De los océanos se puede obtener energía por
varios procedimientos. Así tenemos:
a) Mareas
Las mareas pueden tener variaciones de varios metros entre
la bajamar y la pleamar. La mayor diferencia se da en la Bahía de
Fundy (Nueva Escocia) en la que la diferencia llega a ser de 16 metros.
Para aprovechar las mareas se construyen presas que cierran
una bahía y retienen el agua a un lado u otro, dejándola
salir en las horas intermareales. En China, Canadá, Francia y Rusia
hay sistemas de este tipo en funcionamiento.
Nunca podrá ser una importante fuente de energía
a nivel general porque pocas localidades reúnen los requisitos para
construir un sistema de este tipo. Por otra parte la construcción
de la presa es cara y alterar el ritmo de las mareas puede suponer impactos
ambientales negativos en algunos de los más ricos e importantes
ecosistemas como son los estuarios y las marismas.
b) Olas
Se han desarrollado diversas tecnologías experimentales
para convertir la energía de las olas en electricidad, aunque todavía
no se ha logrado un sistema que sea económicamente rentable.
b) Gradientes
de temperatura
La temperatura del agua es más fría en el
fondo que en la superficie, con diferencias que llegan a ser de más
de 20ºC.
En algunos proyectos y estaciones experimentales se usa
agua caliente de la superficie para poner amoniaco en ebullición
y se bombea agua fría para refrigerar este amoniaco y devolverlo
al estado líquido. En este ciclo el amoniaco pasa por una turbina
generando electricidad.
Este sistema se encuentra muy poco desarrollado, aunque
se ha demostrado que se produce más electricidad que la que se consume
en el bombeo del agua fría desde el fondo. También es importante
estudiar el impacto ambiental que tendría bombear tanta agua fría
a la superficie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario