovación y las medidas reglamentarias, que en estos años se han podido llevar a cabo en la mayor parte de los países de la Unión Europea.
En la última década la tasa de reciclaje en España ha tenido un importante incremento, y se ha tenido un avance en cuanto a normativa y desarrollo de los mercados de productos reciclados, aunque este último no es uniforme en cuanto a los materiales y las Comunidades Autónomas. Ahora hace falta llegar al mercado del consumidor trabajando conjuntamente con las salidas efectivas de los productos reciclados competitivos y de calidad, ya que con los sistemas de recuperación, instalaciones y gestión de los residuos instalados por las autoridades y empresas privadas, si estos productos no salen todo el sistema se ve colapsado, y hay que tomar en cuenta que al igual que todos los mercados convencionales el de los productos reciclados se rige por las leyes de oferta y demanda.
Existen análisis sobre la situación del mercado del reciclaje por materiales en España, que indican que por ejemplo el plástico dispone de la infraestructura necesaria y las condiciones comerciales para poder desarrollarse, pero hay condiciones que dificultan su desarrollo como la escasa recogida y la falta de confianza por parte de los transformadores de la materia. Este es un ejemplo pero cada material tiene su propio mercado que se encuentra en diferentes etapas de desarrollo y tienen diferentes características.
Hay que tomar en cuenta que un producto reciclado o valorizado tiene que responder a estándares de calidad que se deben conseguir para competir con la materia prima virgen.
Para impulsar los productos reciclados se pueden realizar programas de concienciación y promoción, a los ciudadanos, con participación de la comunidad y de las empresas que impulsen el sector, ya que es importante el conocimiento, por parte del público, de algunos principios básicos del reciclaje como la comprensión del circuito de reciclaje, el valor de los materiales recuperados y la importancia que tienen los mercados para la colocación de estos materiales.

Beneficios por utilizar productos reciclados:

  1. Se disminuye la contaminación en general y el consumo de energía.
  2. Se utiliza menos combustibles fósiles en su producción, que a su vez generaría menos CO2 que no contribuiría al cambio climático.
  3. Se reduce el volumen de residuos sólidos a ser dispuestos en los vertederos.
  4. Se ahorra materia prima virgen, pues el uso de materiales reciclables en la manufactura de productos nuevos ayuda a conservarla.
FUENTE:www.fida.es

Definición:
Las tres erres (3R) es una regla para cuidar el medio ambiente, específicamente para reducir el volumen de residuos o basura generada. En pocas palabras, las 3R te ayudan a tirar menos basura, ahorrar dinero y ser un consumidor más responsable, así reduciendo tu huella de carbono. Y lo mejor de todo es que es muy fácil de seguir, ya que sólo tiene tres pasos: reducir, reutilizar y reciclar.
Origen de las 3R
Desde la década de las 50, muchas compañías están implementando estrategias de venta que procuran convencer al público de que necesita muchas cosas, de que tiene que comprar cosas nuevas cada rato y de que no importa si el producto que compra dura mucho tiempo (de todas maneras pasa de moda… y el nuevo sale en unos meses más…) Piénsalo así: ¿Cuántas cosas nuevas compras cada mes, y cuántas compraban tus abuelos a tu edad? Lo más probable es que tus abuelos compraban mucho menos. Este fenómeno se debe a varios factores y se conoce como la transición del consumo al consumismo.
Ahora visualiza toda la población del mundo, estamos hablando de 7,000,000,000 de personas que viven en la Tierra actualmente, e imagina que todas esas personas están comprando y tirando cosas exactamente al mismo paso como las personas en tu alrededor. La manufactura de tanta mercancía, utilizando los métodos actuales, resulta en una carga muy pesada para el planeta en todos los aspectos. Los recursos naturales se agotan, el medio ambiente sufre por la gran carga de contaminación producida en el proceso de manufactura y los ecosistemas se desequilibran. Y finalmente los seres humanos se enfrentan a las consecuencias como el cambio climático.
Debido a este problemática, se inventó la regla de las tres erres como una propuesta para formar hábitos de consumo más sustentables.
Las tres erres son:
Reducir es la más importante ya que tiene el efecto más directo y amplio en la reducción de los daños al medio ambiente, y consiste en dos partes:
  • Comprar menos reduce el uso de energía, agua, materia prima (madera, metal, minerales, etc.) y químicos utilizados en la fabricación de los productos; disminuye las emisiones producidas en el transporte del producto, y también minimiza la contaminación producida por su desecho y desintegración.
  • Utilizar menos recursos (agua, energía, gasolina, etc.) se puede lograr con focos y electrodomésticos más eficientes, una casa bien mantenida y buenos hábitos como desenchufar los aparatos eléctricos cuando no están en uso, cerrar el agua de la ducha mientras te enjabonas y compartir tu coche.
Reutilizar significa alargar la vida de cada producto desde cuando se compra hasta cuando se tira. La mayoría de los bienes pueden tener más de una vida útil, sea reparándolos o utilizando la imaginación para darles otro uso. Por ejemplo, una botella de refresco se puede rellenar (el mismo uso) o se puede convertir en portavelas, cenicero, maceta o florero (otro uso). Reutilizar también incluye la compra de productos de segunda mano, ya que esto alarga la vida útil del producto y a la vez implica una reducción de consumo de productos nuevos, porque en vez de comprar algo nuevo lo compras de segunda mano.
Reciclar es la erre más común y menos eficaz. Se trata de rescatar lo posible de un material que ya no sirve para nada (comúnmente llamado basura) y convertirlo en un producto nuevo. Por ejemplo, una caja vieja de cartón se puede triturar y a través de un proceso industrial o casero convierte a papel nuevo. Lo bueno del reciclaje es que actualmente casi todo tipo de basura se puede reciclar y muchos municipios ya lo tienen integrado a su sistema de recolección de basura.
Tres erres más (la regla de las seis erres)
A medida que se ha ido profundizando en el discurso sobre las tres erres ecológicas y la sociedad moderna, algunas organizaciones como Greenpeace proponen tres erres más:
  • Repensar nuestros hábitos y modo de vida, especialmente con respecto a cómo definimos nuestras necesidades básicas.
  • Reestructurar el sistema económico para que el enfoque principal cambie de la maximización de ganancias al bienestar de la gente (sin excluir a ningún grupo) y que se incluyan los costos sociales y ambientales en el cálculo final de los bienes de consumo.
  • Redistribuir, para que todos tengamos un acceso equitativo a los recursos, ya que actualmente existe la tecnología, los recursos y la manera de satisfacer las necesidades de todos.





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