| Los ecosistemas son sistemas complejos como el bosque, el río o el lago, formados por una trama de elementos físicos (el biotopo) y biológicos (la biocenosis o comunidad de organismos) |
El ecosistema es el nivel de organización
de la naturaleza que interesa a la ecología. En la naturaleza los átomos están
organizados en moléculas y estas en células. Las células forman tejidos y estos
órganos que se reúnen en sistemas, como el digestivo o el circulatorio. Un organismo
vivo está formado por varios sistemas anatómico-fisiológicos íntimamente unidos entre
sí.
Figura 4-1 > Niveles de organización en la
naturaleza
La organización de la naturaleza en niveles superiores al
de los organismos es la que interesa a la ecología. Los organismos viven en poblaciones que se
estructuran en comunidades.
El concepto de ecosistema aún es más amplio que el de comunidad porque un ecosistema
incluye, además de la comunidad, el ambiente no vivo, con todas las características de
clima, temperatura, sustancias químicas presentes, condiciones geológicas, etc. El
ecosistema estudia las relaciones que mantienen estre sí los seres vivos que componen la
comunidad, pero también las relaciones con los factores no vivos.
Unidad de estudio de la Ecología
El ecosistema es la unidad de trabajo, estudio e investigación de la Ecología. Es un sistema complejo en el que interactúan los seres vivos entre sí y con el conjunto de factores no vivos que forman el ambiente: temperatura, sustancias químicas presentes, clima, características geológicas, etc. |
Funcionamiento del ecosistema
El funcionamiento de todos los ecosistemas es parecido. Todos necesitan una fuente de energía que, fluyendo a través de los distintos componentes del ecosistema, mantiene la vida y moviliza el agua, los minerales y otros componentes físicos del ecosistema. La fuente primera y principal de energía es el sol.
En todos los ecosistemas existe, además, un movimiento continuo de los materiales. Los diferentes elementos químicos pasan del suelo, el agua o el aire a los organismos y de unos seres vivos a otros, hasta que vuelven, cerrándose el ciclo, al suelo o al agua o al aire.
En el ecosistema la materia se recicla -en un ciclo
cerrado- y la energía pasa - fluye- generando organización en el sistema.
Figura 4-2 > Ciclo energético del ecosistema
Estudio del ecosistema
Al estudiar los ecosistemas interesa más el conocimiento de las relaciones entre los elementos, que el cómo son estos elementos. Los seres vivos concretos le interesan al ecólogo por la función que cumplen en el ecosistema, no en sí mismos como le pueden interesar al zoólogo o al botánico. Para el estudio del ecosistema es indiferente, en cierta forma, que el depredador sea un león o un tiburón. La función que cumplen en el flujo de energía y en el ciclo de los materiales son similares y es lo que interesa en ecología.
Como sistema complejo que es, cualquier variación en un componente del sistema repercutirá en todos los demás componentes. Por eso son tan importantes la s relaciones que se establecen.
Los ecosistemas se estudian analizando las relaciones alimentarias, los ciclos de la materia y los flujos de energía.
a) Relaciones alimentarias.-
La vida necesita un aporte continuo de energía que llega
a la Tierra desde el Sol y pasa de unos organismos a otros a través de la cadena
trófica.
Figura 4-3 > Ejemplo de cadena trófica
Las redes de alimentación (reunión de todas las cadenas tróficas)
comienzan en las plantas (productores)
que captan la energía luminosa con su actividad fotosintética y la convierten en
energía química almacenada en moléculas orgánicas. Las plantas son devoradas por otros
seres vivos que forman el nivel trófico de los consumidores primarios
(herbívoros).
La cadena alimentaria más corta estaría formada por los
dos eslabones citados (ej.: elefantes alimentándose de la vegetación). Pero los
herbívoros suelen ser presa, generalmente, de los carnívoros (depredadores) que son consumidores
secundarios en el ecosistema. Ejemplos de cadenas alimentarias de tres eslabones
serían:
hierba ß vaca ß hombre
algas ß krill ß ballena.
Las cadenas alimentarias suelen tener, como mucho, cuatro
o cinco eslabones - seis constituyen ya un caso excepcional-. Ej. de cadena larga
sería:
algas ß rotíferos ß tardigrados ß nemátodos ß musaraña ß autillo
Pero las cadenas alimentarias no acaban en el
depredador cumbre (ej.: autillo), sino que como todo ser vivo muere, existen necrófagos,
como algunos hongos o bacterias que se alimentan de los residuos muertos y detritos en
general (organismos descomponedores o detritívoros). De esta forma se soluciona en
la naturaleza el problema de los residuos.
Los detritos (restos orgánicos de seres vivos) constituyen en muchas
ocasiones el inicio de nuevas cadenas tróficas. Por ej., los animales de los fondos
abisales se nutren de los detritos que van descendiendo de la superficie. Las diferentes cadenas alimentarias no están aisladas en el ecosistema sino que forman un entramado entre sí y se suele hablar de red trófica.
Una representación muy útil para estudiar todo este
entramado trófico son las pirámides de biomasa, energía o nº de individuos. En
ellas se ponen varios pisos con su anchura o su superficie proporcional a la magnitud
representada. En el piso bajo se sitúan los productores; por encima los consumidores de
primer orden (herbívoros), después los de segundo orden (carnívoros) y así
sucesivamente.
Figura 4-4 > Pirámide de energía de una cadena
trófica acuática
b) Ciclos de la materia.- Los elementos químicos que forman los seres vivos (oxígeno, carbono, hidrógeno, nitrógeno, azufre y fósforo, etc.) van pasando de unos niveles tróficos a otros. Las plantas los recogen del suelo o de la atmósfera y los convierten en moléculas orgánicas (glúcidos, lípidos, proteínas y ácidos nucleicos). Los animales los toman de las plantas o de otros animales. Después los van devolviendo a la tierra, la atmósfera o las aguas por la respiración, las heces o la descomposición de los cadáveres, cuando mueren. De esta forma encontramos en todo ecosistema unos ciclos del oxígeno, el carbono, hidrógeno, nitrógeno, etc. cuyo estudio es esencial para conocer su funcionamiento.
c)Flujo de energía
El ecosistema se mantiene en funcionamiento gracias al flujo de energía que va pasando de un nivel al siguiente. La energía fluye a través de la cadena alimentaria sólo en una dirección: va siempre desde el sol, a través de los productores a los descomponedores. La energía entra en el ecosistema en forma de energía luminosa y sale en forma de energía calorífica que ya no puede reutilizarse para mantener otro ecosistema en funcionamiento. Por esto no es posible un ciclo de la energía similar al de los elementos químicos.
Producción primaria
Productores primarios.
Los productores primarios son los organismos que hacen entrar la energía en los ecosistemas. Los principales productores primarios son las plantas verdes terrestres y acuáticas, incluidas las algas, y algunas bacterias. Forman el 99,9% en peso de los seres vivos de la biosfera.
Fotosíntesis y respiración
La fotosíntesis es el proceso por el que se capta la energía luminosa que procede del sol y se convierte en energía química. Con esta energía el CO2, el agua y los nitratos que las plantas absorben reaccionan sintetizando las moléculas de carbohidratos (glucosa, almidón, celulosa, etc.), lípidos (aceites, vitaminas, etc.), proteínas y ácidos nucleicos (ADN y ARN) que forman las estructuras vivas de la planta.
Las plantas crecen y se desarrollan gracias a la
fotosíntesis, pero respiran en los periodos en los que no pueden obtener energía
por fotosíntesis porque no hay luz o porque tienen que mantener los estomas cerrados. En
la respiración se oxidan las moléculas orgánicas con oxígeno del aire para obtener la
energía necesaria para los procesos vitales. En este proceso se consume O2 y
se desprende CO2 y agua, por lo que, en cierta forma, es lo contrario de la
fotosíntesis que toma CO2 y agua desprendiendo O2.
Fotosíntesis y respiración
|
Producción primaria bruta y neta
Cuando se habla de producción de un ecosistema se hace referencia a la cantidad de energía que ese ecosistema es capaz de aprovechar. Una pradera húmeda y templada, por ejemplo, es capaz de convertir más energía luminosa en biomasa que un desierto y, por tanto, su producción es mayor.
La producción primaria bruta de un ecosistema es la energía total fijada por fotosíntesis por las plantas. La producción primaria neta es la energía fijada por fotosíntesis menos la energía empleada en la respiración, es decir la producción primaria bruta menos la respiración.
Cuando la producción 1ª neta es positiva, la biomasa de las plantas del ecosistema va aumentando. Es lo que sucede, por ejemplo, en un bosque joven en el que los árboles van creciendo y aumentando su número. Cuando el bosque ha envejecido, sigue haciendo fotosíntesis pero toda la energía que recoge la emplea en la respiración, la producción neta se hace cero y la masa de vegetales del bosque ya no aumenta.
Producción en la biosfera
|
|||
| Producción anual (entre bruta y neta) (gC/m2) |
Extensión (106 km2) |
Producción anual (106 ton C) |
|
| Bosques | 400 | 41 | 16 400 |
| Cultivos | 350 | 15 | 5 250 |
| Estepas y pastos | 200 | 30 | 6 000 |
| Desiertos | 50 | 40 | 2 000 |
| Rocas, hielos, ciudades | 0 | 22 | 0 |
| Tierras | 148 | 29 650 | |
| Océanos | 100 | 361 | 36 100 |
| Aguas continentales | 100 | 1.9 | 190 |
| Aguas | 362.9 | 36 290 | |
| Total | 65 940 | ||
Eficiencia
En el concepto de eficiencia no interesa sólo la cantidad total de energía asimilada por el ecosistema en energía química sino que proporción es del total de energía luminosa que le llega al ecosistema
Llamamos eficiencia de la producción primaria al cociente entre la energía fijada por la producción primaria y la energía de la luz solar que llega a ese ecosistema.
El proceso de fotosíntesis podría llegar a tener una eficiencia teórica de hasta un 9% de la radiación que llega a la superficie, sobre las plantas. Es decir un 2% de la energía que llega a la parte alta de la atmósfera. Pero nunca se han medido, en la realidad, valores tan altos. El valor máximo. observado, en un caso muy especial de una planta tropical con valores de iluminación muy altos, ha sido de un 4,5% de la radiación total que llegaba a la planta.
Eficiencias "normales", en plena estación de
crecimiento, con buenas condiciones de humedad, temperatura, etc. son:
Eficiencia de distintas comunidades vegetales
| Eficiencia de la Producción 1ª bruta | % dedicado a Respiración | |
| Comunidades de fitoplancton | < 0,5% | 10 - 40% |
| Plantas acuáticas enraizadas y algas de poca profundidad | > 0,5% | |
| Bosques | 2 - 3'5% | 50 - 75% |
| Praderas y comunidades herbáceas | 1 - 2% | 40 - 50% |
| Cosechas | < 1,5% | 40 - 50% |
Las plantas está bien adaptadas al uso de luz difusa y de relativamente baja intensidad y son mediocres usando luz de alta intensidad, como la del mediodía, por ejemplo. La explicación más probable de por qué no usan mejor la luz que reciben, es que su actividad se encuentra limitada por la escasez de elementos químicos y no por la luz. Por tanto, en la evolución no han sido necesitado desarrollar mecanismos de fotosíntesis más eficientes.
El C, el N y el P , entre otros, son los elementos que las
plantas necesitan. La producción depende siempre del más escaso de esos elementos: el
llamado factor limitante. Normalmente suele ser el P, aunque a veces lo es el N.
Relación Productividad/Biomasa
Al analizar la productividad en los ecosistemas resulta muy interesante el cociente productividad neta / biomasa. Así, por ejemplo, en una población de algas en la que cada alga se dividiera en dos iguales cada 24 horas, ese cociente sería de 1 (eficiencia del 100%). Significa que cada gramo de algas dobla su peso en 24 horas |
Producción secundaria
Productores secundarios
Los productores secundarios son todo el conjunto de animales y detritívoros que se alimentan de los organismos fotosintéticos.
Los herbívoros se alimentan directamente de las plantas, pero los diferentes niveles de carnívoros y los detritívoros también reciben la energía indirectamente de las plantas, a través de la cadena trófica.
Uso de la energía por los animales
Los animales obtienen la energía para su metabolismo de
la oxidación de los alimentos (respiración), pero no todo lo que comen acaba siendo
oxidado. Parte se desecha en las heces o en la orina, parte se difunde en forma de calor,
etc. La repartición de energía en un animal es:
Figura 4-5 >Repartición de energía en un animal
Así, por ejemplo, una ardilla se alimenta de piñones, que son
la energía bruta que introduce en su sistema digestivo, pero deja como residuos todo el
resto de la piña (energía no utilizada). De los piñones que ha comido parte se elimina
en las heces y sólo los nutrientes digeribles pasan a la sangre para ser distribuidos
entre las células. De esta energía parte se elimina en la orina y sólo el resto se
utiliza para el metabolismo. Parte de la energía metabólica se emplea para mantener su
organismo vivo y activo y parte (producción secundaria neta) para crecer o reproducirse.
La mayor parte de la energía absorbida se utiliza en el
mantenimiento o se pierde a través de las heces. Sólo una pequeña parte se convierte en
producción secundaria (aumento de peso del animal o nuevas crías). Sólo una fracción
insignificante de la energía puesta en juego en la biosfera circula por las estructuras
más complejas de la vida, las de los animales superiores.
Figura 4-6 > Ciclo energético
En ecosistemas acuáticos, cuando la diferencia de tasa de
renovación entre dos niveles tróficos sucesivos es muy grande, no se produce esta
reducción de la biomasa. Así sucede en algunos sistemas planctónicos en los que la masa
de fitoplancton se puede duplicar en 24 horas y 1 kg de fitoplancton puede alimentar a
más de 1 Kg de zooplancton.
Figura 4-8 > Pirámide de flujo de energía de
alta calidad
Detritívoros
(Descomponedores) Dentro del grupo de los productores secundarios, además de los animales grandes y longevos, está el grupo de los detritívoros o descomponedores, formado fundamentalmente por los hongos y las bacterias.
Son muy pequeños, están en todas partes, con poblaciones que se multiplican y se desvanecen con rapidez. Desde el punto de vista del aprovechamiento de la energía son despilfarradores y aprovechan poco la energía: su eficiencia es pequeña.
Los descomponedores tienen gran importancia en la asimilación de los restos del resto de la red trófica (hojarasca que se pudre en el suelo, cadáveres, etc.). Son agentes necesarios para el retorno de los elementos, que si no fuera por ellos se irían quedando acumulados en cadáveres y restos orgánicos sin volver a las estructuras vivas. Gracias a su actividad se cierran los ciclos de los elementos.
En los ecosistemas acuáticos abundan las bacterias. Los hongos son muy importantes en la biología del suelo. Su biomasa supera frecuentemente la de los animales del ecosistema. La biomasa bacteriana de los ecosistemas terrestres está comprendida habitualmente entre 0,2 y 15 g C/m2 (la de los animales raramente sobrepasa 2 g C/m2), y en los ecosistemas acuáticos oscila entre 0,1 y 10 g C/m2.
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