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domingo, 12 de agosto de 2012

 LA EXTINCION DE LAS ESPECIES


Definición
Cóndor de California Cóndor de California
(Foto en Wikipedia)
Generalmente, una especie en peligro es un organismo en peligro de desaparecer de la faz de la Tierra si no mejora su situación. Cuando no se ha observado en ambientes naturales a miembros de una especie durante más de cincuenta (50) años, se dice que esa especie está extinta. Aquellas especies que pudieran estar dentro de poco tiempo en peligro se denominan especies amenazadas. Las especies raras son aquellas con pequeñas poblaciones que pudieran también estar en peligro.
En muchos países se han dictado leyes y reglamentos para proteger a las especies en peligro de extinción y los hábitats de los cuales ellas dependen. En dichas disposiciones legales se establecen las categorías de peligro; en la mayoría de los casos, se reconocen por lo menos dos categorías: riesgo inmediato y amenazada. Por ejemplo, el cóndor de California (en Estados Unidos) es una especie en peligro que está en "riesgo inmediato de extinción" y, probablemente, no puede sobrevivir sin la intervención humana directa. Las especies amenazadas, como el lobo gris (también en Estados Unidos), son abundantes en algunas partes de sus rangos pero su número total está declinando y están en riesgo de extinción en el futuro probable.
Lobos grises
Lobos grises
(Foto de Montana FWP (enlace externo))

El lobo gris de Norteamérica existía antes desde México hasta Canadá, y desde el Océano Atlántico hasta el Pacífico. Debido a medidas de conservación, sus poblaciones se han recuperado, especialmente en las Montañas Rocallosas. Pero todavía no ha alcanzado un nivel poblacional que le permita sobrevivir sin la protección permanente.
Además de estas dos categorías oficiales, los biólogos también reconocen otra: especie rara, para especies que existen en todo su rango pero en números relativamente bajos.
Las causas principales de la extinción de las especies, o su puesta en peligro, son destrucción de los hábitats, explotación comercial (como recogida de plantas, cacería, y comercialización de partes animales), daños causados por plantas y animales no nativos introducidos en un área, y contaminación ambiental. De todas estas causas, la destrucción directa del hábitat es la que pone en peligro a mayor número de especies.
Muchos organismos ya han sido eliminados. Lo único cierto es que debemos actuar rápidamente. Una vez se haya extinguido una especie, esta se fue PARA SIEMPRE

 ituación Actual
¿Cuántas especies existen hoy en día?. Los científicos han identificado y clasificado entre 1.4 y 1.7 millones de especies diferentes de plantas, insectos, animales, algas, hongos, y microorganismos. Algunos estiman que el total es de 4 ó 5 millones. Muchos biólogos creen que hay 10 millones o más; Terry L. Erwin del Museo Smithsoniano de Historia Natural (Washington, D.C.) tiene el mayor estimado, sugiriendo que el número total de especies vivientes sobre el planeta es de por lo menos 30 millones.
Orangutanes
Los orangutanes están en peligro ya que los
bosques tropicales donde habitan están siendo
talados para establecer plantaciones de palma aceitera.

(Foto de Friends of the Earth (enlace externo))
Pero estos números están disminuyendo a velocidades alarmantes. ¿Qué tan rápido están realmente desapareciendo las especies? E.O. Wilson, biólogo de la Universidad de Harvard, cree que por lo menos de 4,000 a 6,000 especies se extinguen cada año solamente como resultado de la destrucción de los bosques pluviales ("rainforests") tropicales; él cree que la tasa real de extinción en todo el mundo pudiera ser mucho mayor. Peter Raven, del Jardín Botánico de Missouri, cree que la tasa de extinción de las especies es de 100 por día, lo que significaría alrededor de 1 especie cada 15 minutos. Jared Diamond, fisiólogo de la Universidad de California en Los Angeles, siente que si continuan las tendencias actuales, por lo menos el 50% de todas las especies que actualmente existen, se habrán extinguido o estarán en peligro para el año 2050.
Más de 19,000 especies vegetales y 5,000 especies animales en todo el mundo ya han sido clasificadas como en peligro, y muchos miles se habrán extinguido cada año antes de que los biólogos las puedan identificar. Del estimado de 10-50 millones de invertebrados (animales sin espina dorsal tales como insectos y moluscos), no más de una décima parte habrá sido descrita.
Desgraciadamente, la crisis es más severa en los bosques pluviales tropicales del planeta. Aquí es donde se encuentra la más densa concentración de especies, sirviendo como hogar para por lo menos el 50% de todas las especies vivientes - y que quizás, según algunos, sea de un 80%.


Conceptos Básicos

Taxonomía/Clasificación

Todos los seres vivientes pertenecen a uno de cinco reinos: plantas, animales, hongos, protistas, moneras. Estos reinos se dividen a su vez en sub-categorías, de acuerdo a sus antepasados biológicos o diferencias en fisiología:
Reino
flecha
Phylum
flecha
Clase
flecha
Órden
flecha
Familia
flecha
Género
flecha
Especie
La especie es la menor unidad de clasificación y se usan frecuentemente para identificar ciertos organismos. Una especie consiste de todos los animales o plantas que, bajo condiciones naturales, pueden reproducirse y producir descendientes que, a su vez, se reproducirán eventualmente. Algunas especies son tan similares unas a otras que ellas pueden reproducirse y producir descendientes fértiles pero, en la naturaleza, raramente sucede porque sus rangos geográficos están separados.
Algunas especies se dividen en subespecies basado en diferencias en la apariencia, tales como variaciones en el color para algunas especies de aves. Las subespecies se cruzan libremente pero normalmente no lo hacen en la naturaleza ya que comúnmente viven en regiones geográficas diferentes.
La extinción ocurre cuando todos los miembros individuales de una especie muere. A veces es más fácil hablar de extinción en términos de categorías superiores como familias. Y una familia puede incluir desde dos hasta muchos miles de especies. Por ejemplo, el panda gigante es tan diferente de todas las otras especies que, por sí solo, constituye una especie, un género y toda una familia. Si esta rara criatura se extingue, toda una familia biológica desparecerá de la Tierra.
Los científicos que estudian las formas de vida del pasado (paleontólogos) estiman que entre 90% y 99% de todas las especies que hayan existido están ahora extintas. Así que por cada especie viviente conocida hoy en día, casi 100 especies han desaparecido. Quizás el símbolo mejor conocido de extinción son los dinosaurios, los cuales desaparecieron del planeta hace 65 millones de años.


Conceptos Básicos

Evolución

A mediados del siglo 19, dos naturalistas británicos, Carlos Darwin (1809-82) y Alfred Russel Wallace (1823-1913) presentaron algunas ideas nuevas acerca de las relaciones entre las especies, conocidas como la teoría de la evolución. El libro de Darwin Sobre el Origen de las Especies (1859) expresaba la idea central de que las especies cambian durante períodos largos de tiempos como resultado de cambios ligeros que diferenciaban a un organismo individual de los otros de su especie. Estos cambios son conocidos como mutaciones y son causados por variaciones al azar en el ADN del organismo. Estas variaciones, o mutaciones, pueden ser transmitidas a los descendientes del organismo.
La evolución consiste de dos procesos principales. El primero se caracteriza por un cambio gradual en una línea de descendientes. Por ejemplo, los mosquitos desarrollan resistencia a plaguicidas en un período de más o menos diez generaciones (menos de dos semanas). Eventualmente, la descendencia de la población de mosquito no será afectadas por el plaguicida. Han cambiado de organismos sensibles a los productos químicos a organismos resistentes a ellos.
El otro proceso evolucionario primario es llamado especiación. Este transforma una clase de organismo en dos o más nuevas clases de organismos. Por ejemplo, en el período Triásico (hace alrededor de 200 millones de años) un grupo de reptiles empezaron a sufrir pequeñas transformaciones. Algunos de sus dientes se transformaron en un conjunto complejo de molares y premolares; sus escamas planas se convirtieron en pelos, y los animales en evolución empezaron a cuidar a sus jóvenes y a producir leche para alimentarlos. Aún cuando estos cambios no ocurrieron ni simultáneamente ni rápidamente, estos reptiles estaban en el camino de convertirse en mamíferos. Ocasionalmente la especiación sucede en "explosiones" durante los cuales aparenta que ocurre más evolución que en otras épocas. Sin embargo, en la mayoría de las veces el proceso toma decenas de miles, o millones, de años.
Jirafa Jirafa
(Foto de Miroslav Duchacek / Wikipedia)
Darwin también desarrolló el principio de la selección natural, según el cual los organismos están constantemente luchando por sobrevivir; solamente los más fuertes y los más adaptados sobrevivirán. Darwin encontró que las variaciones que ayuden a un organismo a sobrevivir son más probables que sean transmitidas a las generaciones siguientes que las variaciones que perjudiquen a los organismos o a las que no tienen algún efecto.
Veamos un ejemplo: la jirafa. Se piensa que ocurrió una mutación genética que hizo que el cuello de algunas jirafas se alargaran permitiéndoles alimentarse de ramas más altas que los demás animales no podían alcanzar. Los animales con esta ventaja podían alimentarse mejor y vivir más tiempo, y producir más descendiente. Eventualmente, luego de muchas generaciones, las jirafas de cuello largo superaron en número a las otras y las reemplazaron totalmente. Lo que sorprendió de la idea de Darwin era de que una especie puede cambiar, o evolucionar, llegando a convertirse en una especie nueva. Esto sugería que todas las especies estaban relacionadas unas a otras ya que descendían de las mismas formas ancestrales de vida, las cuales evolucionaron dando origen a las diferentes especies que existen hoy en día.
Ahora bien, ¿qué hace que una especie empieze a evolucionar? A veces su localidad geográfica y los alrededores estimula el cambio. Sucede a veces que un grupo de organismos de la misma especie se encuentran súbitamente separados por condiciones geográficas; estas poblaciones responderán de forma diferente a sus ambientes individuales, y se adaptarán a través de la selección natural. Estas poblaciones son ahora genéticamente diferentes unas a otras, y estas diferencias se reflejan en características tales como estructura o conducta. Los taxónomos denominan como subespecies geográficas a esos grupos diferenciados dentro de una especie.
Uno de los pinzones de Darwin Pinzón terrestre mediano
(Foto de John Croxall/BirdLife International)
Un ejemplo famoso de especiación geográfica es la de los pinzones de Darwin en las Islas Galápagos. En esta pequeña área, los ornitólogos han identificado ¡catorce! especies de pinzones. Lo importante de este hallazgo es que las poblaciones de un simple antepasado, parecido a un gorrión, fueron separadas unas de otras por fronteras geológicas. Entonces cada población evolucionó, por adaptación a su ambiente particular, llegando a ser una subespecie completamente nueva. Estas aves son estructuralmente similares, pero cada una varía un poco en su forma, color y tamaño.
Las diferencias genéticas que aparecen a través de siglos son muy, muy importantes. Mientras mayor diversidad genética haya dentro y entre poblaciones de una especie en particular, mayores son las oportunidades de que la especie sobreviva si cambia su ambiente. Pretenda por un momento que sucede un rápido y fuerte enfriamiento climático. Las poblaciones que viven en el norte ya están adaptadas a las condiciones climáticas más rigurosas; ellas pudieran moverse hacia el sur, y reemplazar las poblaciones sureñas previas que no pudieran adaptarse a los cambios del clima. Pudiera suceder también que una población sureña fuerte pueda sobrevivir y sobreponerse. Para que las criaturas vivientes puedan sobrevivir, ninguna población debe perderse; de otra manera ser perdería con ella parte de la diversidad genética.

Conceptos Básicos

Extinción

Dodo
El Pájaro Dodo
(Reconstrucción actualizada del dodo en el Oxford University Museo de Historia Natural (enlace externo))

Una lección sobre extinción. Se vió por primera vez alrededor de 1600 en Mauricio, una isla del Océano Índico, y se extinguió en menos de ochenta años luego debido a la llegada de marineros, quienes lo cazaron despiadamente y destruyeron su hábitat natural, el bosque.
Carlos Darwin demostró que la extinción de una especie es un proceso evolucionario. No hay razones para preocuparse sobre la desaparición de especies. De hecho, una tasa constante de extinción es un proceso normal en el curso de la evolución y se conoce con el nombre tasa de extinción de fondo. Las especies siempre han evolucionado y desaparecido a través de los tiempos geológicos debido a cambios climáticos y a la incapacidad para adaptarse a superar la competencia y la depredación.
Pero, al exponer este argumento, olvidamos un hecho muy importante: desde el siglo 17, los humanos han acelerado la tasa de extinción debido al aumento de la población y al consumo de los recursos. Hoy en día, la mayoría de los hábitats del mundo estan cambiando tan rápidamente que las especies no tienen tiempo para evolucionar o adaptarse a tales cambios. Se estima que la actual tasa global de extinción es de más o menos 20,000 especies por año, lo cual es muchas veces mayor que la tasa de extinción de fondo. Muchos biólogos creen que estamos inmersos en el mayor episodio de extinción en masa desde la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años.
Por lo que se sabe sobre las poblaciones actuales y de la teoría de la evolución, la clave de la extinción es el cambio en el ambiente físico o en el biológico. Pero la vulnerabilidad también depende de muchos factores, tales como el tamaño total de la población, la distribución geográfica, la capacidad reproductiva, las relaciones ecológicas con otras especies, y las características genéticas. Por ejemplo, hay una mayor preocupación por las especies que se reproducen lentamente en oposición a aquellas que se reproducen rápidamente. Otros factores, como la disponibilidad de alimentos, puede hacer que reproductores 'rápidos' estén en mayor peligro que especies de reproducción lenta; no importa que tan rápido se reproduzca una determinada especie si sus fuentes alimenticias desaparecen primero.
Se ha estimado que, en toda la historia de la Tierra, han vivido 500 millones de especies; las que existen en la actualidad representan apenas el 2% de aquellas que alguna vez aparecieron. El otro 98% ha desaparecido o evolucionado hacia nuevas especies.
 reservación

la importancia de todas las especies

Pervinca Flor de la pervinca grande
(Foto de Kurt Stueber / Wikipedia)
Con la preservación de las especies se obtienen muchos beneficios directos. Uno de lo más obvio es el del avance médico. Los productos químicos encontrados en ciertas especies vegetales han ayudado grandemente a mejorar la tecnología médica y el tratamiento. El extracto de las hojas de una pervinca oriunda de Madagascar contiene dos alcaloides, vincristina y vinblastina, que han sido usados en el tratamiento de la enfermedad de Hodgkin, leucemia, cáncer y otras enfermedades del tipo canceroso (incluyendo cáncer de seno y aquellos que se presentan en niños muy jóvenes). Si la planta de pervinca se hubiera extinguido antes de haber descubierto sus propiedades medicinales, toda la humanidad hubiera sufrido una gran pérdida, en especial todas aquellas personas con leucemia, enfermedad de Hodgkin, pacientes de cáncer, y sus familiares y amigos.
Las plantas también ayudan a que los humanos luchen contra los desordenes circulatorios y del corazón. Para controlar la alta presión sanguínea se usa, con frecuencia, un alcaloide llamado reserpina que se encuentra en la Rauwolfia, una planta relacionada con la pervinca.
Uno de los ejemplos más famoso de medicina vegetal ha sido el descubrimiento en 1928 por Sir Alexander Fleming de las propiedades del moho Penicillium notatum, lo cual dió inicio a la industria de los antibióticos. La penicilina hizo que fuera menos probable que hubiera daños permanentes a consecuencias de las heridas y de las operaciones quirúrgicas durante la Segunda Guerra Mundial. Los antibióticos son usados para tratar, más eficientemente, enfermedades como la peste bubónica, tuberculosis, tifus epidémico, fiebre tifoidea, escarlatina, difteria, neumonía bacteriana, sífilis y gonorrea. A consecuencias de ello, las tasas de mortalidad han declinado dramáticamente, mientras que aumentaba el crecimiento poblacional en los países más pobres. La ironía en todo esto es que la explosión poblacional iniciada por los antibióticos ha causado la pérdida de hábitat para muchos organismos lo cual, a su vez, limita el acceso a nuevos antibióticos y otros productos vegetales útiles.
Lamentablemente, los experimentos detallados con especies vegetales apenas han comenzado. De acuerdo al conservacionista Norman Myers, apenas el 2% de las plantas con flores han sido alguna vez evaluadas. La dificultad en descubrir rápidamente nuevas medicinas se debe a la alta variabilidad en localización de los productos químicos en cada subespecie. Si un determinado alcaloide útil se encuentra en las semillas de una subespecie vegetal, en otra subespecies pudiera estar localizado en las hojas. Si los humanos no quieren perder el potencial del mundo vegetal, la variabilidad dentro de cada especie debe ser preservada.
Los animales también proveen numerosos beneficios medicinales. Ciertos animales marinos producen sustancias químicas con un gran potencial como agentes contra el cáncer. Ya se han extraído antibióticos de esponjas marinas. También tienen gran potencial para la creación de drogas contra el cáncer las anémonas de mar, gusanos segmentados, ostras, cohombros de mar, tiburones, mantarrayas y muchos otros. Otras especies poseen sustancias que pudieran ser medicinas antivirales y antibacterianas, anticoagulantes, contraceptivos y para el control de úlceras y de la hipertensión. Un producto químico, la citarabina, obtenido de una esponja se usa para tratar la leucemia y las infecciones de herpes. El veneno de una víbora malaya, que tiene una sustancia llamado ancrodo, es un anticoagulante que se usa para prevenir la formación de coágulos de sangre que pueden determinar ataques cardíacos. El veneno de las abejas puede aliviar la artritis.
Elefantes Elefantes asiáticos
(Foto de Zoo School)
Tampoco debemos olvidar la utilidad de ratas, ratones, monos Rhesus y chimpancés en la investigación y experimentación de medicinas para humanos. Estas criaturas son usadas en grandes cantidades para ayudar a comprender la salud humana y las enfermedades a través de la prueba de numerosas posibles toxinas y agentes causantes de cáncer. Otros animales, como los elefantes, están siendo estudiados bajo 'stress' para tener ideas de las causas de enfermedades del corazón en humanos. Para investigar como funcionan los nervios humanos, se usan calamares. Los armadillos se usan en el estudio de la lepra. Y muchos otros animales como mosca de las frutas, ratones, conejillos de Indias, avispas, salamandras, erizos de mar, mariposas, se usan para estudiar genética, embriología y desarrollo humano, permitiendo de una forma indirecta luchar contra defectos congénitos, mongolismo, la enfermedad de Tay-Sachs, anemia falciforme, y otros. Otros animales (y plantas) son usados por sensibilidad a contaminantes: los líquenes son muy buenos indicadores en cuanto a ésto, y las serpientes también tienen un potencial considerable en la detección de contaminación ambiental.
Para las especies en peligro que son útiles económicamente existen otras alternativas; es posible encontrar otros organismos que no se encuentre en peligro de extinción. Por ejemplo, anteriormente se usaban los chimpancés para probar vacunas contra la hepatitis B; sin embargo, se encontró que la ardilla terrestre de Beechey, abundante en el Oeste de Estados Unidos, era susceptible a un virus muy similar y se ha convertido en una excelente especie para experimentar con la vacuna. Para otros animales experimentales, la reproducción en cautiverio pudiera ser de utilidad para así conservar los animales silvestres.
También en la provisión de alimentos para los humanos son útiles los animales y plantas en peligro. Todas las plantas y animales domesticos que usamos hoy en día como alimento descienden de especies salvajes. Piense que hubiera pasado si esas especies salvajes hubieran sido eliminadas!
En la actualidad el número de niños mal nutridos es de casi 170 millones, teniendo en cuenta sólo a los que tienen menos de cinco años de edad. La solución histórica era expandir la agricultura y limpiar más bosques para desarrollar campos de alimentos básicos. Sin embargo, las especies que viven en estas áreas naturales que desaparecen pueden tener un gran potencial para convertirse en nuevos cultivos. La mayoría de las personas mal alimentadas viven en los trópicos, y el trigo no crece bien en sus climas cálidos y húmedos. Un grupo de plantas tropicales del género Amaranthus (vea más informaciones) es una gran promesa para llegar a ser un cultivo básico ya que sus semillas tienen un alto contenido de proteinas de alta calidad; sus hojas también son ricas en proteínas y se asemejan a la espinaca.
En todas partes existen plantas sin explotar que tienen un asombroso valor potencial pero no ha habido desarrollo de estos cultivos; si ellos pudieran desarrollarse y diseminarse, muchos de los problemas de falta de alimentos desparecerían. Aparenta que la situación alimenticia humana es extremadamente vulnerable debido a que es muy dependiente de una gama reducida de cultivos, y la ampliación de esa gama está limitada por la extinción de muchas plantas. Pero no solamente eso; también cultivos comunes como el trigo y el maíz se ven amenazados debido a la reducción de la diversidad genética.
Sería beneficioso salvar poblaciones dentro de especies para así preservar la variabilidad genética. Ciertos cultivos son susceptibles a enfermedades y son protegidos a través del control de plagas y por sus propias resistencias; sin embargo, más o menos cada cinco años, los hongos se adaptan y amenazan de nuevo por lo que hay necesidad de desarrollar nuevos cultivos resistentes. Esto se hace combinando tipos genéticos que resisten a dichas enfermedades; todo este proceso depende de que esten disponibles los tipos genéticos para combinarlos. Pero estos tipos están desapareciendo rápidamente debido a que los agricultores con frecuencia solamente siembran una variedad de un cultivo debido a su alta productividad. Esta es una práctica peligrosa debido a que disminuye el acervo genético. Solamente con una alta variabilidad genética los agricultores podrán enfrentar la gran variedad de enfermedades de los cultivos, a través del desarrollo de razas más resistentes.
Los humanos obtenemos las proteínas de apenas nueve especies de animales domesticos - vacunos, cerdos, cabras, ovejas, búfalo acuático, gallinos, patos, gansos y pavos. Esto es apenas la punta del iceberg. La acuicultura [domesticación y explotación de animales marinos y de agua dulce] tiene un potencial enorme que apenas es notado. En otras áreas, se ha reconocido que la domesticación de animales africanos de pastoreo pudieran producir altas producciones de carne sin causar tantos problemas ambientales como el ganado vacuno que actualmente se cría allá.
Otros organismos producen productos valiosos, algo que con frecuencia no nos damos cuenta. Muchos árboles tropicales pueden tener propiedades todavía no descubiertos. En el futuro, las clases deseables de madera pudieran cambiar al cambiar la tecnología y el desarrollo científico. Una fuente principal de energía en el futuro pudiera ser la biomasa, sembrándose plantas para ser quemadas en plantas energéticas o convertidas en otros combustibles. Entre los productos que los árboles y otras plantas pueden suministrar se encuentran los siguientes:
Caucho
Fibras
Lociones
Cosméticos
Preservativos
Trementina
Resinas aromáticas
Materiales para empacar
Techumbre de paja
Agentes curtientes
Insecticidas
Ceras
Kapok (lana vegetal)
Aislantes
Sebos
Incienso
Escobas
Esteras
Colorantes
Perfumes
Gomas
Ablandadores de carne
Impermeabilizantes
Sustitutos del jabón
Fertilizantes
Canastos
Rattan
Además, muchas plantas producen aceites que se usan para cocinar, como laxantes, mezclados con pinturas y barnices, y como lubricantes. Otros productos industriales contienen ingredientes de plantas, y se usan para hacer sustancias como plásticos, lacas, películas, y explosivos. Las plantas son las fuentes de especias, hierbas, sabores, café, té, bebidas alcohólicas y no alcohólicas, aromas, detergentes, shampoos, y desodorantes. También los animales proveen numerosos materiales y productos, tales como shellac, almizcle, lana, goma, seda, cuero, aceite, cuernos, marfil, plumón (que quizás sea el mejor aislante y el más ligero) y, desde luego, alimentos.
Así que cuando los humanos consideremos el problema de extinción, debemos examinar cuidadosamente cuales son los costos de oportunidad conocidos - la diferencia en las ventajas ganadas con el proceso de exterminio y los beneficios ganados con la conservación. ¿Superan los beneficios inmediatos a los futuros? ¿Qué potencial destruiremos si actuamos ahora sin pensar? Cualquiera que sea la respuesta, es evidente que la humanidad tiene mucho que ganar con la preservación de los organismos en peligro, y mucho que perder si desaparecen: si desaparecen no podemos volver atrás. Recordemos que en peligro significa que todavía hay tiempo, pero que extinción significa PARA SIEMPRE

Disminución de las Poblaciones

viendo como aumenta la disminución

Tigre en Nepal Tigre en la región Terai de Nepal
(Foto de WWF Nepal)
Mucha gente conoce sobre la situación apurada de algunos animales raros como los elefantes, los pandas, los tigres, las ballenas y los gorilas de montaña. Sin embargo, estos mamíferos grandes, al atraer la atención hacia ellos, no permiten que se preste la necesaria atención a muchas otras especies en peligro tales como plantas, gusanos, escarabajos y hongos. Es importante darse cuenta que también estos organismos son vitales para sus ecosistemas individuales, y que su extinción afectaría las vidas de muchos otros seres vivos, incluyendo humanos.
La supervivencia de los ecosistemas (comunidades de plantas y animales y sus ambientes físicos) tales como bosques, arrecifes de coral o humedales, depende de su biodiversidad, o variedad de plantas, animales y hábitats, lo mismo que de las muchas interacciones entre estas especies. La eliminación o desaparición de especies puede dañar irreversiblemente al ecosistema y ponerlo en una situación de degradación.
Por ejemplo, los 'bosques' submarinos de kelp del Pacífico Norte son de los hábitats marinos más ricos - son el hogar o lugar de apareamiento de muchas especies de peces y otros animales. Cuando disminuyó, por la cacería indiscriminada durante el siglo 19 y principios del 20, la población de la nutria marina en la costa occidental de Canadá y Estados Unidos, algunos invertebrados como el erizo de mar quedaron sin su principal predador. La población de erizo de mar aumentó dramáticamente y rápidamente consumió al 'kelp' y otras algas, convirtiendo al ecosistema en un desierto estéril bajo el mar. Los esfuerzos de conservación en la segunda mitad del siglo 20 permitieron la protección y la reintroducción de la nutria marina en estos ecosistemas y los bosques de 'kelp' ha mejorado desde entonces.
La pérdida de biodiversidad es irreversible, y tiene un serio impacto sobre la capacidad de supervivencia de las restantes especies, incluyendo a los humanos. Los humanos dependemos de la diversidad de especies y de ecosistemas saludables que provean de alimentos, aire y agua puros, y suelo fértil para la agricultura. Además, nos beneficiamos de gran manera de las numerosas medicinas y otros productos que provee la biodiversidad.
Aproximadamente el 40 por ciento de nuestras medicinas farmacéuticas modernas derivan de plantas o animales. La perivinca, una pequeña planta de Madagascar, produce sustancias que son efectivas en la lucha contra dos tipos de cáncer, la enfermedad de Hodgkin y la leucemia. A pesar de su importancia, el hábitat boscoso de la perivinca está desapareciendo rápidamente para abastecer de leña y tierra de cultivo a la gente empobrecida de Madagascar, y la mayoría de las especies endémicas (especies que no viven en ninguna otra parte) de allí están en peligro.

Disminución de las Poblaciones

como nos afecta

Estrella de mar Estrella de mar del Ártico
(Foto de Bodil Bluhm y Katrin Iken/NOAA)
¿Por qué debemos salvar a las especies en peligro? La desaparición de especies en peligro no es una simple tragedia sino un síntoma de una catástrofe planetaria. Junto con cada una de las especies extintas se van otros componentes de su ecosistema - componentes de los sistemas cruciales para la vida en la Tierra.
El primer argumento principal en favor de salvar las especies en peligro es que la simple compasión demanda su conservación. Otras formas de vida en este planeta tienen el derecho a la existencia, y las necesidades y deseos humanos no son la única base para las decisiones éticas.
Se ha cuestionado repetidamente el derecho de los humanos a matar a otros animales, a empujar a los organismos hacia la extinción, a jugar a Dios. Para David Ehrenfeld, en su libro La Arrogancia del Humanismo, este es la máxima forma de arrogancia, que los humanos crean que son las únicas formas importantes de vida y que solamente ellos puede decidir si otros deben vivir o morir. Muchos otros creen que el Homo sapiens tiene una gran responsabilidad moral ante la cual no podemos dar la espalda. En parte debido a que tenemos poder para destruirlos, debemos respetar los derechos de los otros organismos de la Tierra.
En segundo lugar, otras especies deben ser conservadas por su belleza, valor simbólico e interés intrínsico. Hay una riqueza de conocimiento que puede obtenerse estudiando los organismos singulares que viven en la tierra, conocimiento que puede usarse para aprender más sobre nosotros mismos. La maravillosa diversidad de este mundo, desde una mariposa Morfo de azul iridescente y el sabio elefante hasta la concha cristalina de una diatomea, es lo que hace a nuestro hogar algo especial.
Delfín Delfín
(Foto de Ocean Conservancy)
Es interesante notar que los humanos usan a muchos animales como símbolos de ideas y filosofías, no solamente en marcas comerciales sino también en frases como "fuerte como un buey", "corazón de león", "un verdadero tigre", "bravo como un toro", "fuerte como un roble", "libre como un ave". También se evidencia en tales símbolos nacionales como el águila americana, el oso ruso, y la doble águila de Napoleón. En muchas culturas, las personas han desarrollado relaciones especiales con los animales que veneran. Las personas depende de la naturaleza y de la vida silvestre de maneras fundamentales. ¿Por qué las personas cultiva plantas aún en los peores barrios citadinos, o se rodean de mascotas como perros, gatos, peces y aves? Quizás están tratando de recuperar una manera más natural de vivir, rodeados de plantas y animales. También es posible que las personas sepan intuitivamente que la conservación de la naturaleza es esencial para preservar el espíritu y el cuerpo del ser humano.
Un tercer argumento es económico. Por la conservación de especies en peligro como las ballenas es posible obtener beneficios monetarios anuales cosechando de una manera de producción sostenida. La selva amazónica es un tesoro de organismos, alimentos y medicinas todavía no descubiertos. Igualmente, la crianza de ciertas plantas y animales provee empleo a miles de personas en el mundo. Otras especies proveen beneficios directos a los seres humanos y deben preservarse por esa razón.
Finalmente, el último argumento es el más importante y, a pesar de todo, el menos comprendido ya que implica beneficios indirectos a la humanidad. Otras especies son componentes vivientes de los ecosistemas que proveen a la humanidad con numerosos servicios libres - servicios que si se desorganizan conducirían al colapso de la civilización. Dañando a nuestro bienestar biológico, el Homo sapiens se ataca a si mismo.


Categorías de las Listas Rojas
La Comisión de Supervivencia de Especies de la Unión para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (UICN) prepara periódicamente las Listas Rojas de especies que están en peligro de extinción.
En dichas Listas Rojas, se emplean las categorías siguientes (entre paréntesis, los nombres en inglés y sus iniciales):
Extinto (Extinct - EX)
Un taxón está Extinto cuando no queda duda alguna que el último individuo existente ha muerto.
Extinto en Estado Silvestre (Extinct in the Wild - EW)
Un taxón está Extinto en Estado Silvestre cuando sólo sobrevive en cultivo, en cautiverio o como población (o poblaciones) naturalizadas completamente fuera de su distribución original. Un taxón se presume extinto en estado silvestre cuando relevamientos exhaustivos en sus hábitats conocidos y/o esperados, en los momentos apropiados (diarios, estacionales, anuales), a lo largo de su distribución histórica, han fracasado en detectar un individuo. Los relevamientos deberán ser realizados en períodos de tiempo apropiados al ciclo de vida y formas de vida del taxón.
En Peligro Crítico (Critically Endangered - CR)
Un taxón está en Peligro Crítico cuando enfrenta un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre en el futuro inmediato, según queda definido por cualquiera de los criterios aplicables a esta categoría.
En Peligro (Endangered - EN)
Un taxón está en Peligro cuando no está en Peligro Crítico pero está enfrentando un muy alto riesgo de extinción en estado silvestre en el futuro cercano, según queda definido por cualquiera de los criterios aplicables a esta categoría.
Vulnerable (Vulnerable - VU)
Un taxón es Vulnerable cuando no está en Peligro Crítico o En Peligro pero enfrenta un alto riesgo de extinción en estado silvestre a mediano plazo, según queda definido por cualquiera de los criterios aplicables a esta categoría.
Menor Riesgo (Lower Risk - LR)
Un taxón es de Menor Riesgo cuando, habiendo sido evaluado, no satisfizo a ninguna de las categorías de Peligro Crítico, En Peligro, o Vulnerable; y no es Datos Insuficientes. Los taxones incluidos en la categoría de Menor Riesgo, pueden ser divididos en tres subcategorías:
  1. Dependiente de la Conservación (Conservation Dependent - cd). Taxones que son el centro de un programa continuo de conservación de especificidad taxonómica o especificidad de hábitat, dirigido al taxón en cuestión, de cuya cesación resultaría en que, dentro de un período de cinco años, el taxón califique para alguna de categorías de amenaza antes citadas.
  2. Casi Amenazado (Near Threatened - nt). Taxones que no pueden ser calificados como Dependientes de la Conservación, pero que se aproximan a ser calificados como Vulnerables.
  3. Preocupación Menor (Least Concern - lc). Taxones que no califican para Dependiente de la Conservación o Casi Amenazado.
Datos Insuficientes (Data Deficient - DD)
Un taxón pertenece a la categoría Datos Insuficientes cuando la información es inadecuada para hacer una evaluación, directa o indirecta, de su riesgo de extinción en base a la distribución y/o condición de la población. Un taxón en esta categoría puede estar bien estudiado, y su biología estar bien conocida, pero se carece de datos apropiados sobre la abundancia y/o distribución. Datos Insuficientes no es por lo tanto una categoría de amenaza o de Menor Riesgo. Al incluir un taxón en esta categoría se indica que se requiere más información, y reconoce la posibilidad que investigaciones futuras mostrarán que una clasificación de amenazada puede ser apropiada. Es importante hacer un uso real de todos los datos disponibles. En muchos casos habrá que tener mucho cuidado en elegir entre Datos Insuficientes y la condición de amenazado. Si se sospecha que la distribución de un taxón está relativamente circunscrita, y si ha transcurrido un período considerable de tiempo desde el último registro del taxón, entonces la condición de amenazado puede estar bien justificada.
No Evaluado (Not Evaluated - NE)
Un taxón se considera No Evaluado cuando todavía no ha sido evaluado en relación a estos criterios.
Para más información, vaya a www.iucnredlist.org (enlace externo).

Causas Básicas
Tala de bosque Pérdida de Hábitat
Los procesos naturales agravados por la intervención humana conduce a la disminución de las poblaciones de especies nativas y, finalmente, a la extinción. (Foto de NRDC)
Las especies se extinguen o ven reducidas sus poblaciones por varias razones, pero la causa principal es la destrucción del hábitat debido a actividades humanas.
A medida que evolucionan las diferentes especies, la mayoría de ellas se adaptan al hábitat o ambiente específico que mejor reune sus necesidades de supervivencia. Sin este hábitat particular, la especie no puede sobrevivir.
Las actividades humanas tales como contaminación, drenaje de humedales, conversión de sabanas en tierras de pastoreo, deforestación, urbanización, destrucción de los arrecifes de coral, y la construcción de caminos y presas, han destruido o dañado seriamente y fragmentado los hábitats disponibles. La fragmentación de hábitats, el aislamiento y división de hábitats en áreas menores, han provocado que las especies de plantas y animales que permanecen en esas "islas" de hábitat pierdan contacto con otros de su propia clase. Esto reduce su diversidad genética, haciéndolos menos adaptables al cambio ambiental o climático, y los deja altamente vulnerables a la extinción. A veces los hábitats fragmentados llegan a ser tan pequeños que no pueden mantener una población sostenible.

Causas Directas de la Extinción
Sobreexplotación
La sobreexplotación es la desaparición de tantos individuos que la población no puede mantenerse por sí sola. Desde el siglo 17, la sobreexplotación a nivel mundial de animales, para alimento y otros productos, ha causado que numerosas especies se extinguieran o se encuentren en peligro.
Ballenas muertas Ballenas cazadas
en las Islas Faroe

(Foto de Erik Christensen / Wikipedia)
Uno de los ejemplos más conocido de explotación comercial es el de la industria ballenera, en la cual las ballenas son asesinadas para conseguir su aceite y carne. Esta costumbre ha llevado al borde de la extinción a muchas especies de ballenas. Tiempo atrás, los humanos no podían amenazar seriamente a las ballenas debido a la tecnología más bien primitiva; un viaje de tres años mataría menos de cien ballenas. Sin embargo, en 1967, alrededor de 60,000 fueron muertas produciendo alrededor de 1.5 millones de barriles de aceite.
Debido a que las especies mayores habían desaparecido casi por completo, la actividad se expandió a las más pequeñas, Esperma y Minke. Aunque los grupos conservacionistas le pedían constantemente a los balleneros que permitieran que se recuperaran las poblaciones de ballenas, ellos continuaron cazando usando equipos avanzados tecnológicamente y aumentando la matanza.
Sin embargo, la industria ballenera piensa estrictamente en términos económicos. Desde su punto de vista, la mejor estrategia es continuar cazando hasta que las capturas no devuelvan un beneficio apropiado. Entonces los barcos balleneros serían usados para otros propósitos o vendidos, y el dinero usado para explotar algún otro recursos. La gente piensa que el futuro está tan distante que no le afectará. Esta actitud es conocida económicamente como "descontando el futuro", en el cual el futuro es ignorado y el valor de una ballena productora de aceite y carne dentro de un siglo es cero.
También las ballenas son lo que se conoce como recurso de "propiedad común" lo que significa que nadie es dueño de las ballenas por lo que son "de quien las coja". Si todo el mundo pensara de esta manera, actuar de acuerdo a su propio interés, el resultado puede ser muy trágico.
No solamente la industria ballenera se ha desarrollado grandemente; también lo ha hecho la industria pesquera en general. La capacidad de los pescadores comerciales para conseguir mayores cosechas ha aumentado debido a buques mayores y más rápidos, sonares y mejores redes, lo que ha redundado en una reducción notable de las poblaciones pesqueras. Entre 1966 y 1970, las capturas de arenque disminuyó casi en un 100%, de 1.7 millones de toneladas a 20,000 toneladas. Los pescadores de sardina de California (Estados Unidos) pescaron 750,000 toneladas en la estación 1936-1937 pero, apenas 21 años después, solamente pudieron pescar 17 toneladas. Hasta el día de hoy, el caladero no ha podido recuperarse. Además, cuando un tipo específico de pez se vuelve escaso, su valor y precio aumenta lo cual da mayor incentivo a los pescadores para pescarlo. Todo esto hace que le sea difícil para esas especies el sobrevivir.
Una red repleta Red repleta de peces
(Foto de NOAA)
Las poblaciones más pequeñas de peces son, obviamente, las más vulnerables a la extinción que los cardumenes mayores. En ciertos casos, la disminución de la población creada por la sobreexplotación puede determinar cambios en el ecosistema circundante lo que, eventualmente, puede causar su extinción. Esta pueda ser la razón por lo que la industria de la sardina californiana no ha podido recuperarse - la disminución de la población de sardina permitió un aumento de su principal competidor, la anchoa, que puede haber cambiado el ambiente de la sardina.
Aún cuando la sobreexplotación ha hecho un gran daño, el mayor daño a la vida marina ha sido hecho por la degradación general del ambiente. La mayor parte de la vida oceánica está concentrada en aguas someras próximas a la costa; de hecho, el mar abierto se asemeja a un desierto biológico, produciendo solamente una pequeña fracción de la captura mundial de peces. Por consiguiente, las poblaciones marinas que ya han sido explotadas también son las que están sufriendo la fuerte contaminación (ya que la mayoría de los contaminantes son vertidos en el mar cerca de la costa).
Lo mismo pasa con muchos organismos que viven en estuarios, las bocas de ríos y arroyos donde se mezclan las aguas dulce y salada; estas áreas están altamente amenazadas debido a la magnitud de la contaminación y a que el desarrollo urbano está ocurriendo cerca de ellas. De esta manera, muchas especies marinas están siendo empujadas hacia la extinción debido a una combinación de factores.
El mismo destino de la ballena y la sardina ha sido enfrentado por muchos otros organismos: han alcanzado la extinción económica en que ya no da beneficios monetarios la captura de la especie. Aún cuando la especie no se haya realmente extinguido, no se puede ignorar la enormidad de la extinción económica: da tristeza pensar que una especie pueda ser reducida en tal magnitud. Y los efectos de tan grandes disminuciones son tan extraordinarios y peligrosos que pudieramos no darnos cuenta de nuestra estupidez hasta que ya es demasiado tarde.

Causas Indirectas de la Extinción
La Pérdida del Hábitat
En todo el planeta está ocurriendo continuamente el exterminio de muchas poblaciones debido a la pavimentación de sus hábitats. En 1880, la mariposa Marrón de Sthenele despareció completamente bajo la ciudad en crecimiento de San Francisco (California). En 1943, la última de la pequeña mariposa azul de Xerces (Glaucopsyche xerces) fue capturada; también su extinción se debió al crecimiento de San Francisco que ocupó su hábitat de dunas de arena. Esta mariposa es recordada en el nombre de la Sociedad Xerces (enlace externo), que es una organización dedicada a la preservación de insectos y otros invertebrados en peligro.
Pollo de la Pradera Pollo de las Praderas de Attwater
(Foto de George Levandoski / APCNWR)
Una porción muy importante del mundo se está urbanizando cada vez más a medida que el tiempo pasa. Se estima que para el año 2025, el 63% de Asia Oriental estará urbanizada, Latino América 85%, y África 54%. A menos que se tomen los pasos correctos para controlar el crecimiento suburbano, mucho más poblaciones y especies van a desaparecer bajo las planchas de concreto de una ciudad en el próximo medio siglo. Tales especies como el Pollo de las Praderas de Attwater (Tympanuchus cupido attwateri), que vivía en las vecindades de Houston, Texas (Estados Unidos), desaparecerán debido a una mayor expansión humana.
La urbanización también elimina ecosistemas completos ya que tiende a ocurrir en áreas que son tanto ricas biológicamente como productivas para la agricultura. Usualmente las plantas y los animales son atraidos por aquellas áreas que tienen suficiente agua y el clima es moderado. Generalmente, las personas tienden a asentarse en lugares similares. Por lo tanto, el daño de la urbanización tiende a concentrase en áreas ricas en especies.
Una de las áreas más rica en especies del mundo es la Provincia del Cabo en África del Sur, pero la gran explosión poblacional que está ocurriendo allí está aumentando la población en 60,000 personas por mes.
Gladiolo dorado Gladiolo Dorado
(Foto de PlantZAfrica / SANBI)
Tiempo atrás, las flores amarillas, brillantes, del Gladiolo Dorado (Gladiolus aureus) cubrían un valle y la colina cerca de Ciudad del Cabo. Pero plantas extrañas, introducidas para un programa de reclamación de dunas, se escaparon y afectan a las poblaciones de gladiolos; luego siguió un proyecto habitacional, pavimentando la mayor parte del resto del hábitat de la especie, y las plantas que lograron sobrevivir estaban confinadas a una banda de terreno de 10 metros de ancho y 40 metros de largo. Entonces fueron arrasadas para conseguir grava. Sorprendentemente, los pocos sobrevivientes se salvaron por estar localizadas entre dos bancos rocosos, pero otros factores - un camino, lugares de picnic, columpios para niños, latas de cerveza, vidrios rotos, y otros - pusieron todavía más presiones. En 1979 quedaban apenas 113 plantas de gladiolos y en 1980 apenas 45; solamente dos de ellas florecieron, y una fue cortada! El futuro de la especie se ve muy gris.
Otros factores también afectan a las plantas y la vida silvestre. Las redes de carreteras que conectan áreas urbanas tienen impactos sobre los animales luego que se termina su construcción. Los caminos sirven como barreras al movimiento, separando manadas de los animales grandes o evitando que hagan las necesarias migraciones estacionales. La construcción de un oleoducto en Alaska causó graves problemas al movimento de los caribúes y otra vida silvestre.
Los animales más pequeños también sufren divisiones de sus poblaciones por las carreteras y canales. Estas divisiones cambian la estructura poblacional y hace que sean menores y más vulnerables las poblaciones más pequeñas. Un estudio indicaba que una carretera dividida de cuatro carriles puede ser equivalente, para los animales pequeños, a un río el doble de ancho.
También incontables animales son muertos por los vehículos cada día. Cuando las ranas, sapos y salamandras de Europa Central cruzan las carreteras, migrando hacia lagos y arroyos donde se reproducen, millones son aplastados. Este problema es tan bien conocido que las autoridades han construido vallas para mantenerlos alejados de las carreteras. La Asociación Suiza de Ingenieros Civiles publicó recientemente instrucciones para construir pasos de nivel para los ¡anfibios! Por suerte para estas criaturas, los suizos han aprendido el valor de sus poblaciones de anfibios, una lección que no haría ningún daño si muchos de nosotros también la aprendemo

FUENTE: www.jmarcano.com



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